Páginas vistas en total

sábado, 13 de junio de 2015


cierto.. Manfredo tiene razón, lo de Evo es

el cuento del tio

mentiras que parecen verdades y que a nadie engañan

Es muy importante que los bolivianos vayan tomando conciencia de que S.E. no va a dejar el poder por la vía institucional. Sencillamente, nunca se le ha pasado por la cabeza, cuando acabe la presente gestión presidencial, poner un restaurante en Chimoré para vender chicharrones, thimpu, picantes surtidos, ni pacú al horno, con mote y chicha. Eso provoca risa. Después de este periodo quiere otro. No existe nada más fácil que decir: “Aceptaré si el pueblo me lo pide”. Con solo congregar a los cocaleros de las seis federaciones de Chapare que S.E. lidera, es más que suficiente para demostrar que la gente clama por su permanencia en Palacio Quemado.

A estas trampitas y mentiras los españoles llaman ‘el cuento del tío’, término que se ha generalizado en América y que ya lo entendemos todos. S.E. ya nos hizo el mismo cuento del tío el año pasado, cuando en complicidad con el Tribunal Constitucional burlaron ladinamente la Disposición Transitoria Primera de la Carta Magna, que no le permitía candidatear para un tercer mandato, que es el actual. El argumento fue el mismo de ahora, y es que el pueblo le imploraba su amparo y que él no podía dejar en el abandono a sus hijos.

Como el Movimiento Al Socialismo (MAS) tiene los dos tercios en la Asamblea Legislativa Plurinacional no tendrá inconveniente en aprobar la ley de reforma constitucional que habilite a S.E. para un cuarto período. Y como siempre tendrá en sus manos el manejo del Tribunal Supremo Electoral (TSE), de pésimo recuerdo en los últimos años, el referéndum que obligatoriamente deberá convocarse, provocará en la ciudadanía, al momento de votar, desconfianza y miedo. Jamás S.E. irá a un referéndum donde los opositores lo puedan derrotar. ¿Qué camino le queda a la nación en estas circunstancias? Lo único que no puede hacer es desistir del voto. Si se llamara a la abstención o al sufragio nulo, el MAS, como hizo con las elecciones judiciales de tan triste memoria, igualmente contabilizaría los votos válidos y ungiría a su candidato con el 100% de la votación.

Por lo tanto, hay que prepararse para enfrentar al ambicioso aspirante a monarca absolutista. Hay que pelear por obtener un TSE lo más idóneo posible, aunque eso es algo ilusorio. Y si no se lo detiene en el referéndum se debe plantar cara en las elecciones de 2019, siempre contra el abuso desproporcionado y soberbio. Si de demócratas se trata, debemos reconocer que estamos muy lejos de lo que sería un ideal Estado de derecho