En la esperada sesión de traspaso de cargo, el ahora exministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, pronunció un apasionado discurso de despedida en el que salvo al Primer Mandatario y algunos de sus colaboradores directos, atacó a quien se le ocurrió en ese momento.
Los medios de comunicación y periodistas, como no podía ser de otra manera, recibieron una andanada de improperios, llegando al clímax al sugerir a su sucesor que se haga “una investigación seria, severa, rigurosa sobre la ética de los medios de comunicación en la construcción del Estado Plurinacional”.
Es poco feliz esta recomendación, no porque esté necesariamente mal que se haga un análisis de este tipo, sino porque esa cartera ya ha demostrado que en la tarea de analizar el trabajo de los medios de comunicación se ha aplazado totalmente, como ha sucedido con el “video de la mentira” en el que, previa contratación de un consultor argentino que tuvo relación sentimental con una dignataria de Estado, se intentó atacar a los medios que según el oficialismo, sin mostrar una prueba, dice que conforman un “cártel de la mentira”.
Es decir, por un lado, no corresponde a un despacho como el Ministerio de la Presidencia financiar este tipo de trabajo. Por el otro, asumiendo que no hay acción sin responsabilidad, si las autoridades de gobierno tuvieran realmente deseos de que mejore el trabajo de los medios de comunicación tienen a su disposición la Ley de Imprenta y el Tribunal de Ética Periodística… Lamentablemente, lo que en verdad persiguen es someterlos y esto es profundamente inmoral.
La ciudad de Cochabamba, su gente, sus calles y plazas. Sus ríos y montañas. Su historia y geografía, su futuro promisorio. Su siempre renovada imagen.
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domingo, 29 de enero de 2017
firme Los Tiempos protesta por el trato del ahora ex-ministro Quintana, al exigir una investigación sobre la ética de loso medios" los improperios de despedida dejados al sucesor en el cargo, muestran un resentimiento inaudito del que pretendió someter a los medios y descalificarlos con el llamado "video de la mentira".
miércoles, 25 de enero de 2017
tres acciones, el autor Jaime D`mere nombra como "tres golpes" en contra de los trabajadores ejecutados por "el proceso de cambio" y que afectan directamente sus intereses. interesante el texto que propone el periodista
El proceso de cambio, una cursi idea de propaganda política tomada por el masismo de los moldes mercantilistas, ha propinado tres duros reveses a los trabajadores en lo que va de la semana. El más reciente; la determinación del Gobierno de disponer de los dineros ahorrados por los trabajadores y jubilados en las AFP, hasta 150 millones de dólares para crear un Fondo Agropecuario.
La idea de prestar dinero de los trabajadores con intereses no es mala, ya que se trata de una operación financiera que podría fortalecer los fondos de pensiones. Lo perverso es la intención oculta, más visible para todos; el proselitismo. La intención, sin desparpajo, de vincular la creación de ese Fondo, igual que el Fondo de Desarrollo Indígena, a propósitos enteramente políticos. A ganar adeptos dentro el sector de la oligarquía cruceña, donde hay una fuerte debilidad y resistencia a la re-re-re-repostulación de Morales y compañía. El propósito es estrictamente proselitista y económicamente de alto riesgo.
Que recuerde, el sector agropecuario de Santa Cruz, la oligarquía ante todo, de por vida es beneficiaria del Estado de toda clase de facilidades. Hugo Banzer dilapidó las arcas del Estado de un periodo de corta bonanza, en créditos a los agropecuarios cruceños, hasta liquidar el Banco Agrícola de Bolivia.
Hacer campaña con dinero ajeno es de pervertidos, de arbitrarios y prepotentes, que no respetan la propiedad ni los intereses privados. Hay sobrada razón para las movilizaciones de trabajadores contra ese despropósito gubernamental.
El otro golpe, es aquel que el proceso de cambio ha propuesto ante el Tribunal Constitucional, de aplicar cartas de despido a los trabajadores, bajo el rótulo de preaviso. No hay duda que se trata de un mecanismo, curiosamente planteado por el Ministerio de Trabajo, para justificar el despido de obreros de sus fuentes laborales. Cualquiera sea la justificación o los méritos que se atribuye a esa intención, afecta la estabilidad laboral, alienta los despidos, con el ello la desocupación y el aumento de la población sin trabajo fijo.
El tercer golpe que enfrentan los trabajadores, es la tozudez del Gobierno de designar a un cuestionado ciudadano en funciones jerárquicas de mando y administración del sistema de seguro de salud. Otra arbitrariedad, ya que la Caja de Salud, es también una entidad que funciona con los aportes de los trabajadores y en la que sus tuisciones son antes que las del Gobierno.
Así marcha el proceso de cambio, mal entendido, desdibujado que no permite las estrategias de una verdadera transformación de los procesos sociales, laborales, de las personas, ante todo para reorientar el logro de sus objetivos, que son mínimos como el derecho a la vida con dignidad, libre de prepotentes actitudes, de colonialismos internos.
Un proceso de cambio ocurre de forma muy eficiente si todos están comprometidos con él. En tanto, para que las personas se comprometan, ellas no pueden ser atropelladas por el proceso, como si fueran algo lejano del mismo, porque no son. El cambio ocurre a través de las personas. Y, para que se considere a las personas como parte del proceso de cambio es necesario conocer sus valores, sus derechos, sus comportamientos, su libertad.
La idea de prestar dinero de los trabajadores con intereses no es mala, ya que se trata de una operación financiera que podría fortalecer los fondos de pensiones. Lo perverso es la intención oculta, más visible para todos; el proselitismo. La intención, sin desparpajo, de vincular la creación de ese Fondo, igual que el Fondo de Desarrollo Indígena, a propósitos enteramente políticos. A ganar adeptos dentro el sector de la oligarquía cruceña, donde hay una fuerte debilidad y resistencia a la re-re-re-repostulación de Morales y compañía. El propósito es estrictamente proselitista y económicamente de alto riesgo.
Que recuerde, el sector agropecuario de Santa Cruz, la oligarquía ante todo, de por vida es beneficiaria del Estado de toda clase de facilidades. Hugo Banzer dilapidó las arcas del Estado de un periodo de corta bonanza, en créditos a los agropecuarios cruceños, hasta liquidar el Banco Agrícola de Bolivia.
Hacer campaña con dinero ajeno es de pervertidos, de arbitrarios y prepotentes, que no respetan la propiedad ni los intereses privados. Hay sobrada razón para las movilizaciones de trabajadores contra ese despropósito gubernamental.
El otro golpe, es aquel que el proceso de cambio ha propuesto ante el Tribunal Constitucional, de aplicar cartas de despido a los trabajadores, bajo el rótulo de preaviso. No hay duda que se trata de un mecanismo, curiosamente planteado por el Ministerio de Trabajo, para justificar el despido de obreros de sus fuentes laborales. Cualquiera sea la justificación o los méritos que se atribuye a esa intención, afecta la estabilidad laboral, alienta los despidos, con el ello la desocupación y el aumento de la población sin trabajo fijo.
El tercer golpe que enfrentan los trabajadores, es la tozudez del Gobierno de designar a un cuestionado ciudadano en funciones jerárquicas de mando y administración del sistema de seguro de salud. Otra arbitrariedad, ya que la Caja de Salud, es también una entidad que funciona con los aportes de los trabajadores y en la que sus tuisciones son antes que las del Gobierno.
Así marcha el proceso de cambio, mal entendido, desdibujado que no permite las estrategias de una verdadera transformación de los procesos sociales, laborales, de las personas, ante todo para reorientar el logro de sus objetivos, que son mínimos como el derecho a la vida con dignidad, libre de prepotentes actitudes, de colonialismos internos.
Un proceso de cambio ocurre de forma muy eficiente si todos están comprometidos con él. En tanto, para que las personas se comprometan, ellas no pueden ser atropelladas por el proceso, como si fueran algo lejano del mismo, porque no son. El cambio ocurre a través de las personas. Y, para que se considere a las personas como parte del proceso de cambio es necesario conocer sus valores, sus derechos, sus comportamientos, su libertad.
lunes, 23 de enero de 2017
Agustin Echalar recuerda el 2006 cuando "muchos simpatizaban con Evo" el primer indio en alcanzar la Presidencia" que sucediera en Tiahuanaku espacio arqueológico importante de una cultura andina innegable, luego vendría el auge y la danza de los millones, uno podía pensar en que Tiahunaku sería grande, pero no sigue hoy igual que antes. el mus para Evo, su ego, sus preferencias en lugar de la grandeza de lo autóctono...linda lectura de sueños que no alcanzaron la realidad porque Evo privilegió otros intereses
Hace 11 años, el 21 de enero de 2006, tuvo lugar una apoteósica unción de Evo, el día antes de que se convirtiera en el último presidente de Bolivia. Ese día llegó mucha más gente que la del Dakar y verdaderamente el mundo puso sus ojos en Bolivia y, de verdad, muchos potenciales turistas pensaron en venir a ese exótico país que tanta simpatía inspiraba. La noticia era enorme, Evo Morales era el primer indio boliviano elegido para ser presidente del país. Su Vicepresidente declaraba conmovido que su máxima aspiración había sido acompañar a un indígena en su llegada al poder. La ceremonia, un tanto improvisada, no dejó de tener colorido y magnificencia, y aunque yo no participaba de la algarabía, estaba contento con esa reivindicación indígena.
Que esto sucediera en Tiwanaku, la cuna de una de las culturas pilares del mundo andino y el espacio arqueológico más importante de Bolivia me conmovía. Auguré para esas ruinas un futuro promisorio, inversiones sólidas para las excavaciones y para su conservación y, ante todo, una revalorización del espacio, porque a fin de cuentas Tiwanaku rimaba perfectamente con el rostro indígena del momento político.
Luego vino el boom económico, la danza de millones y la posibilidad de hacer lo que antes nadie se permitía soñar. Por ejemplo, invertir unos digamos cuatro millones de dólares en un museo del legado tiwanacota, construir un espacio de atención a los visitantes, con restaurantes, reproducción de edificios y lugares de descanso.
Uno podía imaginarse que la piedra angular para la recuperación de la mística indígena podría ser Tiwanaku y ahora era cuando, y había con qué.
Once años después, Tiwanaku sigue igual que antaño. Han cambiado una infografía a la que ridículamente han añadido el satélite Túpac Katari y un retrato de Evo. En 11 años de un bienestar económico inimaginable, el primer Presidente indígena electo ha mandado a construir un museo en homenaje a sí mismo, en un lugar al que sólo irán delegaciones de estudiantes obligadas, y ha ninguneado el más importante sitio ritual que jamás hubo en los andes bolivianos. Cabe preguntarse ¿cuán genuinamente indígena se puede ser y mantener una indiferencia tal hacia las propias raíces?
El aymara no ha sido ajeno a mis oídos desde pequeño, las radios transmitían en ese idioma temprano en la mañana. También crecí escuchando los encendidos discursos de Barrientos en quechua y la idea de conservar los idiomas indígenas siempre me ha parecido primordial. Ese era un tema de la reforma educativa "neoliberal”, la cual ha sido el último intento serio de hacer algo por la educación primaria en este país. También pensé que el momento había llegado y me imaginé una Bolivia, en 2016, donde el bilingüismo sería parte de un cotidiano enriquecido.
Me imaginé llegando a La Paz en un avión y teniendo explicaciones en castellano, en inglés y en aymara, y llegando a Cochabamba en vez de aymara en quechua. Claro que iba a ser caro, pero eso es parte de consolidar la identidad del país. Me imaginé un parlamento con traducción simultánea y, claro, me imaginé una internet con diccionarios de las distintas lenguas, con portales del Gobierno, no en todos los 36 idiomas oficiales, pero en los cuatro más extendidos. Nada de eso hay.
Hay leves esfuerzos en hospitales y en algunas reparticiones administrativas. Las exigencias a los funcionarios públicos respecto a dominar dos idiomas oficiales se parecen a las inspecciones de Tránsito que se hacen a los coches que circulan por las calles de La Paz.
No hay una sensación de que lo indígena hubiera florecido estos años, no hay un premio de literatura en idioma oficial no castellano, ni uno a películas rodadas en esos idiomas. No hay revalorización de las culturas originarias.
No, García Linera no acompañó a un indígena en su asunción al poder, se sirvió de la imagen de lo indígena para llegar con una camarilla al poder.
Agustín Echalar Ascarrunz es operador de turismo.
domingo, 22 de enero de 2017
resumen que ofrece Los Tiempos del discurso de más de 4 horas pronunciado por Evo (muy mala lectura, con notables errores en las cifras y confusión de temas) temas que preocupan como la carencia de Agua, los peculados y las estafas al Estado, no han sido tocados. "estamos en jauja" un tono que distorsiona una realidad abrumadora.

El presidente Evo Morales preside la celebracion del aniversario del Estado Plurinacional. | ABI
LA PAZ |
El presidente Evo Morales inauguró el año 11 de su Gobierno indicando que hasta ahora hizo más que los 64 presidentes juntos que le antecedieron durante la época republicana, por lo que destacó su continuidad.
Según dijo, con su llegada al Gobierno, las mujeres, los indígenas y los jóvenes pudieron acceder al poder porque durante la vida republicana estaban predestinados únicamente para votar.
Pero, sobre todo, destacó la inestabilidad política que caracterizó a los gobiernos de la República, a comparación a los 11 años continuos que él lleva en el poder.
"En la República, en 180 años, promedio de duración de un Presidente era de dos años. Que podía planificar, qué podía organizar el Estado (...) En nuestra gestión ya estamos 11 años. La estabilidad, la continuidad había sido tan importante para planificar, invertir y que un país salga adelante", dijo el Mandatario, que pretende postular a un cuarto mandato el 2019, aunque la Constitución se lo prohíbe.
"No somos ciegos para no ver ni sordos para no escuchar como algunos países han garantizado la estabilidad y la continuidad", indicó ante la Asamblea Legislativa que escuchó su discurso-informe.
Insistió que "los gobiernos republicanos eran inestables, tenían bajos porcentajes de legitimidad social como producto del sistema político excluyente, por la desigualdad económica y social, así como la subordinación a intereses extranjeros".
En cambio, destacó que "en 11 años del proceso de cambio, se garantiza la estabilidad política a partir de la legitimidad, de la inclusión de la mayoría nacional, en el ejercicio de la representación, la adopción de políticas públicas de reducción de las desigualdades económicas y sociales y la recuperación de la soberanía económica e independencia política del Estado boliviano".
Morales hizo su comparación con 83 presidentes, de los cuales, según relató, 37 subieron al mando por golpe de estado, sin embargo, datos históricos recogidos por Carlos Mesa indican que antes de Morales, Bolivia tuvo 64 presidentes y 85 gobiernos.
Morales hizo un repaso por diversos ítems para demostrar que su Gobierno es el mejor de todos los que tuvo la historia de Bolivia.
Empezó hablando de la participación democrática, ítem en el que dijo que durante los últimos años de la República, había cero o una que otra mujer entre los 27 senadores, mientras que actualmente hay 17 mujeres y 19 hombres en la Cámara Alta.
En Diputados señaló que contando titulares y suplentes, las mujeres superan en número a los hombres.
En toda la República, según dijo, hubo 23 ministras, mientras que en sus 11 años de Gobierno hubo 47 mujeres en el gabinete.
También destacó la participación de los jóvenes que antes no podían votar sino desde los 21 años y solo podían acceder a una diputación desde los 25 y a una senaturía desde los 35, en cambio ahora, pueden hacerlo desde los 18. También destacó la participación indígena de su Gobierno.
Sobre la democracia participativa señaló que en 180 años hubo dos referéndums, mientras que en sus 11 años ya se celebraron 47 referéndums entre nacionales y locales.
Respecto a los porcentajes de votación, Morales señaló que en el pasado los gobiernos ganaban las elecciones con porcentajes que no superaban el 28 por ciento, mientras que él obtuvo victorias por más de 50 por ciento de los votos.
Luego, el Mandatario fue citando ítems que según permitieron recuperar la soberanía y la dignidad y, además, lograron poner a Bolivia en el mapa.
Entre esos aspectos, nombró la nacionalización de los recursos naturales versus las pasadas privatizaciones, los tratados de integración regional, las políticas de límites y fronteras, entre otros aspectos.
Sobre el mar y el Silala enfatizó que él logró lo que ningún otro Mandatario lo hizo, que fue la victoria ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya que en septiembre de 2015 se declaró competente para tratar la demanda marítima boliviana.
En cuanto a política internacional, destacó que antes Bolivia solo se adhería a las decisiones de otros, en cambio, ahora promueve políticas que son tomadas en cuenta en Naciones Unidas y otros organismos y eventos.
Uno de esos logros, según su percepción, fue denunciar la Convención de 1961 para despenalizar el acullico.
El presidente Evo Morales inauguró el año 11 de su Gobierno indicando que hasta ahora hizo más que los 64 presidentes juntos que le antecedieron durante la época republicana, por lo que destacó su continuidad.
Según dijo, con su llegada al Gobierno, las mujeres, los indígenas y los jóvenes pudieron acceder al poder porque durante la vida republicana estaban predestinados únicamente para votar.
Pero, sobre todo, destacó la inestabilidad política que caracterizó a los gobiernos de la República, a comparación a los 11 años continuos que él lleva en el poder.
"En la República, en 180 años, promedio de duración de un Presidente era de dos años. Que podía planificar, qué podía organizar el Estado (...) En nuestra gestión ya estamos 11 años. La estabilidad, la continuidad había sido tan importante para planificar, invertir y que un país salga adelante", dijo el Mandatario, que pretende postular a un cuarto mandato el 2019, aunque la Constitución se lo prohíbe.
"No somos ciegos para no ver ni sordos para no escuchar como algunos países han garantizado la estabilidad y la continuidad", indicó ante la Asamblea Legislativa que escuchó su discurso-informe.
Insistió que "los gobiernos republicanos eran inestables, tenían bajos porcentajes de legitimidad social como producto del sistema político excluyente, por la desigualdad económica y social, así como la subordinación a intereses extranjeros".
En cambio, destacó que "en 11 años del proceso de cambio, se garantiza la estabilidad política a partir de la legitimidad, de la inclusión de la mayoría nacional, en el ejercicio de la representación, la adopción de políticas públicas de reducción de las desigualdades económicas y sociales y la recuperación de la soberanía económica e independencia política del Estado boliviano".
Morales hizo su comparación con 83 presidentes, de los cuales, según relató, 37 subieron al mando por golpe de estado, sin embargo, datos históricos recogidos por Carlos Mesa indican que antes de Morales, Bolivia tuvo 64 presidentes y 85 gobiernos.
Morales hizo un repaso por diversos ítems para demostrar que su Gobierno es el mejor de todos los que tuvo la historia de Bolivia.
Empezó hablando de la participación democrática, ítem en el que dijo que durante los últimos años de la República, había cero o una que otra mujer entre los 27 senadores, mientras que actualmente hay 17 mujeres y 19 hombres en la Cámara Alta.
En Diputados señaló que contando titulares y suplentes, las mujeres superan en número a los hombres.
En toda la República, según dijo, hubo 23 ministras, mientras que en sus 11 años de Gobierno hubo 47 mujeres en el gabinete.
También destacó la participación de los jóvenes que antes no podían votar sino desde los 21 años y solo podían acceder a una diputación desde los 25 y a una senaturía desde los 35, en cambio ahora, pueden hacerlo desde los 18. También destacó la participación indígena de su Gobierno.
Sobre la democracia participativa señaló que en 180 años hubo dos referéndums, mientras que en sus 11 años ya se celebraron 47 referéndums entre nacionales y locales.
Respecto a los porcentajes de votación, Morales señaló que en el pasado los gobiernos ganaban las elecciones con porcentajes que no superaban el 28 por ciento, mientras que él obtuvo victorias por más de 50 por ciento de los votos.
Luego, el Mandatario fue citando ítems que según permitieron recuperar la soberanía y la dignidad y, además, lograron poner a Bolivia en el mapa.
Entre esos aspectos, nombró la nacionalización de los recursos naturales versus las pasadas privatizaciones, los tratados de integración regional, las políticas de límites y fronteras, entre otros aspectos.
Sobre el mar y el Silala enfatizó que él logró lo que ningún otro Mandatario lo hizo, que fue la victoria ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya que en septiembre de 2015 se declaró competente para tratar la demanda marítima boliviana.
En cuanto a política internacional, destacó que antes Bolivia solo se adhería a las decisiones de otros, en cambio, ahora promueve políticas que son tomadas en cuenta en Naciones Unidas y otros organismos y eventos.
Uno de esos logros, según su percepción, fue denunciar la Convención de 1961 para despenalizar el acullico.
Copyright © 2016 Editorial Canelas Condiciones de uso
viernes, 20 de enero de 2017
algunos ejemplos de pésimas "obras mega" de Evo, que no muestran "sus amores" por Bolivia. otros ejemplos en el campo industrial son igualmente grandes desastres...y en el campo de la corrupción la cosa está aún peor...son "desamores" que pesan, qué puede exhibir a favor? Erika Brockmann acertada en sus percepciones.
¿Salud? Al comenzar este año, eran 300 los niños que figuraban en la lista de espera para cirugías del Hospital del Niño del complejo Viedma, dependiente de la Gobernación de Cochabamba. Los nuevos quirófanos debieron instalarse, pero la obra de ampliación fue paralizada en 2010 por daños estructurales y de diseño irreparables. Por el hacinamiento “se atiende hasta en el suelo”. En marzo de 2015, el Hospital del Norte, de El Alto, se reinauguró para funcionar a media máquina después de 37 meses de su primera inauguración, sin ítems médicos suficientes y sin seis de sus quirófanos ya equipados por presentar fallas de construcción.
¿Aeropuertos internacionales? Los aeropuertos internacionales de Chimoré, Oruro y Alcantarí, en Chuquisaca, son conocidos por su baja calidad, su sobredimensionamiento y la sospecha de gran corrupción. El de Chimoré costó $us 36 millones y el de Oruro, $us 22 millones; el primero parece una casa nueva llena de polvo y abandonada, y el segundo no tiene pasajeros. El flamante aeropuerto de Alcantarí, en Chuquisaca ($us 50 millones), entró en operaciones comerciales en mayo de 2016, pero hace pocos meses su techo no resistió la primera tormenta y granizada. La precariedad de estas obras parece inversamente proporcional a los abultados sobreprecios que condicionan su adjudicación, desembolsos y proceso de construcción. Lo de ‘internacional’ es autoengaño. ¡Ojo!, de esta cadena de irresponsabilidad no se libran los movimientos cívicos que presionan “hasta las últimas consecuencias” para materializar estas monumentales y demagógicas inversiones.
¿Industrialización exitosa? Con argumentos técnicos razonables, varios expertos vaticinan que la planta de urea de Bulo Bulo, ($us 900 millones) podría convertirse en el más memorable elefante blanco del evismo. La respuesta oficial no es confiable, el espejismo de la propaganda es millonario. Aún no cuenta con mercados ni dispondrá de la infraestructura de transporte imprescindible para su producción exportable. Similar situación que el ingenio San Buenaventura y Misicuni, cuyas inversiones complementarias no fueron oportunamente programadas.
Por estos y muchos más casos (Fondo Indígena y el programa Evo cumple), me sumo al pedido que el presidente hiciera a periodistas: “¡No más preguntas sobre la ‘repostulación’!”. Pregunten e investiguen sobre las obras que atiborran la estantería de escándalos, improvisación y despilfarro institucionalizados. Ante el anuncio de echar mano del ahorro de los bolivianos y jubilados, hacerlo es un deber ineludible. Después de 11 años, suena vacía la promesa de que “lo mejor del proceso de cambio está por venir”. Evo debiera saber que “obras son amores, pero también fuente de desamores”
¿Aeropuertos internacionales? Los aeropuertos internacionales de Chimoré, Oruro y Alcantarí, en Chuquisaca, son conocidos por su baja calidad, su sobredimensionamiento y la sospecha de gran corrupción. El de Chimoré costó $us 36 millones y el de Oruro, $us 22 millones; el primero parece una casa nueva llena de polvo y abandonada, y el segundo no tiene pasajeros. El flamante aeropuerto de Alcantarí, en Chuquisaca ($us 50 millones), entró en operaciones comerciales en mayo de 2016, pero hace pocos meses su techo no resistió la primera tormenta y granizada. La precariedad de estas obras parece inversamente proporcional a los abultados sobreprecios que condicionan su adjudicación, desembolsos y proceso de construcción. Lo de ‘internacional’ es autoengaño. ¡Ojo!, de esta cadena de irresponsabilidad no se libran los movimientos cívicos que presionan “hasta las últimas consecuencias” para materializar estas monumentales y demagógicas inversiones.
¿Industrialización exitosa? Con argumentos técnicos razonables, varios expertos vaticinan que la planta de urea de Bulo Bulo, ($us 900 millones) podría convertirse en el más memorable elefante blanco del evismo. La respuesta oficial no es confiable, el espejismo de la propaganda es millonario. Aún no cuenta con mercados ni dispondrá de la infraestructura de transporte imprescindible para su producción exportable. Similar situación que el ingenio San Buenaventura y Misicuni, cuyas inversiones complementarias no fueron oportunamente programadas.
Por estos y muchos más casos (Fondo Indígena y el programa Evo cumple), me sumo al pedido que el presidente hiciera a periodistas: “¡No más preguntas sobre la ‘repostulación’!”. Pregunten e investiguen sobre las obras que atiborran la estantería de escándalos, improvisación y despilfarro institucionalizados. Ante el anuncio de echar mano del ahorro de los bolivianos y jubilados, hacerlo es un deber ineludible. Después de 11 años, suena vacía la promesa de que “lo mejor del proceso de cambio está por venir”. Evo debiera saber que “obras son amores, pero también fuente de desamores”
miércoles, 18 de enero de 2017
dispongámonos a espectar dos escenarios. el informe tedioso, repetitivo, de contenido conocido, autoalabanza de Evo en LP, aunque luego querrá recibir "homenaje en SC", la tierra más sometida y humillada por el caudillo. el otro escenario en Washington, otro populista "que tiene al mundo de rodillas" Trump repetirá amenazas y diatribas. Karen Arauz en su columna. Escelente!
ALQUILANDO BALCONES
Para los que seguimos temas políticos, este fin de semana ofrecerá un apetitoso
menú con dos acontecimientos. Uno inédito y el otro cansador por reiterativo. Empecemos
por mencionar algo sobre política doméstica. Este fin de semana Evo Morales con
su Proceso de Cambio, cumple 11 años en el poder. Su mensaje al país, será con
seguridad una autoalabanza de un modelo económico de gran éxito, pretendiendo
se ignore como siempre, que la década fue bonancible gracias los precios de las
materias primas y no a él ni a su blindado ministro de finanzas. Hará una larga
exposición, comparando el "antes"
de una década del siglo pasado; una abierta admisión de que su gran espíritu
de sacrificio es lo que lo hace aceptar lo insustituible que es para el país
que él continúe al menos por cinco años, mejor diez o mejor aún
indefinidamente. Desea seguir mal
administrando un país del que no respeta sus leyes, menos aún a su gente. Se
brindará sin escrúpulos, aparentar ser el sucesor de ese malhadado experimento
de Chávez empujado por el interés de Castro, cuyos resultados pretende
invisibilizar.
Dorará la píldora del mejor modo que pueda, de las razones por las que el
gobierno echará mano de las jubilaciones para prestarles a los agropecuarios en
una movida demagógica e irresponsable. La crisis de gabinete, será todo menos
crisis. Es más apropiado hablar de
enroque, moviendo sus fichas del tablero de una posición a otra. Los Ministros
cuestionados, continuarán siendo protegidos bajo su gran manto protector y la
negación absoluta de reconocer que alguien cerca de él, pueda cometer errores.
O delitos.
En esta oportunidad, la política nacional hará de telonero para un show
bastante más pesado pues estará asumiendo el Presidente 45 de los Estados
Unidos. Se trata de un personaje
insólito que ha polarizando al país más poderoso del mudo más allá del
tradicional bipartidismo. En realidad, el cambio de gobierno en Estados Unidos,
tiene al mundo entero con jaqueca y aturdimiento, plagado de interrogantes e
incertidumbre.
Este advenimiento ya ha adelantado insólitas posiciones, como la del
Premier chino -diluído comunista- que en las últimas horas nada menos que en el
Foro Económico Mundial de Davos, se ha convertido en el paladín de la
globalización y de los acuerdos de libre comercio. El acercamiento de Trump y Putín, ya ha dejado de ser una situación de
rumores malintencionados para mostrar síntomas de abierto galanteo. El Premier
ruso ha sido en las últimas horas, el que más abiertamente ha blanqueado la
sorprendente relación.
Los demócratas del Congreso americano han decidido hacer una indignada
demostración de descalificación , negándose a estar presentes en la fastuosa
ceremonia de transición, lo que ha
provocado la insólita reacción del Presidente Electo, celebrando esas ausencias
para poder disponer de los espacios liberados. Trump es irreverente,
histriónico, ególatra, proclive a los berrinches y hasta su colorido físico es
altamente llamativo. Su inagotable
energía lo hace aparentar un ser irreflexivo, habiendo encontrado en el Tweeter
su modo de comunicación como a él le gusta, instantáneo, breve, directo e
impaciente.
Su reciente pasado como mediático televisivo y propietario del Miss
Universo, - amén de su enorme éxito como empresario- le ha proporcionado tal
seguridad en sí mismo que ha obnubilado a millones de americanos, sobre todo
del medio de los Estados Unidos, acostumbrados a pasar desapercibidos. El
agotamiento del bipartidismo tradicional, le sirvió para emerger como figura
pública verdaderamente interesado en los invisibles
Como buen populista, ha escogido como su ineludible enemigo externo a los
inmigrantes latinos, encontrando en los vecinos mexicanos, el perfecto
caballito de batalla. Sin embargo para su ofensiva electoral, ha encontrado el
modo de adivinar lo que muchos repudiaban sin saberlo y además de su populismo
claro e inocultable, adoptó la demagogia
para su discurso proteccionista. Con un nivel de aprobación de apenas un 40%,
lo más llamativo es quizás la gran interrogante que existe sobre de qué es
capaz y de qué no. Su ofensiva contra la ONU y la OTAN, deja perplejos a los
más avezados analistas políticos víctimas de una gran inseguridad ante la imposibilidad
de etiquetarlo, cosa que a él le gusta y le divierte.
Autocalificándose como persona muy inteligente - indiscutible-, tira al cesto de la basura los informes que
preparan la CIA, el FBI y otras por no considerarlos de utilidad. Y es más, ha dejado caer no sin maldad, la
posibilidad de que las filtraciones no sean más que obra de esas mismas
agencias de inteligencia. Se adivina cierta inclinación a debilitar vetustas
instituciones para reinventarlas a su modo. Este singular sujeto, más parece un
francotirador que un republicano. Su
abierta oposición a los tratados de libre comercio, cambiando la denominación
por "comercio justo" es la mayor duda que posiblemente inquieta a Wall
Street, además de los mercados y bolsas del resto del mundo. En resumen, Donald
Trump tiene la virtud de tener a todos sentados al filo de una silla. Ya habrá
tiempo luego, para descubrir hacia dónde encamina sus pasos y hacia donde
pretende arrastrar al mundo. Por ahora, lo imprevisible de su personalidad es
lo único de lo que podemos estar seguros.
Karen Arauz
lunes, 16 de enero de 2017
reacio a cambiar ministros, les obliga a campañas muy personales, no importa su capacidad de gestión, sino el grado incondicional de "adhesión y llunkerío" determinante para medir la duración de su cargo. nos encontramos frente a una competencia a ver cuál es el fanático de la re-re-re-reelección
Desde que el Primer Mandatario anunció que este 22 de enero, fecha en que cumple 11 años continuos en el ejercicio del poder (y en el que desea mantenerse, pese a que la Constitución Política del Estado lo prohíbe, prohibición ratificada en un referendo constitucional) hasta 2025, introduciría algunos cambios en su gabinete de ministros, muchos de los actuales dignatarios han comenzado una intensa campaña para llamar la atención, al igual que muchos adherentes del gobierno, incluyendo, asambleístas.
Simultáneamente, en las diferentes reparticiones proliferan las especulaciones, al mismo tiempo que cunde la incertidumbre pues, como se sabe, un cambio de ministros significa una amplia remoción de personal. Más aún si en este ámbito no rigen las leyes laborales que con tanto placer aplican las autoridades en el sector privado para evitar los despidos.
Por estas razones, se puede prever que en esta semana seguiremos asistiendo a espectáculos poco gratificantes como ha sucedido con la visita de una ministra a Cochabamba para desmentir lo sucedido en una reunión en la que no estuvo presente; afirmaciones como las de un asambleísta (que seguramente olvidó que el Presidente ha señalado que no recurrirá a senadores ni diputados para integrar su gabinete) realizando afirmaciones tan lambisconas como que Evo Morales ya está habilitado legal y constitucionalmente como candidato el 2019; otra dignataria que manda reclamos a los medios del mundo.
Ojalá que el Primer Mandatario del Estado no espere, pues, hasta el último momento para anunciar los cambios, pues corre el riesgo de que el aparato administrativo del Estado se vaya paralizando.
Simultáneamente, en las diferentes reparticiones proliferan las especulaciones, al mismo tiempo que cunde la incertidumbre pues, como se sabe, un cambio de ministros significa una amplia remoción de personal. Más aún si en este ámbito no rigen las leyes laborales que con tanto placer aplican las autoridades en el sector privado para evitar los despidos.
Por estas razones, se puede prever que en esta semana seguiremos asistiendo a espectáculos poco gratificantes como ha sucedido con la visita de una ministra a Cochabamba para desmentir lo sucedido en una reunión en la que no estuvo presente; afirmaciones como las de un asambleísta (que seguramente olvidó que el Presidente ha señalado que no recurrirá a senadores ni diputados para integrar su gabinete) realizando afirmaciones tan lambisconas como que Evo Morales ya está habilitado legal y constitucionalmente como candidato el 2019; otra dignataria que manda reclamos a los medios del mundo.
Ojalá que el Primer Mandatario del Estado no espere, pues, hasta el último momento para anunciar los cambios, pues corre el riesgo de que el aparato administrativo del Estado se vaya paralizando.
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