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domingo, 17 de octubre de 2010

Humberto Vacaflor como otros analistas "muchos errores de Evo"


El presidente Evo Morales está cometiendo demasiados errores. Quizá el tema merezca un tratamiento muy serio de parte de los bolivianos.

El último error que cometió fue llegar tarde al rescate del minero boliviano en la mina chilena de San José. Nuestro Presidente estaba muy ocupado en Quito, hablando –o quizá solamente escuchando- con Hugo Chávez. Todos los presentes en el lugar, comenzando por los periodistas chilenos, comentaron que Morales cometió un grave descuido al faltar a la cita a la que había sido convocado por Sebastián Piñera con tanta anticipación. Y no hacía falta ser muy precavido para observar que Piñera dedicó una frase a Morales en su discurso final: “Cuando los pueblos se lanzan a peleas fratricidas, no tienen futuro; en cambio, cuando actúan unidos pueden incluso producir milagros”. Para impactar en los bolivianos, la frase no hacía falta: todos habíamos quedado impresionados por el milagro de San José y sobre todo por la calidad del presidente chileno.
Pocos días antes de este error, Morales había criticado a la Academia Sueca por conceder el Premio Nobel al peruano Mario Vargas Llosa, en una frase en la que no se pudo establecer si el Presidente estaba hablando del Premio Nobel de Literatura o del Premio Nobel de la Paz al que él aspira, según dice mi hermano Pedro Shimose, sin ninguna esperanza. Esta protesta provocó una dura respuesta de Alan García, que llegó a decir que Evo Morales podría recibir el ‘Premio Nobel a la reelección’, todavía no instituido.
La epopeya de fe y unidad de los chilenos vino a desplazar de las páginas de YouTube y Facebook del mundo el caso del rodillazo que propinó Su Excelencia a un pobre empleado de la Alcaldía de La Paz en un partido ‘amistoso’. Había comentarios del hecho incluso en caracteres chinos.
El mundo no se enteró con tanto detalle de otros errores del presidente Morales, como el haber admitido que él fue quien ordenó la intervención de la oficina de los abogados que defienden a los deudos de los muchachos asesinados en mayo pasado en Caranavi durante una intervención policial. Tampoco sabe el mundo en detalle que el Presidente se adjudicó la responsabilidad directa también sobre esa intervención policial.
Unos días antes de ir a Quito, Su Excelencia admitió que su Gobierno había hecho trampa en el Parlamento para habilitarse como candidato para un tercer mandato.
Antes de embarcarse en su lujoso avión dijo que él fue quien ordenó la destitución del senador potosino Eduardo Maldonado del cargo de presidente de la comisión que debía escuchar a los periodistas sobre la Ley contra el Racismo, que terminó siendo una ley contra la libertad de expresión. Maldonado deberá ahora “devolver” el curul que ocupa en el Senado, por orden de no se sabe quién.
Esta enumeración es incompleta. Sólo menciona algunos errores de Su Excelencia cometidos en las últimas semanas. Para mi gusto, el que hasta ahora se lleva la flor es cuando dijo que los aimaras derrotaron al imperio romano.
Por todo esto, quizá haya que convocar a profesionales especializados en esta clase de desórdenes para que ayuden al Presidente. Sería bueno para él y para el país.

* Periodista