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viernes, 14 de abril de 2017

oportuno y muy serio planteamiento de LTD en su VIERNES SANTO, tanto en el sentido estrictamente religioso como el punto de vista nacional e internacional del momento actual, sumamente delicado y de la interrelación.

Como todas las rememoraciones de la Iglesia Católica –y de quienes se denominan cristianos— el símbolo de esta fecha, Viernes Santo, adquiere un carácter general porque expresa sentimientos, ansias, frustraciones y esperanzas que cotidianamente tenemos los seres humanos.

En este sentido, el Viernes Santo se recuerda una profunda tragedia: la crucifixión por parte de los poderes establecidos del Hijo de Dios, del enviado a salvar a la humanidad del pecado y el dolor. Es decir, esta rememoración nos interpela la capacidad que tenemos los seres humanos de infligirnos daño en aras de subordinar los intereses del bien común.

Lo que está pasando en el mundo en estos instantes es una muestra de ello. Sin desconocer sus respectivas dimensiones, la guerra en Siria, el incremento de la violencia fratricida en Venezuela, las amenazas de uso de armas atómicas en Corea, el incremento criminal y demencial del terrorismo, así como de líderes que se sienten imbuidos de algún designio especial, decididos a dominar a sus pueblos para usufructuar del poder al que llegaron precisamente enarbolando ofertas contrarias a lo que están terminando por hacer.

Si a esa serie de síntomas destructivos se une la incertidumbre que domina a la humanidad, junto a los escándalosos niveles de hambre, falta de educación y trabajo, asombra la incapacidad para encontrar soluciones, más aún si el desarrollo tecnológico al que hemos llegado abre grandes posibilidades de enfrentar aquellos síntomas.

Es sobre esta realidad que, más allá de identidades religiosas, los seres humanos debemos reflexionar, porque si no encontramos mecanismos que nos permitan abrir espacios de acuerdo y se mantiene la tendencia a aumentar las tensiones y fricciones, lo que se hará es crear las condiciones para nuestra autodestrucción.

En nuestro país también hay síntomas de descomposición creciente. La corrupción e impunidad que se generalizan, el autoritarismo que crece, la crisis económica que comienza a sentirse luego de varios años de bonanza, la desinstitucionalización del aparato estatal, no solo que comienzan a afectar a la ciudadanía, sino que lo hace en medio de un creciente y generalizado sentimiento de desconfianza hacia el sistema político que, lamentablemente, está tardando mucho en darse cuenta de esa situación y actuar en correspondencia.

Es de otra perspectiva, un día como hoy, Viernes Santo, debe servirnos para reflexionar sobre una otra realidad compleja: como consecuencia de muchos factores hay un peligroso abandono de valores y principios, sin que aún se tenga la capacidad de crear nuevos, a los que la gente pueda asirse. Así, y como desde varios espacios se ha advertido, el país muestra signos de anomia, situación que si se mantiene no nos permitirá enfrentar exitosos procesos de desarrollo integral.

Ante ese escenario de pesimismo, también debemos rescatar que los seres humanos tenemos capacidad para revisar nuestras acciones y, con esperanza, transformar una realidad que apremia en un espacio de creación  solidaria de espacios de encuentro, en los que se aúnan voluntades en aras de buscar el bien común, porque así como, de acuerdo a la tradición cristiana, los seres humanos fuimos capaces de crucificar a Dios, también pudimos, vía rectificación, arrepentirnos.

jueves, 13 de abril de 2017

denunciar las acciones en contra de las libertades. la declaración recuerda el compromiso moral, político y cívico de preservar la democracia. Los Tiempos ve como muy positivo reafirmación de Fe en la Democracia cuya conquista ha sido una lucha histórica, así como cualquier intento de quebrarla resulta siendo un atentado. declaración firmada por Cárdenas, Mesa, Quiroga, Revilla, Costas y Samuel.





Un esfuerzo bien coronado


Esta declaración tiene, ni más ni menos, el mérito de recordar la importancia del compromiso moral, político y cívico de preservar la democracia en el país y de que hay referentes políticos dispuestos a hacerlo.

La declaración conjunta de los expresidentes Jorge Quiroga y Carlos Mesa; del exvicepresidente Víctor Hugo Cárdenas, y de los principales referentes de la oposición político-partidaria del país Rubén Costas Aguilera, Luis Revilla Herrero y Samuel Doria Medina, denominada “En defensa de la democracia y la justicia en Bolivia”, constituye un hito político que, sin duda, tendrá influencia en el próximo futuro del país.

Estas personalidades expresan que su adhesión democrática los compromete “con la unidad” para “reafirmar (…) que creemos en la democracia como un valor que debe preservarse, profundizarse y defenderse sin tregua” y “no para resolver legítimas diferencias de pensamiento y de visión”.

Sostienen que la conquista de la democracia y la justicia “fueron y son una permanente lucha histórica”, por lo que “cualquier acción destinada a alterar o sustituir la voluntad soberana del pueblo, tanto en la conformación de los Órganos del Estado (…) como en la construcción de los valores y derechos inherentes a la democracia, es un atentado contra esa soberanía”.

Entre los obstáculos anotan la judicialización de la política, tema en el que el gobierno “ha roto los límites de la independencia y coordinación de poderes, ha transformado al Órgano Judicial en un instrumento de persecución política y ha violado normas, o ha creado normas arbitrarias a su medida” para ese fin.

Reconocen que los miembros del Órgano Electoral Nacional administraron “con idoneidad” el referendo constitucional de 2016, pero denuncian que en el nombramiento de nuevos vocales de los tribunales departamentales electorales hay un “número muy significativo” de personas afines al MAS y sus máximos dirigentes que “no garantizan la imprescindible neutralidad del Órgano Electoral”.

Exigen el pleno respeto a los resultados del referendo del 21 de febrero de 2016 que rechaza la reforma constitucional para habilitar una nueva candidatura del actual Primer Mandatario, y sostienen que cualquier “intento de forzar una nueva postulación (…) será inconstitucional y le dará la espalda a la soberanía inalienable de los bolivianos”.

Otra de sus preocupaciones es la elección de las autoridades del Órgano Judicial y para “no desperdiciar como ocurrió en 2011” la oportunidad de una buena selección y elección, sugieren que la Asamblea Legislativa nombre “una Comisión Independiente que haga una evaluación meritocrática de los postulantes. Esa Comisión deberá tener representantes de toda la sociedad y su calificación deberá tener un carácter vinculante en la preselección final de la Asamblea para la habilitación de los candidatos al proceso electoral judicial establecido en la Constitución”.

Finalmente, los firmantes de la declaración se comprometen a trabajar “unidos” para denunciar, dentro y fuera del país, las acciones “gubernamentales que se planifican y se realizan poniendo en entredicho las libertades ciudadanas (…)”.
Esta declaración tiene, ni más ni menos, el mérito de recordar la importancia del compromiso moral, político y cívico de preservar la democracia en el país y de que hay referentes políticos dispuestos a hacerlo.

miércoles, 12 de abril de 2017

finalmente. once millones, aunque sigue siendo despoblado, sin embargo crece su población y va a la cabeza de los países del entorno aunque como reconoce El Deber, "todavía somos muy pocos para la gran extensión territorial y la potencialidad". hay un riesgo las ciudades crecen y el campo decrece, qué hacer?


Más de 11 millones

La población boliviana ha superado los 11 millones de personas para un territorio de 1.098.581 de kilómetros cuadrados. Bolivia ocupa el número 27 entre los países del mundo por su extensión, llegando a medir dos veces el territorio de España, tres veces el de Alemania y cinco veces más que el Reino Unido. Con un promedio de 9,2 bolivianos por kilómetro cuadrado, su población sigue siendo poco numerosa en relación al territorio, ocupando el puesto 87 en el ranking mundial de países por población. Conclusión: todavía somos muy pocos para un territorio de gran extensión y potencialidad.

Paradójicamente, el país aún presenta altos índices de pobreza y desocupación, lo que muestra la incapacidad que históricamente tuvimos para generar, organizar y distribuir la riqueza producto del desarrollo empresarial e industrial y la explotación de recursos naturales. Es que tener más población no significa más progreso, tampoco si se tiene mayor cantidad de territorio. Países que son mucho más pequeños como Uruguay, Japón, Dinamarca o Suiza, tienen altos índices de desarrollo gracias a la educación, la organización y la estabilidad económica y política.

El municipio de Santa Cruz de la Sierra sigue siendo el más grande del país, con 1,6 millones de habitantes. Le siguen la ciudad de El Alto, con 912.906 personas; La Paz, con 798.968; y Cochabamba, con 691.970 habitantes. Esto muestra que más de 4 millones de personas viven en el eje urbano del país, lo que implica enormes potenciales y vulnerabilidades para un país todavía muy centralizado en tres grandes centros urbanos. 

La densidad poblacional llegó a 9,2 habitantes por kilómetro cuadrado (hab./km2), superior en 1,6 habitantes al registrado en el Censo de 2001, que fue de 7,6 habitantes por kilómetro cuadrado. Está claro que el mayor desafío, en los grandes centros urbanos, es mejorar los servicios básicos, la infraestructura vial, las ofertas en educación y la atención en salud.

Somos pocos en un gran territorio, pero nos hemos expandido rápidamente solo en los tres conglomerados urbanos. ¿Cómo enfrentar esta realidad? Con políticas públicas coordinadas entre los niveles nacional, departamental y municipal. ¿Cómo pasar de un país de economía primaria que explota fundamentalmente materias primas? Con la generación de empleo productivo y la inversión en tecnología. Países mucho más chicos como Malasia, Singapur y Corea del Sur tienen altos niveles de desarrollo gracias a fuertes inversiones en educación, salud y tecnología.

lunes, 10 de abril de 2017

puntaliza bien Cayo Salinas el rol nefasto de Pary que calificó de golpe de Estado que al haberse marchado del escenario los embajadores eligieran un Presidente de Mesa en su lugar. el "famoso golpe" lo dió Maduro que utilizando a los judiciales quería desarmar el poder Legislativo. a Pary nadie lo separó el cargo, el solitó se automarginó y luego increpó a los países que denunciaban a Maduro y su "maniobra envolvente" de hacerse del poder total.


La OEA y Pary

La relación entre países está regida por intereses económicos y político ideológicos. Así siempre ha sido y así siempre será. Es una dicotomía que marca un antes y un después en la manera cómo se conduce un Estado ante situaciones extremas en las que en juego están posiciones que se hilvanan en función a dichos intereses, más allá de que de vez en cuando aparezcan ciertas oleadas en las que pareciera primar un sentido de responsabilidad colectivo. En todo caso, nada hay que se anteponga a los intereses que persiguen los países en esta su lucha constante por cobrar mayor protagonismo y peso específico a la hora de tomar decisiones en el contexto mundial.

Llegar a jugar en ligas mayores  es siempre un desafío. Por ejemplo, la aciaga experiencia de la II Guerra Mundial dio paso al nacimiento de Naciones Unidas y a la posterior consolidación de un ente supranacional con capacidad de gestión en el propósito permanente de buscar la paz mundial. Lo mismo podemos decir de la OEA, que fue fundada en abril de 1948 con el propósito de trabajar por la paz, la integración y la democracia en los países de América. Su rol es vital en el continente, tanto que a la fecha sigue cosechando adherentes o detractores, en función --eso está claro– del juego de intereses en los que se ven envueltos los países del hemisferio.

En todo caso, es mejor que organizaciones como ésta sigan siendo apoyadas y fortalecidas, a que se vean acechadas por situaciones en las que priman, como lo vengo repitiendo, únicamente intereses. Éstos, también, queda claro, giran como el péndulo de la política. Y es que hoy, los socialistas del siglo XXI están de capa caída y con un notorio debilitamiento respecto a lo que eran años atrás. Eso ha hecho que algunas situaciones críticas que se presentan en países miembros, tengan marcados adherentes y/o antagonistas, lo que por supuesto exige de quienes deben comportarse con las reglas de la diplomacia, ponderación y mucho tacto.

No la tuvo Dn. Diego Pary en la sesión en la que se trató el tema Venezuela. Lo anoto nuevamente, fueron intereses de orden ideológico los que motivaron cometa un yerro. Primaron los vínculos con el chavismo languideciente, que el sentido de oportunidad diplomático que Bolivia precisa en momentos como éste. Jugarse por una causa como la chavista, antes que cimentar el peso y respeto ganado gracias a las correctas actuaciones que está llevado a cabo Evo en La Haya, no tiene explicación. Jugar a suspender una sesión cuando existía quorum, es patético. 

Y más patéticas, sus expresiones al enterarse de que la sesión fue instalada y presidida por el embajador más antiguo: “Esta su convocatoria es ilegal, es trucha y la desconocemos totalmente. Por lo tanto, este Consejo es ilegal y lo que se hace es un golpe institucional desconociendo la Presidencia”; ”Bolivia no acepta de ninguna manera que agredan su soberanía, Bolivia es un país digno y en cualquier espacio defenderá su derecho”. Vergonzoso. Ningún derecho nos fue violentado ni tampoco se lesionó nuestra soberanía, y menos hubo golpe institucional, que vale la pena subrayar, sí lo hubo en Venezuela.

Buscar un artilugio de dejar una sesión sin quórum sin leer antes re
glamentos, es lamentable. Rifar el prestigio diplomático del país por un régimen que ha situado a Venezuela en el umbral de la hambruna, es desatinado. Ser “el tonto útil” de Maduro, cuyos días parece ya están contados, no es patriótico ni cívico. Olvidarse del papel de embajador para asumir el rol  de un dirigente barrial, es deprimente. 
El autor es abogado.

domingo, 9 de abril de 2017

no es santa de mi devocion, no!, siendo ella, atea y blasfema, irrespetuosa y decreída a la inversa de quienes tenemos Fe, respeto por la Iglesia, por el Papa, por nuestros Obispos y Sacerdotes, sin embargo cuando escribe con el sentimiento, en este caso sobre la Soledad de Evo, porqué no fue Evaliz a La Habana? arranca aplausos...veamos:





Soledad: pensando en la operación de Evo


 En el trajín de la vida cotidiana, el Presidente no tiene espacio para pensar en sí mismo como ser humano, como ser frágil y necesitado de cariño, y de pertenencia, pero ahora que la vida lo sacó de su sitio a una operación quirúrgica, la vida lo llevó de la mano a mirarse en el espejo del alma, en el espejo que no oculta barrigas  ni arrugas, el espejo que no disimula ausencias.

Cuando partió tenía la cara muy triste, parecía que era la primera vez que no quería partir, llegó a decir que no quería irse. Lo sentí temeroso, lo vi descompuesto, no lloró como cuando recibió por primera vez la banda presidencial. Estos años en el poder le han servido para olvidar esa práctica tan sana, tan humana y que tan bien te hace cuando de desahogarte se trata. Partió conteniendo el dolor de su desamparo afectivo.

 No estaban para despedirlo ni amigos  ni amores, lo despedía el gabinete, que no sólo son gente de quien él desconfía, sino, sobre todo, gente incapaz de darle un abrazo fraterno caluroso, protector. Habrá recordado a los amigos con quienes compartía departamento cuando era diputado, esos amigos a quienes seguramente alguna vez inclusive les sirvió un café, amigos con los que discutía de política mientras se secaba la cabeza mojada de la ducha: Román Loayza, hoy enemigo suyo, y Santos Ramírez, hoy preso por corrupción. La despedida le habrá servido entonces para tocar su gélida soledad.

 Sorprende y no sorprende que Evaliz no haya acompañado a su padre, al fin y al cabo él tampoco la acompañó a su primer día de clases ni la consoló como padre en sus brazos cuando era chiquita y tenía pesadillas. Quizás por eso Evaliz no estuvo para interrumpir su vida y viajar con su padre a sostenerle la mano antes y después de la cirugía. Es destino de los hombres que descuidan la vida, que no cultivan el amor de sus wawas, que mañana se enfrenten solos a la vejez, a la enfermedad y la muerte. 

 Llegar a La Habana enfermo y sin fuerzas, una Habana sin Fidel, su padre político, ese hombre cálido, que seguramente ha abrazado cientos de veces a Evo ofreciéndole su paternidad. La Habana está vacía,  no hay abrazo paternal que lo espere, sino honores de presidente para llevarlo a un hospital militar. Un hospital para escogidos y privilegiados envueltos en una burbuja de protección y cuidados a costa de dos pueblos: el cubano y el boliviano. Un hospital donde hay todo menos calor humano. En ese lugar el Presidente ha experimentado seguramente otra forma de soledad: la soledad de no ser consecuente con sus ideas, de no ser socialista en su vida cotidiana y con su propio cuerpo, es la soledad de los héroes de barro. 

 Al entrar al quirófano, en la antesala no había nadie que le dijera: todo saldrá bien, yo estaré aquí esperándote para amarte, salgas como salgas. La antesala estaba vacía porque su vida amorosa ha sido la sucesión decadente de amores destrozados por el machismo, la falsedad y el utilitarismo. Habrá tenido el Presidente parejas que se cuentan con los dedos de dos manos, pero con ninguna ha sido capaz de cultivar una relación de calidad, horizontalidad, amor y respeto. Es la soledad de los machistas que dicen que no necesitan a nadie y que terminan solos en sus momentos de debilidad. 

 Mientras Evo se recuperaba de la operación en terapia intensiva y su cuerpo volvía de ese viaje al inconsciente, y la debilidad que es el estar enfermo, el Vicepresidente anunciaba a los jóvenes en Cochabamba que deben cuidar a sus novias, porque la operación ha salido bien y el Presidente va a regresar a robárselas. Las novias convertidas en trofeos, ríen: los jóvenes reciben una lección más de machismo grosero de boca del Vicepresidente. Y asoma otra soledad a la vida de Evo, la soledad del macho que no sabe medir ni su cuerpo ni su edad. La soledad del macho que debe proyectar virilidad aunque ésta sea una imagen ridícula, como la que describe su Vicepresidente, mofándose de él y aprovechando que está mudo.

 Para las poetas la soledad es una puerta que te traga para estrujarte hasta sacar los versos con más filo y con más humedad. Espero que al Presidente esta experiencia de soledad  le haya servido para confrontarle con su fragilidad, con su humanidad, con sus errores, con su deshumanización y que vuelva no sólo sano de la garganta, sino también conmovido por su profunda soledad.

María Galindo es miembro de Mujeres Creando.