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viernes, 21 de diciembre de 2012

foto expresiva Evo en "ceremonia fetichista" un "yatiri" (brujo) le hace transpirar en la isla del Sol del Titicaca (ABC, Madrid)


Un tribunal boliviano ordenó el ingreso en prisión de otro fiscal,Roberto Achá, y de su esposa por presunta relación con la red de funcionariosdesarticulada que extorsionaba a presos, entre ellos un alemán y un estadounidense.
Este caso se ha convertido ya en uno de los escándalos de corrupciónmás graves que ha enfrentado el Gobierno de Evo Morales.
El fiscal y su esposa están recluidos en el penal de Palmasola desde el jueves por la noche tras una audiencia de más de diez horas en la que un juez del departamento regional de Santa Cruz, en el este, acusó a formalmente a la pareja de los delitos deextorsión y organización criminal, entre otros, según recogen este viernes medios locales.

Ostreicher, liberado

Entre los casos en los que Achá y su esposa, Cori Balcázar, interfirieron se encuentra el del empresario estadounidense Jacob Ostreicher, liberado esta semana tras un año y medio preso porsupuesto blanqueo de capitales en un caso relacionado con el narcotráfico, cargos que él niega y denunciante de la red de chantajistas.
Una denuncia de los abogados de Ostreicher, que revelaron que la red de extorsión exigió a su representado 50.000 dólares a cambio de liberarlo, ha sido clave para el desmantelamiento de esta trama de corrupción por la que ya han sido enviadas a prisión doce personas.
Entre los imputados hay tres fiscales y varios anteriores funcionarios, entre ellos algunos de alto nivel como el ya exasesor jurídico del Ministerio de Gobierno Fernando Rivera, uno de los supuestos cabecillas de la red, igual que el también exasesor Denis Rodas.
El Ministerio de Gobierno de Bolivia anunció esta semana que estudia decenas de denuncias de casos en los que la red podría haber extorsionado a reos pidiéndoles grandes cantidades de dinero a cambio de influir en sus procesos judiciales para conseguir su libertad o beneficios penitenciarios.
El propio ministro de Gobierno, Carlos Romero, declaró este jueves en calidad de testigo ante la comisión de fiscales que investiga el caso y defendió que fue su departamento el que impulsó la investigación que ha permitido desmantelar esta trama corrupta.
También prestó declaración como testigo el extitular de esta misma cartera Wilfredo Chávez y en los próximos días lo harán la ministra de Transparencia y Lucha contra la Corrupción, Nardy Suxo, y otros dos exministros del Gobierno de Morales.