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jueves, 3 de marzo de 2011

 "heredamos un estigma. las cosas no marchan bien. asegura Nina


Los escándalos por casos de corrupción y narcotráfico que envuelven a la Policía, profundizaron su crisis interna y obligaron a su comandante, general Oscar Nina, a reconocer que la institución se encuentra en una profunda crisis.

La autoridad del orden admitió que las cosas no marchan bien, debido a la presencia de malos policías y porque supuestamente heredaron un estigma histórico que están dispuestos a revertirlo.

La detención en Panamá del narcogeneral René Sanabria Oropeza, acusado de traficar 144 kilos de cocaína a Estados Unidos, la participación de muchos uniformados en el tráfico de drogas, el caso Olorio, la muerte de dos jóvenes en Caranavi durante la represión de mayo de 2010, el misterioso ajusticiamiento de cuatro efectivos de Diprove en Uncía y muchas irregularidades deterioraron mucho más su credibilidad.

Nina aseguró que se están dando los pasos necesarios para encaminar a la Policía dentro del proceso de cambio que vive el país, lo que sin embargo no habría sido comprendido por todos los oficiales, suboficiales, clases y soldados rasos.

REUNIÓN DE EMERGENCIA

En medio de un creciente malestar ciudadano, jefes de todas las unidades policiales se reunieron anoche en La Paz, con el objetivo de evaluar su crisis, identificar culpables y apuntando hacia una purga interna.

Pocas horas después que el Primer Mandatario lanzó su advertencia en contra de los narcopolicías, a través de una declaración, policías de alto rango admitieron que la población ya no les cree, que perdieron confianza y el rol que deberían cumplir dentro de la sociedad.

“Estamos conscientes de que hemos heredado un estigma y debilidades institucionales históricas que estamos dispuestos a revertir con trabajo, sacrificio y resultados evidentes”, señala el documento.

El hecho que colmó la paciencia de los bolivianos fue la captura de uno de los hombres de confianza del presidente Evo Morales en la lucha antidroga, el coronel Sanabria, involucrado en tráfico de estupefacientes. En este operativo, la DEA, Interpol y los organismos de seguridad de Chile y Panamá ignoraron a la Policía boliviana, reflejando una señal de desconfianza hacia nuestro país.

En el texto entregado a la prensa, la Policía confirma que existen uniformados corruptos y que provocaron “desprestigio, deshonra y condena en desmedro de los miles de policías dignos, honrados, íntegros y probos”.

La reunión de emergencia que se cumplió en las instalaciones del Distrito Policial 2 llamó la atención de la gente, porque hasta el momento los oficiales policías habían mantenido un perfil bajo ante la andanada de denuncias.

El presidente Evo Morales había asegurado este jueves que cualquier autoridad implicada en el narcotráfico sería sancionada sin importar su cargo.
“Quiero reiterar que caiga quien caiga, tiene que ser juzgado y procesado”, había manifestado.