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viernes, 27 de junio de 2008

nos había tocado en su momento ocuparnos de la mala noticia del asesinato del amigo y pariente Elías Asfura quién por defender a su madre de las agresiones del malechor que ingresó a la farmacia de su propiedad San Elías en la ciudad de Cochabamba, recibió tres impactos de bala que causaron su muerte instantánea e hirieron de muerte a un guardia de seguridad que días después falleció en una clínica. en tres ocasiones diversas dímos cuenta de algunos detalles del hecho delictivo, las declaraciones de testigos y de la detención de sospechosos en Montero, proximidad de Santa Cruz. una jueza ejerciendo justicia ordenó la aprensión de dos de los siete acusados del crimen y los remitió a la cárcel de El Abra en Cochabamba, según nos lo revela la crónica de Opinión que dice:


Los ladrones (un colombiano y un boliviano) fueron detenidos en Santa Cruz. Están prófugos cinco miembros de la temida banda de asaltantes. Se conoce que se llevaron de la farmacia 33 mil bolivianos y 1300 dólares.

Dos de los siete integrantes de la banda internacional colombo-boliviana que atracó la Farmacia San Elías de Cochabamba, fueron aprehendidos y detenidos preventivamente en la cárcel de El Abra. El teléfono celular de una visitadora médica que presenció el atraco, también fue robado por los delincuentes y permitió identificar a los ladrones, cuando éstos cayeron en Santa Cruz.Los aprehendidos son el colombiano Nelson Luis Muñoz Coronado de 36 años y el boliviano Marco Antonio Rivera Soruco de 42, quien confesó que sólo actuó como chofer de la banda, la trágica noche del 6 de marzo de 2008. El colombiano admitió que robó en Santa Cruz, pero negó su participación en el atraco de San Elías. Los testigos de la farmacia los reconocieron.

Más colombianos
La banda está compuesta por tres colombianos y cuatro bolivianos, pero el 6 de marzo de 2008 solamente los colombianos y uno de los bolivianos, entraron a la Farmacia San Elías para llevarse 33.000 bolivianos, 1.300 dólares y el celular, además de matar al gerente Elías Asfura Sabag, al guardia privado Saúl Bascopé y herir de bala al empleado Marcos Monroy y a un pariente de la familia, Luis Fernando Maldonado. El resto de la banda permaneció afuera, coordinando las acciones para asegurar la fuga.Luego de cometer el atraco, la banda se desplazó hacia diferentes ciudades para desviar las investigaciones y aprovechando que el Plan Z (para cerrar vías y cercar ladrones) no fue activado oportunamente. Los investigadores de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) rastrillaron hospitales, alojamientos, hoteles y otros lugares en busca de los delincuentes pero fue inútil. Un informe de Inteligencia de La Paz, alertó sobre la composición del grupo que asaltó San Elías y que sus integrantes estarían en Santa Cruz, planeando un atraco a un vehículo Brinks en el aeropuerto.

El 27 de marzo, dos integrantes de la banda que asaltó la farmacia fueron aprehendidos, luego que asaltaran un domicilio del oriente boliviano, del que se llevaron 90.000 bolivianos y otra suma menor en dólares. Una vez acumuladas las pruebas contra ellos, se presentaron los cargos y la audiencia de medidas cautelares se realizó el 20 de junio en la localidad de Montero en Santa Cruz. La jueza Celina Herbas, la fiscal de Homicidios Lilian Ferrufino y los investigadores del caso viajaron hasta allá, para imputar a los dos aprehendidos. La autoridad judicial dispuso su detención preventiva en El Abra y ayer llegaron en avión a Cochabamba. Los otros prófugosDe acuerdo a un informe de Inteligencia de La Paz al que este diario tuvo acceso, los otros dos colombianos son José Carlos Zamorano Andrade de 36 años y Juan David López Díaz de 25 años. El primero viaja con pasaporte boliviano a nombre de Osmar Pedraza Sejas y es concubino de Yanina Álvarez Cordobilla. Según este documento, los bolivianos son José Morató Alave y Roberto Barboza Melgar, pero además señala como parte del grupo, a tres peruanos no identificados. Todas estas personas están prófugas.

¿FARC?
Un rumor cada vez más creciente en el mundo del hampa, es que el descabezamiento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), ha provocado que varios de sus miembros hayan salido hacia diferentes países latinoamericanos, para incrustarse en medios delictivos. Bolivia sería una de las naciones elegidas por esas personas, debido a la facilidad que tienen para traspasar las fronteras, incluso indocumentados. La Policía boliviana ya ha solicitado hace más de 45 días que su similar en Colombia remita los antecedentes policiales, penales o de guerrilla de una lista de colombianos que en los últimos meses han ingresado al país y han sido sorprendidos en atracos, pero hasta la fecha no ha obtenido respuesta.Lo que permite presumir el ingreso de ex guerrilleros colombianos a Bolivia, es la forma en que actúan en cada atraco. “Son gente entrenada, sin conocer las vías públicas, encuentran nexos nacionales que les dan información básica y luego planifican friamente asaltos en los que usan capuchas y aseguran su fuga usando muy bien las vías de escape, sin hablar de la violencia que emplean”, dijo una fuente policial.