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lunes, 23 de enero de 2017

Agustin Echalar recuerda el 2006 cuando "muchos simpatizaban con Evo" el primer indio en alcanzar la Presidencia" que sucediera en Tiahuanaku espacio arqueológico importante de una cultura andina innegable, luego vendría el auge y la danza de los millones, uno podía pensar en que Tiahunaku sería grande, pero no sigue hoy igual que antes. el mus para Evo, su ego, sus preferencias en lugar de la grandeza de lo autóctono...linda lectura de sueños que no alcanzaron la realidad porque Evo privilegió otros intereses





Tiwanaku, 11 años después


Hace 11 años, el 21 de enero de 2006, tuvo lugar una  apoteósica unción de Evo, el día antes de que se convirtiera en el último presidente de Bolivia. Ese día llegó mucha más gente que la del Dakar y verdaderamente el mundo puso sus ojos en  Bolivia y, de verdad, muchos potenciales turistas pensaron en venir a ese exótico país que tanta simpatía inspiraba. La noticia era enorme,  Evo Morales era el primer indio boliviano elegido para ser presidente del país.  Su Vicepresidente declaraba conmovido que su máxima aspiración había sido acompañar a un indígena en su llegada al poder. La ceremonia, un tanto improvisada, no dejó de tener colorido y magnificencia, y aunque yo no participaba de la algarabía, estaba contento con esa reivindicación indígena. 
Que esto sucediera en Tiwanaku, la cuna de una de las culturas pilares del mundo andino y el espacio arqueológico más importante de Bolivia me conmovía. Auguré para esas ruinas un futuro promisorio, inversiones sólidas para las excavaciones y para su conservación y,  ante todo, una revalorización del  espacio, porque a fin de cuentas Tiwanaku rimaba perfectamente con el rostro indígena del momento político. 

Luego vino el boom económico, la danza de millones y la posibilidad de hacer lo que antes nadie se permitía soñar. Por ejemplo, invertir unos digamos cuatro millones de dólares en un museo del legado tiwanacota, construir un espacio de atención a los visitantes, con restaurantes, reproducción de edificios y lugares de descanso.

Uno podía imaginarse que la piedra angular para la recuperación de la mística indígena podría ser Tiwanaku y ahora era cuando, y había con qué. 
Once años después, Tiwanaku  sigue igual que antaño. Han cambiado una infografía a la que ridículamente han añadido el satélite Túpac Katari y un retrato de Evo.  En 11 años de un bienestar económico inimaginable, el primer  Presidente indígena electo  ha mandado a construir un museo en homenaje a sí mismo, en un lugar al que sólo irán delegaciones de estudiantes obligadas, y ha ninguneado  el más importante sitio ritual que jamás hubo en los andes bolivianos.  Cabe preguntarse ¿cuán genuinamente indígena se puede ser y mantener una indiferencia tal hacia las propias raíces?

El aymara no ha sido ajeno a mis oídos desde pequeño,  las radios transmitían en ese idioma temprano en la mañana. También crecí escuchando  los encendidos discursos de Barrientos en quechua  y la idea de conservar los idiomas indígenas siempre me ha parecido primordial. Ese era un tema de la reforma educativa "neoliberal”, la cual ha sido el último intento serio de hacer algo por la educación primaria en este país. También pensé  que el momento había llegado y me imaginé una Bolivia, en 2016, donde el bilingüismo sería parte de un cotidiano enriquecido.

 Me imaginé llegando a La Paz en un avión y teniendo explicaciones en castellano, en inglés y en aymara, y  llegando a Cochabamba en vez de aymara en quechua. Claro que iba a ser caro, pero eso es parte de consolidar la identidad del país. Me imaginé un parlamento con traducción simultánea  y, claro, me imaginé una internet con diccionarios de las distintas lenguas, con portales del Gobierno, no en todos los 36 idiomas oficiales, pero en los cuatro más extendidos. Nada de eso hay.  

Hay leves esfuerzos en hospitales y en algunas reparticiones administrativas. Las exigencias a los funcionarios públicos respecto a dominar dos idiomas oficiales se parecen a las inspecciones de Tránsito que se hacen a los coches que circulan por las calles de La Paz.

No hay una sensación de que lo indígena hubiera florecido estos años, no hay un premio de literatura en idioma oficial no castellano, ni uno a películas rodadas en esos idiomas. No hay revalorización de las culturas originarias.
No, García Linera no acompañó a un indígena en su asunción al poder, se sirvió de la imagen de lo indígena para llegar con una camarilla al poder.

Agustín Echalar Ascarrunz es operador de turismo.

domingo, 22 de enero de 2017

resumen que ofrece Los Tiempos del discurso de más de 4 horas pronunciado por Evo (muy mala lectura, con notables errores en las cifras y confusión de temas) temas que preocupan como la carencia de Agua, los peculados y las estafas al Estado, no han sido tocados. "estamos en jauja" un tono que distorsiona una realidad abrumadora.


El presidente Evo Morales preside la celebracion del aniversario del Estado Plurinacional. | ABI
El presidente Evo Morales preside la celebracion del aniversario del Estado Plurinacional. | ABI

Morales justifica su continuidad indicando que hizo más que 64 presidentes

LA PAZ | 

El presidente Evo Morales inauguró el año 11 de su Gobierno indicando que hasta ahora hizo más que los 64 presidentes juntos que le antecedieron durante la época republicana, por lo que destacó su continuidad.

Según dijo, con su llegada al Gobierno, las mujeres, los indígenas y los jóvenes pudieron acceder al poder porque durante la vida republicana estaban predestinados únicamente para votar.

Pero, sobre todo, destacó la inestabilidad política que caracterizó a los gobiernos de la República, a comparación a los 11 años continuos que él lleva en el poder.

"En la República, en 180 años, promedio de duración de un Presidente era de dos años. Que podía planificar, qué podía organizar el Estado (...) En nuestra gestión ya estamos 11 años. La estabilidad, la continuidad había sido tan importante para planificar, invertir y que un país salga adelante", dijo el Mandatario, que pretende postular a un cuarto mandato el 2019, aunque la Constitución se lo prohíbe.

"No somos ciegos para no ver ni sordos para no escuchar como algunos países han garantizado la estabilidad y la continuidad", indicó ante la Asamblea Legislativa que escuchó su discurso-informe.

Insistió que "los gobiernos republicanos eran inestables, tenían bajos porcentajes de legitimidad social como producto del sistema político excluyente, por la desigualdad económica y social, así como la subordinación a intereses extranjeros".

En cambio, destacó que "en 11 años del proceso de cambio, se garantiza la estabilidad política a partir de la legitimidad, de la inclusión de la mayoría nacional, en el ejercicio de la representación, la adopción de políticas públicas de reducción de las desigualdades económicas y sociales y la recuperación de la soberanía económica e independencia política del Estado boliviano".

Morales hizo su comparación con 83 presidentes, de los cuales, según relató, 37 subieron al mando por golpe de estado, sin embargo, datos históricos recogidos por Carlos Mesa indican que antes de Morales, Bolivia tuvo 64 presidentes y 85 gobiernos.

Morales hizo un repaso por diversos ítems para demostrar que su Gobierno es el mejor  de todos los que tuvo la historia de Bolivia.
Empezó hablando de la participación democrática, ítem en el que dijo que durante los últimos años de la República, había cero o una que otra mujer entre los 27 senadores, mientras que actualmente hay 17 mujeres y 19 hombres en la Cámara Alta.

En Diputados señaló que contando titulares y suplentes, las mujeres superan en número a los hombres.
En toda la República, según dijo, hubo 23 ministras, mientras que en sus 11 años de Gobierno hubo 47 mujeres en el gabinete.
También destacó la participación de los jóvenes que antes  no podían votar sino desde los 21 años y solo podían acceder a una diputación desde los 25 y a una senaturía desde los 35, en cambio ahora, pueden hacerlo desde los 18. También destacó la participación  indígena de su Gobierno.
Sobre la democracia participativa señaló que en  180 años hubo dos referéndums, mientras que en sus 11 años ya se celebraron 47 referéndums entre nacionales y locales.

Respecto a los porcentajes de votación, Morales señaló que en el pasado los gobiernos ganaban las elecciones con porcentajes que no superaban el 28 por ciento, mientras que él obtuvo victorias por más de 50 por ciento de los votos.

Luego, el Mandatario fue citando ítems que según permitieron recuperar la soberanía y la dignidad y, además, lograron poner a Bolivia en el mapa.

Entre esos aspectos, nombró la nacionalización de los recursos naturales versus las pasadas privatizaciones,  los tratados de integración regional, las políticas de límites y fronteras, entre otros aspectos.

Sobre el mar y el Silala enfatizó que él logró lo que ningún otro Mandatario lo hizo, que fue la victoria ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya que en septiembre de 2015 se declaró competente para tratar la demanda marítima boliviana.

En cuanto a política internacional, destacó que antes Bolivia solo se adhería a las decisiones de otros, en cambio, ahora promueve políticas que son tomadas en cuenta en Naciones Unidas y otros organismos y eventos.

Uno de esos logros, según su percepción, fue denunciar la Convención de 1961 para despenalizar el acullico.

viernes, 20 de enero de 2017

algunos ejemplos de pésimas "obras mega" de Evo, que no muestran "sus amores" por Bolivia. otros ejemplos en el campo industrial son igualmente grandes desastres...y en el campo de la corrupción la cosa está aún peor...son "desamores" que pesan, qué puede exhibir a favor? Erika Brockmann acertada en sus percepciones.

¿Salud? Al comenzar este año, eran 300 los niños que figuraban en la lista de espera para cirugías del Hospital del Niño del complejo Viedma, dependiente de la Gobernación de Cochabamba. Los nuevos quirófanos debieron instalarse, pero la obra de ampliación fue paralizada en 2010 por daños estructurales y de diseño irreparables. Por el hacinamiento “se atiende hasta en el suelo”. En marzo de 2015, el Hospital del Norte, de El Alto, se reinauguró para funcionar a media máquina después de 37 meses de su primera inauguración, sin ítems médicos suficientes y sin seis de sus quirófanos ya equipados por presentar fallas de construcción. 

¿Aeropuertos internacionales? Los aeropuertos internacionales de Chimoré, Oruro y Alcantarí, en Chuquisaca, son conocidos por su baja calidad, su sobredimensionamiento y la sospecha de gran corrupción. El de Chimoré costó $us 36 millones y el de Oruro, $us 22 millones; el primero parece una casa nueva llena de polvo y abandonada, y el segundo no tiene pasajeros. El flamante aeropuerto de Alcantarí, en Chuquisaca ($us 50 millones), entró en operaciones comerciales en mayo de 2016, pero hace pocos meses su techo no resistió la primera tormenta y granizada. La precariedad de estas obras parece inversamente proporcional a los abultados sobreprecios que condicionan su adjudicación, desembolsos y proceso de construcción. Lo de ‘internacional’ es autoengaño. ¡Ojo!, de esta cadena de irresponsabilidad no se libran los movimientos cívicos que presionan “hasta las últimas consecuencias” para materializar estas monumentales y demagógicas inversiones. 

¿Industrialización exitosa? Con argumentos técnicos razonables, varios expertos vaticinan que la planta de urea de Bulo Bulo, ($us 900 millones) podría convertirse en el más memorable elefante blanco del evismo. La respuesta oficial no es confiable, el espejismo de la propaganda es millonario. Aún no cuenta con mercados ni dispondrá de la infraestructura de transporte imprescindible para su producción exportable. Similar situación que el ingenio San Buenaventura y Misicuni, cuyas inversiones complementarias no fueron oportunamente programadas. 

Por estos y muchos más casos (Fondo Indígena y el programa Evo cumple), me sumo al pedido que el presidente hiciera a periodistas: “¡No más preguntas sobre la ‘repostulación’!”. Pregunten e investiguen sobre las obras que atiborran la estantería de escándalos, improvisación y despilfarro institucionalizados. Ante el anuncio de echar mano del ahorro de los bolivianos y jubilados, hacerlo es un deber ineludible. Después de 11 años, suena vacía la promesa de que “lo mejor del proceso de cambio está por venir”. Evo debiera saber que “obras son amores, pero también fuente de desamores” 

miércoles, 18 de enero de 2017

dispongámonos a espectar dos escenarios. el informe tedioso, repetitivo, de contenido conocido, autoalabanza de Evo en LP, aunque luego querrá recibir "homenaje en SC", la tierra más sometida y humillada por el caudillo. el otro escenario en Washington, otro populista "que tiene al mundo de rodillas" Trump repetirá amenazas y diatribas. Karen Arauz en su columna. Escelente!


ALQUILANDO BALCONES

Para los que seguimos temas políticos, este fin de semana ofrecerá un apetitoso menú con dos acontecimientos. Uno inédito y el otro cansador por reiterativo. Empecemos por mencionar algo sobre política doméstica. Este fin de semana Evo Morales con su Proceso de Cambio, cumple 11 años en el poder. Su mensaje al país, será con seguridad una autoalabanza de un modelo económico de gran éxito, pretendiendo se ignore como siempre, que la década fue bonancible gracias los precios de las materias primas y no a él ni a su blindado ministro de finanzas. Hará una larga exposición, comparando el "antes"  de una década del siglo pasado; una abierta admisión de que su gran espíritu de sacrificio es lo que lo hace aceptar lo insustituible que es para el país que él continúe al menos por cinco años, mejor diez o mejor aún indefinidamente.  Desea seguir mal administrando un país del que no respeta sus leyes, menos aún a su gente. Se brindará sin escrúpulos, aparentar ser el sucesor de ese malhadado experimento de Chávez empujado por el interés de Castro, cuyos resultados pretende invisibilizar.

Dorará la píldora del mejor modo que pueda, de las razones por las que el gobierno echará mano de las jubilaciones para prestarles a los agropecuarios en una movida demagógica e irresponsable. La crisis de gabinete, será todo menos crisis.  Es más apropiado hablar de enroque, moviendo sus fichas del tablero de una posición a otra. Los Ministros cuestionados, continuarán siendo protegidos bajo su gran manto protector y la negación absoluta de reconocer que alguien cerca de él, pueda cometer errores. O delitos.

En esta oportunidad, la política nacional hará de telonero para un show bastante más pesado pues estará asumiendo el Presidente 45 de los Estados Unidos.  Se trata de un personaje insólito que ha polarizando al país más poderoso del mudo más allá del tradicional bipartidismo. En realidad, el cambio de gobierno en Estados Unidos, tiene al mundo entero con jaqueca y aturdimiento, plagado de interrogantes e incertidumbre.

Este advenimiento ya ha adelantado insólitas posiciones, como la del Premier chino -diluído comunista- que en las últimas horas nada menos que en el Foro Económico Mundial de Davos, se ha convertido en el paladín de la globalización y de los acuerdos de libre comercio.  El acercamiento de Trump y  Putín, ya ha dejado de ser una situación de rumores malintencionados para mostrar síntomas de abierto galanteo. El Premier ruso ha sido en las últimas horas, el que más abiertamente ha blanqueado la sorprendente relación.

Los demócratas del Congreso americano han decidido hacer una indignada demostración de descalificación , negándose a estar presentes en la fastuosa ceremonia de transición,  lo que ha provocado la insólita reacción del Presidente Electo, celebrando esas ausencias para poder disponer de los espacios liberados. Trump es irreverente, histriónico, ególatra, proclive a los berrinches y hasta su colorido físico es altamente llamativo.  Su inagotable energía lo hace aparentar un ser irreflexivo, habiendo encontrado en el Tweeter su modo de comunicación como a él le gusta, instantáneo, breve, directo e impaciente.

Su reciente pasado como mediático televisivo y propietario del Miss Universo, - amén de su enorme éxito como empresario- le ha proporcionado tal seguridad en sí mismo que ha obnubilado a millones de americanos, sobre todo del medio de los Estados Unidos, acostumbrados a pasar desapercibidos. El agotamiento del bipartidismo tradicional, le sirvió para emerger como figura pública verdaderamente interesado en los invisibles 

Como buen populista, ha escogido como su ineludible enemigo externo a los inmigrantes latinos, encontrando en los vecinos mexicanos, el perfecto caballito de batalla. Sin embargo para su ofensiva electoral, ha encontrado el modo de adivinar lo que muchos repudiaban sin saberlo y además de su populismo claro e inocultable,  adoptó la demagogia para su discurso proteccionista. Con un nivel de aprobación de apenas un 40%, lo más llamativo es quizás la gran interrogante que existe sobre de qué es capaz y de qué no. Su ofensiva contra la ONU y la OTAN, deja perplejos a los más avezados analistas políticos víctimas de una gran inseguridad ante la imposibilidad de etiquetarlo, cosa que a él le gusta y le divierte.

Autocalificándose como persona muy inteligente - indiscutible-,  tira al cesto de la basura los informes que preparan la CIA, el FBI y otras por no considerarlos de utilidad.  Y es más, ha dejado caer no sin maldad, la posibilidad de que las filtraciones no sean más que obra de esas mismas agencias de inteligencia. Se adivina cierta inclinación a debilitar vetustas instituciones para reinventarlas a su modo. Este singular sujeto, más parece un francotirador  que un republicano. Su abierta oposición a los tratados de libre comercio, cambiando la denominación por "comercio justo" es la mayor duda que posiblemente inquieta a Wall Street, además de los mercados y bolsas del resto del mundo. En resumen, Donald Trump tiene la virtud de tener a todos sentados al filo de una silla. Ya habrá tiempo luego, para descubrir hacia dónde encamina sus pasos y hacia donde pretende arrastrar al mundo. Por ahora, lo imprevisible de su personalidad es lo único de lo que podemos estar seguros.

Karen Arauz

lunes, 16 de enero de 2017

reacio a cambiar ministros, les obliga a campañas muy personales, no importa su capacidad de gestión, sino el grado incondicional de "adhesión y llunkerío" determinante para medir la duración de su cargo. nos encontramos frente a una competencia a ver cuál es el fanático de la re-re-re-reelección

Desde que el Primer Mandatario anunció que este 22 de enero, fecha en que cumple 11 años continuos en el ejercicio del poder (y en el que desea mantenerse, pese a que la Constitución Política del Estado lo prohíbe, prohibición ratificada en un referendo constitucional) hasta 2025, introduciría algunos cambios en su gabinete de ministros, muchos de los actuales dignatarios han comenzado una intensa campaña para llamar la atención, al igual que muchos adherentes del gobierno, incluyendo, asambleístas.

Simultáneamente, en las diferentes reparticiones proliferan las especulaciones, al mismo tiempo que cunde la incertidumbre pues, como se sabe, un cambio de ministros significa una amplia remoción de personal. Más aún si en este ámbito no rigen las leyes laborales que con tanto placer aplican las autoridades en el sector privado para evitar los despidos.

Por estas razones, se puede prever que en esta semana seguiremos asistiendo a espectáculos poco gratificantes como ha sucedido con la visita de una ministra a Cochabamba para desmentir lo sucedido en una reunión en la que no estuvo presente; afirmaciones como las de un asambleísta (que seguramente olvidó que el Presidente ha señalado que no recurrirá a senadores ni diputados para integrar su gabinete) realizando afirmaciones tan lambisconas como que Evo Morales ya está habilitado legal y constitucionalmente como candidato el 2019; otra dignataria que manda reclamos a los medios del mundo.

Ojalá que el Primer Mandatario del Estado no espere, pues, hasta el último momento para anunciar los cambios, pues corre el riesgo de que el aparato administrativo del Estado se vaya paralizando.

jueves, 12 de enero de 2017

permitirle a Evo quedarse en el poder sería una afrenta a todos los bolivianos. se refiere al 21F y al escándalo Zapata-Evo, "un nuevo mandato sería malo". Evo está en el cargo más tiempo que cualquier otro en el hemisferio, su administración golpeada por la corrupción, acorralada la oposición. Opinión del The New York Times. el mayor del mundo.




Bolivia’s president, Evo Morales, at a meeting of his political party in December.Credit Bolivian News Agency, via European Pressphoto Agency
Bolivia’s president, Evo Morales, at a meeting of his political party in December.Credit Bolivian News Agency, via European Pressphoto Agency

Un presidente atrincherado en Bolivia


En febrero del año pasado, el presidente boliviano Evo Morales dijo que respetaría la voluntad de los electores después perder en un referendo que le habría permitido postularse para un cuarto mandato.

Casi un año después, Morales y sus aliados en el Congreso de Bolivia están planeando cómo extender su tiempo en el cargo. Morales, quien llegó a la presidencia en 2006, está a la mitad de su tercer mandato. Dice que tiene grandes planes para su país y que necesita más años para llevarlos a cabo. La verdad es que permitirle quedarse en el poder sería una afrenta a la voluntad de los votantes bolivianos y un paso en el camino de la autocracia.

Bajo la ley boliviana, los resultados del referendo deberían ser vinculantes. Morales dice que deben ser anulados por las autoridades electorales porque el referendo fue manchado por una campaña de desinformación que pretendía desacreditarlo. El mes pasado, el gobierno mostró en cines un documental hecho bajo encargo de este mismo, titulado El cartel de la mentira. En él se critica a los medios que revelaron que la exnovia de Morales había dirigido contratos estatales por millones de dólares hacia su empleador, una compañía china.
El escándalo fue emblemático de la corrupción y el amiguismo que ha empeorado la imagen que muchos bolivianos tienen de Morales. Pero, en vez de reconocerlo como tal, los aliados del presidente en el Poder Judicial mandaron a prisión a la mujer, Gabriela Zapata, en un intento de silenciarla.

El partido de Morales ha anunciado que estará en la boleta para la elección presidencial de 2019. “Si el pueblo dice sí, Evo seguirá con el pueblo para seguir garantizando la revolución democrática cultural”, dijo Morales a sus partidarios en un mitin en diciembre de 2016. Tal declaración despejó dudas sobre si pretende permanecer en el poder más allá de 2019.

Las autoridades electorales difícilmente harán caso al llamado de Morales de anular los resultados del referendo con base en la supuesta campaña de desinformación. Pero el congreso boliviano, dominado por el oficialista Movimiento al Socialismo, podría cambiar la constitución. De cualquier modo, el probable resultado —un nuevo mandato para Morales— sería malo para los bolivianos.

Morales ya ha estado en el cargo más tiempo que cualquier otro líder en el hemisferio. Sus políticas han transformado la estructura de poder al darle voz a la mayoría indígena y al reducir la pobreza. Pero su administración también ha sido golpeada por acusaciones de corrupción y criticada por cooptar a instituciones que son en teoría independientes, además, por acorralar a los medios. Es de esperarse que estas tendencias empeoren si logra quedarse más tiempo en la presidencia.

miércoles, 11 de enero de 2017

Alvaro Riveros se refiere a la candidatura vicepresidencial del representante de "los interculturales" que así se llaman los cocaleros, avergonzados de su epíteto tradicional. describe el autor a Fidel Surco hombre violento caracterizado por sus descabelladas actuaciones, "la bomba que dejó a su mujer, sorda y ciega" dicen preparada por el mismo Surco, el cerco a Santa Cruz, sus "soporíferos sueños en el Parlamento...y ahora su decisión de "lanzarse a la vicepresidencia" a toda costa, lo que podría ocasionar problemas a toda la ciudadanía.


Minifundio masista


Álvaro Riveros Tejada



Mientras la estructura del “instrumento” gobernante hace aguas, por falta de agua, y son cada vez más frecuentes las señales de su resquebrajamiento, éste se empeña denodada y vanamente en inventar sonajas que distraigan al pueblo de las falencias que están acelerando su desgaste, como: el Fondo de Desarrollo Indígena, el accidente de LaMia, el caso Zapata, etc. y las trata de encubrir con una eventual reelección presidencial a realizarse dentro de tres años, o con la empalagosa carrera del Dakar, que ya tiene los mismos efectos hipnóticos que la rueda de un hámster.

Es así que uno de sus más sólidos puntales, otrora llamado el sector cocalero, aparece en el escenario político con el sofisticado denominativo de Federación Sindical de Comunidades Interculturales Originarias de Bolivia, demandando al Jefazo, mediante un inusual acto de rebeldía, que respete la candidatura del ex senador y el menos cultural de sus integrantes, Fidel Surco, so pena de retirarle el apoyo a su remota y pertinaz reelección.

La respuesta desde la matriz del instrumento no se dejó esperar y, con la misma solemnidad del acto, el viceministro de Coordinación con Movimientos Sociales desahució la elección del cerril dirigente “por razones de rotación y paridad de género”, quizás en honor a la esposa de este truchimán, a quien estilaba enviarle cartas de amor explosivo.
Es más, como un complemento al sainete, la representante femenina de ese apéndice intercultural de la incultura, Loyda Tintaya, enmienda la plana al mencionado viceministro advirtiéndole, que no van a permitir que ministros y/o viceministros impongan su criterio a las organizaciones de la federación y confederación, y lo conmina a respetar la elección de ese organismo. De esta manera, Surco debería ocupar este próximo 12 de enero la vicepresidencia del MAS y habilitar en consecuencia su futura candidatura a la presidencia de Bolivia, lo que en términos interculturales resultaría más peor.
No olvidemos que el héroe de esta trama es el mismo Surco, que un 1° de abril de 2009, en vehículos lujosos y guardaespaldas armados, cercó la ciudad de Santa Cruz exigiendo la aprobación de la Ley de Transición Electoral, y también el mismo que, poniéndonos al borde de una guerra civil, pretendió perfilarse ante los bolivianos como el sucesor de Evo Morales Ayma, mediante la trillada fórmula del indigenismo postergado. ¡Como si a un toro se lo pudiese capar dos veces!

Ahora es él el que promueve nuevamente este método de “democracia a la boliviana” que si bien puede resultar efectivo para su campaña, no deja de recordarnos el terrible fracaso de la Reforma Agraria al terminar con los latifundios y convertirlos en parcelas familiares que, en el transcurrir del tiempo sólo quedaron convertidos en un solo surco, algo similar a lo que podría ocurrir en el propio partido oficialista, al quedarse como un minifundio masista.