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martes, 28 de junio de 2016

no llegó a cumplir 30, aunque en sus 26 años el Foro de Sao Paulo ha causado tales destrozos en nuestro continente que sin duda, pasarán varias décadas antes de su restauración. iniciativa de Fidel para unir a todas las fuerzas de izquierda progresistas y populares, para fomentar la unidad, sin embargo del apogeo a la crisis terminalen poco tiempo, desligitimados por la corrupción y la deshonestidad se vinieron abajo. ahora la figura es diferente. sostiene LTD

Hace unos días, entre el jueves 23 y el domingo 26 pasados, se ha llevado a cabo en San Salvador la XXII versión del Foro de Sao Paulo. El encuentro pasó desapercibido, sin ninguna repercusión importante en los medios de comunicación continental y ni siquiera los Gobiernos que más se identifican con sus postulados hicieron algo para darle por lo menos algo de la relevancia que tuvo en otros tiempos.
No es casual que así haya sido, pues cualquier balance de los 26 años transcurridos desde la fundación del Foro de Sao Paulo arroja un saldo lapidario para los partidos y movimientos sociales de izquierda que en 1990 lo fundaron.
Hay que recordar al respecto que el Foro fue fundado a instancias de Fidel Castro pocos meses después del triunfo electoral de Lula da Silva y el Partido de los Trabajadores (PT), para reunir “todas las fuerzas de izquierda, progresistas y populares de América latina y el Caribe” para fomentar “la unidad, el diálogo y  el análisis de la nueva realidad”.
Ese año, el único partido de izquierda que gobernaba un país latinoamericano era el Partido Comunista de Cuba. Eran los años del auge del Consenso de Washington, cuando todavía no se despejaba la polvareda que dejó el desmoronamiento del Muro de Berlín.
El I Foro de Sao Paulo fue tan exitoso que alrededor de él se aglutinaron las más importantes organizaciones de izquierda de un extremo a otro de Latinoamérica abarcando un espectro muy amplio: desde el PC Cubano hasta los más moderados partidos socialdemócratas del continente.
El triunfo de Lula en Brasil fue seguido por el de Chávez, en Venezuela y tras él se produjo una avalancha de éxitos de los partidos miembros del Foro de Sao Paulo. Tanto que 20 años después de su creación, y hasta hace pocos meses, 12 países latinoamericanos eran gobernados por alguno de ellos. Y en los demás, su influencia era indiscutible.
Pocos meses han sido suficientes para que del apogeo se pase a una especie de crisis terminal. Y no por una eficaz ofensiva del “imperialismo, la derecha y los medios de comunicación”, como insisten en afirmar los ideólogos más dogmáticos y reacios a la autocrítica, sino por la deslegitimación causada por la corrupción desenfrenada y la incapacidad para administrar con eficiencia los recursos públicos, entre muchas formas de impostura y deshonestidad.
Sin embargo, y pese a lo grave que es la serie de derrotas sufridas por la izquierda latinoamericana, la dimensión política del penoso desenlace de 26 años del Foro de Sao Paulo resulta opacada frente a su dimensión ética, pues la fatal combinación entre corrupción y abuso de poder ha infligido un daño irreparable a las históricas banderas de la izquierda latinoamericana.
En ese contexto, hechos como el restablecimiento de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, la paz alcanzada en Colombia, el inminente colapso  del chavismo en Venezuela, entre otros igualmente significativos, son suficientes para explicar la diferencia entre el I Foro de Sao Paulo y  su XXII versión, la de San Salvador.

jueves, 23 de junio de 2016

certera como una lanzera experta Susana Seleme muestra el proceder de EvoAlva, verdaderamente asustados por "el tráfico de influencias" que sí hubo y que no pueden ocultar.

De los escarmientos al poder
Susana Seleme Antelo
Santa Cruz de la Sierra, El Día 23.06.16
                                                                                         
                                            Al pueblo “Se podrá hacerle creer fácilmente una cosa, pero                                                                           habrá dificultad para hacerle persistir en esa creencia” .
                                            Nicolás Maquiavelo, El Príncipe,  Capítulo VI.

Tráfico de influencias, corrupción, secretismo, mentiras, ausencia de ética personal y política, promiscuidad a granel, mientras Gabriela Zapata es la rehén encarcelada por sus antiguos amores machistas y patriarcales. Ese parece ser el resumen más apropiado de la trama entre el régimen boliviano, la señora Zapata  y la empresa China National Construction and Agricultural Machinery Corporation (CAMC).
 El gobierno trata de eludir su responsabilidad para restaurar su imagen y la de su presidente, Evo Morales “el insustituible”, según otra Gabriela, la Montaño. Pero “Desnudar al rey” y sacarle los trapos sucios  de corrupción a vista y paciencia de Bolivia y el mundo, merece castigo, escarmiento ejemplarizantes, cárcel y exilio incluidos.
No importan costes humanos ni materiales, ni la indefensión jurídica en que queda la ciudadanía frente a una administración de justicia que va  a paso de vencedores con bayonetas y guillotinas judiciales en ristre. ¿Por qué no “sentarles la mano” a los “mentirosos”,  dicen Morales y el Vice, si en diez años lo han hecho sistemáticamente?
Hoy ya no ocultan sus impulsos totalitarios. La mejor prueba es el desconocimiento de los resultados del referéndum del pasado 21 de febrero,  cuando se les dijo NO a su intento continuista para una cuarta elección en 2019. Ese NO fue un escarmiento al poder, como otros anteriores, siempre mediante el voto. Pero insisten, como fieras heridas desbocadas. Buscan modificar la Constitución para llamar a una nueva consulta que les permita la prorroga indefinida en el poder, del que han hecho un botín de guerra, como en los llamados socialismos del siglo XXI”.
Sin embargo, ni la maquinaria judicial, ni su cohorte de inquisidores al  servicio de un poder que quieren eterno, ni los libretos que hoy le hacen contar a Gabriela Zapata para que se desdiga de todo lo dicho antes,  pueden tapar el sol con un dedo. Todo apunta a que sí hubo tráfico de influencias con funcionarios políticos del más alto nivel. Si no, ¿de dónde toda la plata que manejó Zapata en estos años? También hubo secretismo sobres asuntos de interés público, gestión e inversiones de altísimo coste con la CAMC,  que firmó contratos con el régimen boliviano por $us 560 millones sin licitación.
¿Fue solo Zapata quien armó todo el engranaje para la adjudicación por invitación directa de esos contratos? Ella no los firmó. ¿Cómo se tejió la suspensión de ejecutar una boleta de garantía de la CAMC por incumplimiento de contrato? ¿Quien instruyó a la Comisión parlamentaria que investigó ‘el caso’ para que  concluyese con un no hubo tráfico  de influencias ?
No hay que ser Sherlock Holmes para deducir quién o quiénes. Al no haber existido tal delito, como afirma la mayoría oficialista, armaron otra puesta en escena,  con otro tipo de tráficos. De ese modo, lo importante -el tráfico de influencias- quedó  en la nebulosa, para dar paso a las urgencias del poder que ahora aparece como víctima de una confabulación.
El meticuloso observador de la escena política que fue Nicolás Maquiavelo, previó hace más de 500 años, la dificultad de que el pueblo persista en una creencia. Si no persiste, se siembra el miedo, el temor, la advertencia, y el castigo, como han hecho y hacen Morales y compañía.
A estas alturas, la sociedad boliviana ni creyó ni cree que este ‘caso’ hubiese sido armado por la oposición, o por un abogado “sin libreta de servicio militar”, que tampoco tiene el Vice. Al abogado Eduardo León se le vulneraron sus derechos, como el debido proceso, después de pasar por una detención y  encarcelamiento arbitrarios, propios de dictadores.
El ‘caso’ tampoco fue armado por una “mafia mediática” de prensa y periodistas, que dieron la voz de alarma, haciéndose eco de la denuncia del periodista Carlos Valverde Bravo, hoy a buen resguardo fuera del país. Los medios de comunicación hicieron seguimiento de la información, como corresponde a la libertad de prensa, que da batalla frente al poder que la quiere ciega, sorda y muda.  El poder también apunta al  investigador Diego Ayo y le exigen que se retracte de la denuncia que hizo sobre el “modelo vicioso de gestión pública” en el Fondo Indígena. Excesos tras excesos.
En aras a la verdad, tan venida a menos, si en Bolivia existen mafias,  son las de narcotráfico en connivencia con  otras mafias.  Como las de la antipolítica,  que ha mutilado la política y su campo de acción, eliminando el debate político que debió haber esclarecido del tráfico de influencias y sus concomitancias, entre otros ilícitos. En cambio, el secreto se mantiene como fuente de poder y se dedica a  escarmentar a quienes osaron desnudar al rey y su cohorte sin título, sin libretas y otras ausencias. 
Por eso, el NO del referéndum del 21 F pasado, fue un escarmiento al poder político. La ciudadanía ya estaba cansada de la impostura, la farsa y el derroche impúdico de los ingresos de la década de bonanza. Había perdido credibilidad, y no precisamente porque ‘el rey estaba desnudo’, pues entonces poco se sabía de la red de mentiras, secretismo, corrupción y promiscuidad.
Hoy, en una última encuesta sobre un hipotético  nuevo Referéndum, el NO vuelve a ganar con marcada diferencia: 58.1% frente a 36.8 % del Si. Vale decir, 21.3 % para el NO. Otro escarmiento al poder.  
En la actual sociedad de la información-comunicación y su velocidad en tiempo real, si insisten, volverán a perder  y tendrán más escarmientos, pues, como también escribió Maquiavelo, "He enseñado a los Príncipes a ser tiranos, pero he enseñado a los pueblos a destruirlos”.


miércoles, 22 de junio de 2016

"no te vayas papito, no te vayas, tenecesitamos" clama Gabriela chupamedias y el aclamado responde "no le daré gusto al Imperio que pretende echarme como a Cristina, como a Dilma y como pretende también con Maduro", el sueno acabó según Demetrio Reynolds, cuando despertó la lamberta Montano seguía clamando "no te vayas, no nos dejes". texto imperdible de "suenos que son sólo suenos".

“¡No te vayas, papá, no te vayas! Te necesitamos por siempre aquí en la tierra, por favor no te vayas… Está bien, está bien, Gabriela. Yo no pienso en irme; sólo el imperio me quiere desalojar, como lo ha hecho con Dilma y con Cristina, y como pretende hacerlo también con Nicolás; pero yo no le voy a dar gusto. Ya sabes, he venido a quedarme. No te desesperes, no llores...”.
Cuando desperté, había estado entre una muchedumbre que deliraba gritando el nombre del jefazo. Medio inclinado sobre una banqueta rústica me había quedado dormido. Y creo que de algún modo, entre el sopor y la vigilia, se traslapaba la realidad con el sueño. La estridencia de las palmas terminó por despertarme, y entonces vi lo que pasaba: En medio de la eufórica algarabía de la gente, la presidenta de los diputados seguía hablando.
Un gran cartel al frente decía: “XII Congreso Ordinario de la Federación Campesina de Mujeres del Trópicos de Cochabamba”. ¡Ah de eso se trata! Y qué más, dale sin tregua con la sin hueso, doñita. Yo también, para no desentonar, batiré palmas furiosamente, como si fuera un beneficiario más que clama al Evo. “Y así como les decía, hermanas y hermanos, no es posible encontrar en toda la faz de la tierra un líder de su talla; sólo cada 100 o 150 años aparece como por milagro en los pueblos. Por eso es insustituible, único. Lo necesitamos muchos años más, necesitamos de su visión política. Por él, nosotras las mujeres, somos capaces de dar la vida”.
Alguien nos dijo que somos un pueblo pasional. Aun tratándose de gente instruida, que ha pasado por todos los niveles escolares, lo que menos demuestra es la capacidad para razonar. En cambio, nos encendemos con facilidad; somos “termocéfalos” (cabeza calientes). Tamayo en su Creación de la Pedagogía Nacional anotó atisbos psicológicos sorprendentes; él ha dicho que nos mueve una gran fuerza emocional; pero nos falta desarrollar la razón que oriente con lucidez nuestras vidas. Hoy, en 2016, está en auge la anomia social, con gente que no vacila en ignorar la ley toda vez que estorba sus ambiciones.
Volvamos al tema. Cuando la facundia se desata, no hay cómo pararla; es una patología atroz e indomeñable. A la oradora del trópico se le dio por hablar hasta por los codos. Y habló. Expuso una interesante teoría de la mentira de patas cortas; como la corrupción del Fondioc, como la “cara conocida” de la otra Gabriela o como la conspiración de algunos medios de prensa. Añadió que también otros traman golpes de Estado, pero que éstos no tienen ni patas. Por lo que los tienen sin cuidado.
¿Guerra sucia? Dicen que “no hay que mentar la soga en la casa del ahorcado”. Así debe de ser. Los más de los políticos no saben de otra clase de guerra. Si supieran, dejarían de ser políticos. No llegarían a ser Gobierno nunca.

lunes, 20 de junio de 2016

de qué mentiras acusa Evo a los medios? es mentira que tuvo relación con Gaby? es mentira que vivieron juntos "conchavados" por más de dos años) es mentira que Evo la protegió y le dió ocasión de enriquecerse con empresarios chinos en negocios con el Estado? de qué mentiras habla? hay una ofensiva rabiosa contra la prensa independiente, no es verdad?

La insistencia del presidente Evo Morales de atacar a los medios de comunicación por supuestas ‘mentiras’ en el caso Zapata, la resolución de un juez de pedir listas de periodistas que cubren dicho escándalo y la apertura de un proceso penal contra una periodista del diario Extra configuran un clima aún más adverso para el ejercicio del periodismo y afectan –de hecho– la libertad de prensa en el país.

En línea con el virulento ataque del ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, que acusó la existencia de un “cártel de la mentira”, Morales no hace más que repetir una cansina e infundada perorata política contra medios de comunicación y periodistas que no hacen otra cosa más que informar sobre un caso que viene dominando la agenda informativa desde febrero. El caso continúa abierto y todavía no sabemos si hubo o no tráfico de influencias por el nombramiento de Gabriela Zapata, exnovia de Morales, en la empresa china CAMC. Una investigación independiente debería dilucidarlo.

En ese marco, el juez Primero de Sentencia, Gonzalo Yépez Portugal, solicitó a seis organizaciones periodísticas –entre ellas a EL DEBER– que presenten grabaciones y publicaciones sobre las acusaciones de Gabriela Zapata, exnovia de Evo Morales, contra el ministro de Obras Públicas, Milton Claros. Hasta allí casi no habría mayor problema, dicho material fue publicado y está disponible en cualquier archivo de prensa del país. El conflicto surge cuando el juez reclama, además, una lista con los nombres de los periodistas que elaboraron dichas noticias, en un exceso de sus competencias y atribuciones inadmisible según las leyes vigentes en Bolivia.

El magistrado debería leer y recordar el artículo 28 de la Ley de Imprenta, que señala que los funcionarios públicos que tengan observaciones sobre las noticias publicadas deben dirigirse a un Tribunal de Imprenta, única instancia para dirimir ante un eventual delito de prensa. En ese contexto, el vicepresidente Álvaro García Linera señaló que una “mafia mediático-política” forzó el escándalo Zapata y advirtió con llevar a los comunicadores ante la justicia.

Estamos, de hecho, ante una ofensiva política contra la prensa independiente, lo que afecta a uno de los pilares fundamentales de la democracia en Bolivia. Las organizaciones periodísticas expresaron con claridad su preocupación y advierten con recurrir a instancias internacionales, en caso de mantenerse esta ofensiva jurídica y política contra la prensa independiente

miércoles, 15 de junio de 2016

cuando este cronista, MA denunció ya en 2007 "la política distractiva del Régimen EvoAlvaro", cayó tal acusación muy hondo en ciertos apasionados masistas a punto de hacerle perder al mejor de sus amigos, lo cierto es que "lo distractivo pan y circo" copiado de los romanos por los dictadores más recientes, Hitler, Mussolini, Castro, Trujillo, Chávez y Morales sigue siendo "la política principal" para llevarnos a escenarios de entretenimiento mientras los temas básicos siguend sin resolverse. LT hoy en magnífico editorial.

Por un sentido de responsabilidad moral y profesional se debe insistir en la necesidad de investigar la denuncia de tráfico de influencias, de manera que si ésta se comprueba se sancione a los implicados
Con el uso de todo el aparato estatal el Gobierno ha logrado que las denuncias sobre tráfico de influencias en favor de la empresa china Camce pasen a un segundo plano y la atención se enfoque en la principal acusada, la exenamorada del Primer Mandatario con la que tuvo un hijo que presuntamente falleció.
La denuncia consiste en que aprovechando esa relación, la exenamorada, que fue contratada por la empresa china en un puesto ejecutivo para el cual no tenía los méritos profesionales ni la experiencia de trabajo adecuada, habría influido para que se le adjudique obras por alrededor de 560 millones de dólares.
Luego de una servil reacción de las autoridades para explicar esa relación amorosa, que fue reconocida públicamente por el Primer Mandatario y el Vicepresidente, y una negligente actuación de una comisión legislativa para investigar la denuncia, que sólo aumentó las dudas, se procedió, vía declaraciones distorsionantes, actuación del Ministerio Público y algunos jueces, difusión de fotografías comprometedoras, pérdida de documentos importantes de la investigación (como un celular del Ministerio de la Presidencia y varios libros de registro de visitantes a ese despacho), a organizar el acoso estatal despiadado contra la exenamorada del Presidente, que incluye el encarcelamiento de uno de sus abogados y de amistades, parientes e incluso la persona que le vendió una casa, acoso que no tiene precedentes en esta etapa democrática.
Así, el meollo del problema, la denuncia de tráfico de influencias, intenta ser convertido en un “culebrón”, y dado el despliegue represivo estatal señalado, se genera miedo en diversos sectores de la sociedad.
En ese escenario, por un sentido de responsabilidad moral y profesional se debe insistir en la necesidad de investigar la denuncia de tráfico de influencias, de manera que si ésta se comprueba se sancione a los implicados. Es lo menos que se puede exigir si se quiere impedir que la corrupción siga expandiéndose sin control alguno.
Desde otro enfoque, quienes han impulsado esa estrategia de distracción no previeron que la forma de actuar en este caso de las principales autoridades del país y los sumisos funcionarios del Ministerio Público y el Órgano Judicial, da cuenta de su profunda insensibilidad humana, que pone en cuestión los presuntos principios de justicia que aseguran seguir. La realidad, una vez más, muestra que priman los intereses sectarios a los que subordinan, sin ambages, los del bien común.
Adicionalmente, se puede sostener que el país ha ingresado a una etapa compleja desde que la ciudadanía rechazó la reforma constitucional impulsada por el Gobierno y el MAS para posibilitar una cuarta postulación a la Presidencia y Vicepresidencia de los actuales primeros mandatarios, que está  signada por factores adversos, a diferencia de los años pasados, como la caída de los precios de nuestros recursos naturales, el deterioro de una larga gestión de gobierno junto al aumento de la desconfianza ciudadana, y un entorno regional que cambia de norte ideológico.
En ese escenario, no parece, pues, ser tan exitosa la estrategia que se comenta como se presume, más aún, si sigue sin respuesta la denuncia de tráfico de influencias.

martes, 14 de junio de 2016

Los Tiempos anoticia la desaparición de Rivero Mercado, periodista que mostró que es posible contruir sobre una base artesanal un emporio como es El Deber. LT junto a ED impulsaron un proyecto común "Red Líder" plena información dejando a sus lectores plena libertad. homenaje al periodista, pero también al escritor y hombre público. Paz en su tumba!

La madrugada del lunes ha fallecido don Pedro Rivero Mercado, director del periódico cruceño El Deber y notable ciudadano boliviano que prestó importantes servicios al país y a su región.
El periodista Rivero demostró que con tesón, trabajo y entrega es posible construir sobre la base de un medio cuasi artesanal y el acompañamiento de su esposa, compañera de toda su vida, un emporio comunicacional como ahora es El Deber.
En Editorial Canelas recordamos a Don Pedro con especial afecto, pues impulsamos durante varios años y bajo los principios de independencia, profesionalismo y compromiso con la búsqueda de la verdad un proyecto común: la “Red Líder”, cadena de medios que ofreció a sus lectores, hombres y mujeres, una información contextualizada de las diferentes regiones del país, dejando en plena libertad, a cada uno de los medios participantes, su independencia editorial.
Don Pedro fue un entusiasta impulsor de ese proyecto que si bien por diversas razones dejó de funcionar, sembró en ambas casas editoriales sólidos lazos que permiten aún compartir informaciones.
Pero, también conocimos a Don Pedro escritor, que dedicó horas que debían estar destinadas al descanso a escribir poesía, cuentos y novelas, y la recopilación costumbrista, así como al Don Pedro servidor público tanto en la arena internacional como en la regional, donde dejó una importante huella.
Don Pedro, además de periodista, escritor y servidor público, fue también un leal amigo y un generoso maestro que sin distingos de edad ni parcialidad alguna compartía sus experiencias y su apasionamiento por la vida.
Con el pesar por su fallecimiento, desde Los Tiempos mandamos nuestros deseos de resignación cristiana a su esposa y su familia y expresamos nuestro profundo aprecio a Don Pedro Rivero Mercado. Paz en su tumba.

viernes, 10 de junio de 2016

la frialdad, la soberbia, el uso y abuso de la fuerza nada pueden frente a "la contundencia de unas muletas" bien razonado análisis de LT referido a la rodilla de Evo y los minusválidos que claman por un bono. profunda dimensión humana que pone en evidencia cómo una muleta puede igual al más poderoso con el más débil.

Más de 100 días después de haberse iniciado sus movilizaciones, después de haber recorrido 283 kilómetros en 36 días de marcha, de haber sido sometidos a brutales gasificaciones, arremetidas con chorros de agua fría de los carros Neptuno y otras formas de represión a cargo de la fuerza pública, la lucha de las personas con alguna forma de discapacidad se ha  constituido en la máxima expresión, y todo un símbolo, de las dificultades que está afrontando el Gobierno nacional para salir de la crisis en que quedó sumido tras su derrota del 21 de febrero pasado.
Tan significativa muestra de las limitaciones gubernamentales, cuyo contraste con la perseverancia de los discapacitados se hace más notorio con cada día que pasa, ha adquirido durante los últimos días una nueva dimensión. Es que en una fatal coincidencia, dos accidentes –la lesión sufrida por el presidente Morales y la muerte de dos personas que hacían vigilia– le han dado al asunto un giro que ya supera con mucho su dimensión económica y social o incluso política, que es la única que hasta ahora quiere reconocer el Gobierno.
La nueva dimensión a la que nos referimos, que es la simbólica, es sin duda la que más dificultades acarreará al Gobierno porque se ubica fuera del alcance de cualquier argumento y resulta del todo invulnerable a la propaganda oficial. Resume en una sola imagen la profunda dimensión humana del conflicto, la que pone en evidencia la fragilidad de las personas, la facilidad con que el azar puede igualar frente a una muleta o una silla de ruedas a los más débiles y a los más poderosos, y eso es algo ante lo que nada puede hacer la frialdad, la soberbia, el uso y abuso de la fuerza.