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sábado, 11 de febrero de 2017

el Gobierno de la Mentira, es el Gobierno de Evo, del MAS, de los cocaleros, de los contrabandistas, de los narcos, de los choferes que todo lo hacen utilizando la fuerza bruta. Manfredo Kemffp se refiere con claridad al tema.

Este es un Gobierno de mentirosos. Desde el primer día ya venían con la idea de quedarse en el poder y para eso engañaron al sistema democrático mostrándose como respetuosos de la ley antes de las elecciones, hasta que, instalados en el Palacio, dijeron que no se irían más. Fue la primera y gran mentira. Después la sucesión de embustes ha sido incontable; miente S.E., miente el Vice, mienten los ministros, mienten los parlamentarios, mienten sus gobernadores y alcaldes, y los bolivianos que no tienen acceso sino a TVB, creen todo candorosamente.


Menos mal que otros ciudadanos se están informando a través de las redes sociales – a falta de medios independientes que quedan pocos – sobre las mentiras de los intentos de golpe de estado que habrían sido neutralizados, los fallidos propósitos de magnicidio contra S.E., las burdas mentiras sobre terrorismo y separatismo derivados en abusivos juicios en Santa Cruz, las mentiras sobre el gas, el litio, Mutún, las mentirotas sobre el tema Zapata donde falta decir que S.E. fue violado, las mentiras de La Calancha, Porvenir, Chaparina, y la última mentira y más cínica de todas: de que la prensa libre es un “cartel de la mentira”.

 
Ahora los mentirosos anuncian salir a las calles el 21-F dizque para desagraviar a S.E. por su derrota en el referéndum. No saben que una derrota se desagravia con una victoria, no con llanto ni infracciones constitucionales. Hasta mienten que el 21-F fue la primera derrota de S.E. cuando fue desbaratado hace años en las mañosas elecciones de los magistrados y con las autonomías también, antes de que mintiera que era autonomista. Mienten que la Constitución les permite convocar a consultas sobre su re-re-reelección hasta que puedan ganar. Todo es una sarta de mentiras que se convierten en verdades a medias gracias a su gran aparato publicitario.
 
Para provocar enfrentamientos – por lo menos para provocar miedo – anuncian salir a las calles el 21 de febrero, protestando contra el “Día de la Mentira”. El auténtico “Día de la Mentira” es el 22 de enero y los masistas hasta lo han convertido en feriado nacional. Es mentira porque dicen celebrar el 22 de enero el “Día del Estado Plurinacional” y lo que celebran – y hacen festejar a todos los bolivianos a la fuerza – es el día en que S.E. tomó el poder. Eso festejan. Llegará el momento en que los bolivianos convirtamos en feriado el 21-F, pero no será para adular a nadie, sino porque es la fecha de un memorable triunfo democrático.

jueves, 9 de febrero de 2017

"cuando con la mirada se maneja a ministros, a jueces, a generales como muñecos" Alvaro Puente describe el "nuevo palacio de Evo" el museo "qué difícil sentirse mortal y limiitado...darse cuenta cuando todos te llenan la cabeza de soberbia e idolatría. todo es el culto a la persona.

Ahí va para los futuros Evos, para los que lo tienen acorralado en un pedestal, para los que lo van destruyendo a lisonjas, para los que fabrican con él su propio mito, va lo que pudo ser para Evo Morales.

Qué agradable debe ser que todos te saluden, que te señalen, que seas para todos el personaje más importante. Qué alegría que te feliciten por todo y te envidien. Qué genial que te admiren y te teman, que te tiemblen, que si hace falta te amarren los cordones sin chistar.

Es lo máximo tener tanto poder. Es un delirio disponer de los bienes y millones de todo el país. Es indescriptible lo que se siente cuando con la mirada se maneja a ministros, a jueces, a generales, como muñecos. No se puede explicar lo que se vive cuando son miles los que creen y te tratan como si fueras un enviado de Dios, cuando hasta tus camisetas las conservan como reliquia.

Es agradable, pero qué difícil se hace en ese trance sentirse mortal y limitado, como todo el mundo. Qué difícil es contemplarse con sencillez. Qué difícil, casi imposible, es darse cuenta de las propias limitaciones.
 
Hasta las bajezas parecen grandezas. Qué difícil darse cuenta de que todos son importantes. Qué difícil sentir la grandeza de los anónimos y de los desconocidos. Qué difícil comprender que todas las personas son respetables. Cuando todos los que te rodean te llenan la cabeza de soberbia y de egolatría, qué difícil se hace distinguir al amigo del servil, del interesado, del comerciante de sonrisas y de aplausos.

 Es diferente ver la Presidencia desde Chapare y verla desde la misma Presidencia. En Chapare debió verse como un bello reto, como la oportunidad genial de borrar del mapa el dolor, la pobreza, las diferencias. Desde la Presidencia es la lucha por conservar el poder conquistado, de guardar el tesoro que tanto gusta. Desde Palacio es disfrutar de la fuerza, de la omnipotencia, del bienestar. Es sentirse cada día más arriba, más presidente, más temido, más adorado. La pena es que uno olvida dónde quedó el reto. Dónde la oportunidad.


La diferencia es el Museo de Orinoca. El centro ya no es el cambio. Ahora es Evo. Es el culto a la persona. Es tanto el llunk’erío (Adulación) que ya no bastan las palabras. Hacen falta toneladas de ladrillos y cemento. Es el templo de las alabanzas. Es el castillo de las loas y del incienso. Es el palacio de lo que no es ser presidente. 

Es la rabia de sentir a Dios como una desleal competencia 

miércoles, 8 de febrero de 2017

Marcelo Rivera con la autoridad que le da su larga experiencia y profunda honestidad don Marcelo Rivera nos dice una verdad amarga y lacerante. la mayor frecuencia del delito y las medidas de los vecinos contra Bolivia y sus narcotraficantes.

Un trío invencible:

cocales, coca y cocaína


A diario hay noticias sobre hallazgos de fábricas de cocaína e interceptación de esta droga en grandes cantidades. Antes era frecuente lo de los ‘tragones’ traficando por gramos, ahora la cosa es por cientos de kilos y por toneladas, produciendo el ilícito negocio operaciones multimillonarias en dólares, tal cual se afirma tras el descubrimiento de factorías y después de incautaciones y de la caída de algún ‘pez flaco’ que se durmió en sus laureles.

Por eso los países vecinos endurecen las medidas en sus fronteras con Bolivia, como sucedió antes con Chile, luego con Brasil, que redobló sus patrullajes –por tierra, aire y ríos-, y como está pasando ahora con Argentina, en cuyos límites y terminales aéreas y terrestres los controles son severos –a veces trasponen la dignidad de las personas-, frente al peligro que representa el narcotráfico que, desde suelo boliviano, se cuela en la nación del Plata amenazando a sus más de 40 millones de almas.

Independientemente del reclamo por la vía diplomática por aquel trato y de problemas que pueden surgir por la presencia de compatriotas inmigrantes, indudablemente que la cuestión fundamental es el tráfico de cocaína, y no solo eso sino de la ‘milenaria’ hoja de coca que, asimismo, es llevada subrepticiamente en grandes cantidades a la Argentina para masticarla o, lo que ya es trágico, para convertirla en el alucinógeno degradante y fatal.

Es el agudo tema que en Bolivia sigue pendiente. No se avanza en la lucha contra ese flagelo que es la cocaína  porque los ‘peces gordos’ disponen para su oficio del componente sin el cual no habría el alcaloide: la coca. Estando probado que peor es el daño que el beneficio, no tendría que haber más plantaciones de coca que las que requieren la ciencia y la industria, peor el mínimo de ley, 12.000 hectáreas, pero ahí están los cocaleros –cuyo máximo líder es el presidente de la nación-, pugnando para que sean 20.000, casi la cantidad que la ONU estima que hay sembradas sumando las plantaciones clandestinas.

Entonces veremos nomás las fronteras con más soldados, con más cercas, veremos ‘olfateo’ denigrante de viajeros, porque los cocales, la coca y la cocaína son un trío invencible bajo el masismo gobernante. 

domingo, 5 de febrero de 2017

Carlos Valverde ratifica su denuncia de Tráfico de Influencias" en contra de Evo Morales, que hizo todo lo posible para que la verdad quede oculta detrás del escandalete vinculado a su examante Gaby Zapata y los episodios de una telenovela que nos hizo vivir. ha pasado un año y la verdad, todavía no brilla, pero ya vendrá.

3 de febrero del año 2016, a las 10 de la noche, en el programa “Eso es Todo por Hoy”, en Activa Tv, denuncié al presidente Evo Morales por la posibilidad de que haya ejercido tráfico de influencias a favor de su examante, Gabriela Zapata Montaño. Para que no haya duda alguna de la relación entre ambos, publiqué el certificado de nacimiento de Ernesto Fidel Morales Zapata, nacido el 30 de abril de 2007 y registrado en Cochabamba el 18 de junio del mismo año, por Juan Evo Morales Ayma y reconocido como hijo de: Evo Morales Ayma y Gabriela Zapata Montaño, el mismo día 18 de junio.

Hasta llegar al 3 de febrero tenía una carpeta llena de las actividades “sociales” y empresariales de Gabriela Zapata Montaño; la había investigado durante 10 meses, sabía dónde era su “lugar de encuentro”, que había comprado, en Santa Cruz, la empresa Consilium SRL con un capital total de 800.000 bolivianos, había leído las entrevistas que, tras de una serie de operaciones estéticas, había acordado (probablemente contratado) en medios nacionales. Gabriela Zapata era lo que se llama en inglés una “self made”, cuya traducción vendría a ser “alguien que ha triunfado por su propio esfuerzo”. Sabía, además, de su relación con Evo Morales. Por eso puse atención en ella; tenía que saber si era cierto aquello de que trabajaba como “parte del poder” en el control de empresas contratantes del Estado.

El 31 de enero, Zapata aparecía en una separata de la Empresa CAMC Engineering Co, empresa china a cargo de varias obras millonarias contratadas por el Gobierno; pero no sólo aparecía allí, sino que figuraba en el medio de la fotografía y en un acápite del texto se leía: “Es así que a través de una alianza estratégica entre el Gobierno boliviano y la China CAMC Engeneering (Camce), la Dra. Gabriela Zapata Montaño junto con el vicepresidente de Camce y Gerente General para Latinoamérica, el Sr Shen Wel explican…”. Antes de esta redacción se lee: China Camce a través de su Gerente Comercial, la empresaria boliviana Gabriela Zapata Montaño, quien es parte de la construcción de los más importantes proyectos de ingeniería de las últimas décadas …”.
El cuadro estaba armado, tenía el certificado de nacimiento que confirmaba la relación entre Morales y Zapata y, al mismo tiempo, no sólo su presencia en la empresa con la mayor cantidad de contratos y montos con el estado boliviano, sino su “nivel” en la misma.

Denuncié tráfico de influencias, lo ratifiqué en algunos medios en los que sugería que debía iniciarse una investigación parlamentaria por “Tráfico de influencias” de parte de Morales para favorecer a su compañera. El Poder se dio modos de generar el escándalo por la vía del “hijo” y no por lo que yo denuncié. El objetivo era muy simple: evitar que, antes de Referéndum se vea a Morales como un corrupto; no lo lograron, pero embarraron la cancha de tal manera que la gente terminó confundida.

En el mes de mayo 2016, Zapata anunció su intención de “negar la paternidad a Morales”. Generó una nueva investigación de mi parte bajo la pregunta: ¿Por qué una mujer buscaba negarle a su hijo a su padre? Eso no era natural; por eso me adentré en la otra investigación, la que me dejó abierta la hipótesis de que el niño no hubiera nacido y así lo informé; lo hice no como una manera de “desdecirme” sino de tener coherencia conmigo mismo: si busco verdad, trato de que esta verdad esté cerca de la verdad, no es mi intención figurar como “estrella” sino hacer periodismo. La investigación, conversar con más de 15 personas en La Paz (dos allegados al Gobierno) dio ese resultado y lo dije ante las cámaras, sabiendo que jurídicamente el niño existía: 9 años atrás el Presidente lo había anotado en Registro Civil y reconocido. Si hay delito en ello, ese es un delito del Presidente que anotó como nacido a quien no nació, de manera que esa es responsabilidad de él.

Recién en octubre, Morales dijo que había investigado y que el niño “ni siquiera había nacido” y que “no podía entender cómo se usó a un niño para hacerle daño a él”… como si yo lo hubiera obligado a firmar el registro del nacimiento y el reconocimiento de paternidad. Consta en todos los medios, comenzando por los registros de “Esto es Todo por Hoy”, y otros medios del país, que denuncié la posibilidad de “Tráfico de influencias”. Al Gobierno le interesó el escándalo del niño y lograron desviar la atención. Eso no me compete a mí.

Hoy, a un año de la denuncia, está claro que Zapata aprovechó su rol de “amante del Presidente” y logró ingresar a cargos importantes en empresas chinas. Citic Group fue la primera; cuando ella gestionó la visita del Presidente a la empresa lo logró; el Presidente visitó Citic Group en China. Y en Camce asumió un rol tan importante que el abogado Cortéz, un exfiscal destituido por conducir y chocar borracho que actuaba como asesor de la empresa aseguró que el “contrato de la señora Zapata no se definió en Camce sino afuera. Pregunté: “¿Donde es o era ‘afuera’: China o el Palacio de Gobierno?”

Zapata se benefició del Gobierno de Evo Morales. Su nivel de vida ostentoso se generó a partir de su relación con Evo Morales, el uso de instalaciones del Ministerio de la Presidencia, donde convocaba a “empresarios” y funcionarios de Gobierno, es la demostración de aquello. Supongo que después de un año, es tiempo de separar la paja del trigo e investigar lo que corresponde, es decir: ¿cuánto y cómo se benefició a Gabriela Zapata para mantenerla en silencio?

Esto no ha terminado, de ninguna manera. Ya no tienen posibilidades de hacer más escándalo; nada de lo que intentaron les dio resultado. El “documental resultó siendo aquello a lo que estaba destinado: un fracaso, donde el único beneficiado fue el publicista que trabajó a pedido y entregó un mal producto y, probablemente, quien lo encargó, aunque por su alejamiento del gabinete, la cosa indica que, aunque puede seguir cerca del poder, ya no se puede dar el gusto de estar ‘en el Gobierno’”.

Supongo que ahora podemos dedicarnos a lo que de verdad interesa: ¿Cuánta influencia ejerció Morales para beneficiar a Zapata? Un año pasó rápido, se puede retomar.