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domingo, 6 de febrero de 2011

SINDICATOS Y ORGANIZACIONES POPULARES DE MOVILIZAN35% de aumento al salario, abrogación del 21060, subsidio al transporteproducción masiva de alimentos. tecnificación del trabajo agrario sonlos planteamientos principales y crear Coordinado para la Lucha Popular

Después del gasolinazo, que aceleró la escalada de los precios, el gobierno tuvo que anular el aumento de la gasolina, obligado por la movilización popular, pero no cambió su política de gobernar al servicio de las transnacionales y la oligarquía. Ahora acaba de decretar el aumento del azúcar a 7,50 Bs también a precio internacional (¡hace 6 meses el precio era 3,30 bs!) y permite que todos los precios vuelvan a aumentar, en la última semana el pollo y el aceite un 20%, al igual que el de la carne. Encima Evo parece burlarse del pueblo cuando aconseja consumir miel y stevia en lugar de azúcar, sabiendo que son productos mucho más caros. Evo emula a aquella reina de Francia, María Antonieta, esposa de Luis XVI, la cual, mientras el pueblo francés pedía pan porque morían de hambre, se burló con la frase “si les falta de pan, coman tortas". Poco después, en octubre de 1873, la Convención revolucionaria la condenaba a muerte. La guillotina le cortó la cabeza a la reina que gustaba gobernar con los ricos y burlarse del pueblo. Lejos de intentar solucionar el drama de los precios junto a las organizaciones populares, obreras y campesinas, Evo pactó con la oligarquía, la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) creando un “Consejo Consultivo” para “el desarrollo económico”. La CEPE está constituida por organizaciones patronales como la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo (CAINCO), Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) y Asociación Nacional de Productores de Oleaginosas y Trigo (ANAPO), que integrarán el Consejo Consultivo. ¡Poner a esa gente a cuidar los alimentos y precios es lo mismo que poner a ratones a cuidar un queso! Ellos son justamente los que constituyen la oligarquía de agroexportadores, que están utilizando las mejores tierras para exportar soya o para producir agrocombustibles. Ellos siempre van a exigir que los bolivianos paguemos los precios internacionales y aún más. Por otra parte la insistencia de Evo, Alvaro y sus ministros de que el “gasolinazo” es “necesario”, además de intentar convencer al pueblo de esa mentira, también actúa como un incentivo para los aumentos de precios, ya que, al anunciar futuros gasolinazos “en cuotas”, crea una enorme incertidumbre sobre los precios futuros de todos los productos. La aclaración del “vicepresidente” de que “estamos postergando de manera indefinida el incremento de carburantes” (Página 7, 5/2), además de no ser confiable (antes del anterior gasolinazo lo negaron varias veces), está motivada por el fuerte repudio popular que se mantiene (pese a las encuestas falsas que esgrime el gobierno) y a que saben perfectamente que un nuevo gasolinazo provocará una inmediata y poderosa movilización popular. Como lo advirtió Felipe Machaca, secretario general de la COB, expresando el sentimiento popular, “si decretan un nuevo gasolinazo, pediremos la renuncia de Evo”. Pero sigue el aumento de precios, que está castigando al pueblo. El gobierno dice que las causas de los aumentos de precios son por los efectos del cambio climático, el contrabando, la especulación y el agio, además de la crisis alimentaria externa. Aunque todos estas causas existen, como siempre Evo y el gobierno eluden su propia responsabilidad. Los capitalistas a escala mundial quieren que los pobres paguen la crisis y aumentar sus ganancias especulando con alimentos. Así la FAO (el organismo internacional para la agricultura) dice que este mes fue el récord histórico en precios de los alimentos (http://www.bolpress.com/art.php?Cod=2011020302 ). Pero justamente, el carácter de un gobierno y la clase social a la que defiende, se expresa en lo qué hace frente a esa escalada mundial de los alimentos en beneficio de las transnacionales imperialistas. Evo, como otros gobiernos capitalista, simplemente acepta la orden de las transnacionales de alimentos y oligarquía y habla de llevar los precios a los internacionales (excepto los salarios que siguen siendo los más bajos de América del Sur). Mantiene el esquema conceptual y legal neoliberal, expresado en le vigencia del DS 21060, de que “lo que decide es el mercado”. El gobierno, lejos de apoyar técnica y económicamente, a la producción comunitaria y pequeña producción campesina, para producir alimentos para el pueblo, apuesta a la alianza con los terratenientes. Y lo que ocurre ahora con los precios es el resultado. En los últimos años, además de mantener el 21060, el gobierno consolidó la propiedad terrateniente, ahora protegida por la nueva CPE. Esto permitió que la mejor tierra de Bolivia se sustrajera a la producción de alimentos o sólo los produzca para exportación.Necesitamos movilizarnos para imponer un plan económico obrero y popular Es necesaria la movilización para imponer otro plan económico al servicio de las grandes mayorías. El gobierno tiene una política opuesta y sólo la movilización puede imponer otra política económica. Lamentablemente la conducción de la COB y de la CSUTCB están compradas por el gobierno. Sin embargo hay dirigentes dignos que siguen representando a sus bases, como Felipe Machaca, secretario general de la COB. También organizaciones campesinas como la Tupac Katari de La Paz, organizaciones indígenas como la CONAMAQ, organizaciones de maestros como las Federaciones de Maestros urbanos de La Paz, Oruro y Cochabamba, Centrales obreras departamentales, como la de Oruro, encabezada por Jaime Solares, Potosí y Santa Cruz, dirigentes vecinales, como Juan Salas del distrito 6 de la Fejuve de El Alto, así como ex dirigentes de la FEJUVE como Carlos Rojas, dirigente de La Protesta, quien estuvo junto a Fanny Nina, la presidente electa por el último Congreso de la FEJUVE, a la cabeza de la resistencia al gasolinazo el 30 de diciembre. . Es necesario coordinar todos estos sectores, a organizaciones populares, obreras, campesinas e indígenas, para lograr una movilización nacional, levantar un pliego de peticiones, desde las demandas inmediatas a un plan económico al servicio de las mayorías populares. 1) Por aumento salarial general del 35% como vienen pidiendo organizaciones de trabajadores, pero móvil con la inflación de los alimentos. 2) Abrogación del decreto 21060. Anulación del IVA, impuesto al pueblo, y control de precios ejercido por las organizaciones populares de base, con precios máximos para productos de primera necesidad. 3) Subsidio estatal al transporte popular de personas, ayudando especialmente a los choferes que tienen su propio vehículo como herramienta de trabajo personal, para poder mantener congelados los precios. 4) Plan de revolución agraria, para destinar tierras a la producción de alimentos, expropiar los latifundios y entregárselos a campesinos y comunidades indígenas con la condición de que produzcan alimentos para el mercado interno. 5) Apoyo estatal a las comunidades indígenas y campesinas, en técnica, herramientas y créditos, coordinado por organizaciones campesinas e indígenas de base. 6) Verdadera nacionalización de hidrocarburos, por una YPFB controlada por trabajadores, campesinos e indígenas de zonas de explotación, para producir combustibles, gasolina, diesel, GLP, gas, para Bolivia en primer lugar. E industrialización en el país. Gas para el desarrollo industrial de Bolivia en primer lugar. Para lograrlo proponemos crear urgentemente una Coordinadora de sectores en lucha, encabezada por los sindicatos, y que agrupe a trabajadores y sectores populares del campo y la ciudad, sectores vecinales, estudiantiles, de izquierda. En El Alto venimos impulsando esta coordinación que ya ha realizado varias reuniones y planifica actividades comunes. También en Cochabamba la estamos reclamando a todas las organizaciones. Hay que lograrla a escala nacional. Mientras logramos esta coordinación nacional, tenemos que unirnos en el apoyo a las convocatorias de lucha sectoriales, como el llamado el 18 de febrero de la Federación de Maestros de La Paz a una movilización, el 19 de febrero a un seminario debate en El Alto que discutirá nuevas alternativas y formas de lucha, las iniciativas de movilización de sectores vecinales en El Alto, de Santa Cruz, de Oruro. La Protesta apoya, sin ningún sectarismo, ni afán de protagonismo indebido, a todas las expresiones de lucha, de resistencia.