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domingo, 6 de marzo de 2016

Valverde tiene razón, en tono jocoso se refiere a la actitud de Quintana y García Linera, que emprendieron contra el periodista. estos dos personajes del Gobierno consideran que Valverde es culpable de todos los males de Evo, sus amoríos y los negociados de su amante, por ello cuando Ferreira confirma que Gaby recorría ministerios con el certificado de nacimiento del hijo con Evo, para obtener favores...leamos este original alegado del gran comunicador

Ese calvito gritón y malhablado (no malcriado, porque fue bien criado) simplemente ha puesto en conocimiento de la opinión pública un caso de probable tráfico de influencias
Álvaro García Linera y Juan Ramón Quintana creen que el comienzo y el fin de sus problemas es un periodista medio calvo que tiene mal vocabulario, gesticula mucho, tiene mala postura en la TV y, a veces eleva su voz demasiado.
Mal por ellos, porque no se dan cuenta de que ese calvito gritón y malhablado (no malcriado, porque fue bien criado) simplemente ha puesto en conocimiento de la opinión pública un caso de probable tráfico de influencias en el que el Primer Mandatario del país se ve involucrado y no atinan a otra cosa que incitarlo a mentir al Presidente, que diga lo que dijo y que después, en otra declaración, en vez de arreglarlo, lo embrolle todo mucho más.
Claro, es más fácil pegarle al periodista, al que llaman narcotraficante (el gritón tiene sentencias judiciales para demostrar que fue excluido del caso y que, al fiscal que lo encausó, se pidió su “suspensión y procesamiento, por abuso de autoridad y otras irregularidades al haber dispuesto injusta e ilegalmente la detención del ciudadano” objeto de estas letras. Goebbles decía “miente que algo queda” y se largan con la enseñanza del publicista/relacionador de Hitler (hasta en eso se parecen).
Y la cosa es que Valverde se quedó chico, porque ahora se sabe (Min. Reymi Ferreira) que la madre del hijo del Presidente iba por las oficinas del Gobierno blandiendo el certificado de nacimiento para lograr sus objetivos; era habitué del Ministerio de la Presidencia (el fiscal habla de unas 40 presencias confirmadas); que usaba esas oficinas para hacer sus negocios y más, pero, el culpable parece ser nomás el tal periodista morboso (morboso sería, en todo caso, mirar furtivamente los encuentros amorosos o, dedicarse a tratar de ensuciar lo que se sabe para que todo se oscurezca y nunca se sepa qué pasó)
La culpa de Valverde (no Fatmagul) debe haber sido poner en evidencia, una vez más, la corrupción del Gobierno; desde el tema YPFB-Catler; los sobreprecios de la Planta de Río Grande; los taladros que no funcionaban, el probable sobreprecio del Ingenio de San Buenaventura; las barcazas; parte del Fondo Indígena, el Programa Evo Cumple, se llega a este de la Sra. Zapata y su relación nada clara con el presidente Evo Morales; las culpas anteriores, hasta esta última no importaban mucho, “no se llegaba al Presidente”, ahora que se llegó… hay que atacar al “morboso-traficante-agente de la CIA (y representante de Cristiano Ronaldo y Messi de escondidas).
Habrá que seguir… dijo el “culpable”.