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lunes, 19 de mayo de 2008

en nuestro blog www.http://documentosimperdibles.blogspot.com nos ocupamos de la diligente investigación realizada por un equipo de periodistas del diario cooperativo OPINION, el mismo que despertó gran espectativa porque reveló ciertos detalles importantes relacionados con el asesinato con características de linchamiento de tres policías en Epizana. el trabajo investigativo prosigue según la crónica que reproducimos y que nos dan idea clara de ser el asunto de tal embergadura que se podría comparar con el escándalo de Huanchaca en su momento muy bien encubierto por los gobiernos de entonces. el texto:


Policía acusado de planear la muerte de Evo Morales está detrás de la guerra interna de la Policía


La investigación de OPINIÓN sobre la existencia de redes de policías volteadores de droga, es apenas la punta de un iceberg. Fuentes reservadas aseguraron que detrás de la brutal muerte de tres policías en Epizana, existe un “Huanchaca 2”.
El año 2002, el entonces ex diputado y sindicalista cocalero, Evo Morales, denunció públicamente que un policía conocido como “Canán”, quería matarlo en una concentración cocalera en Ivirgarzama. El plan fue conocido gracias a un informe de Inteligencia, que se filtró a la Federación del Trópico. Seis años más tarde, ese misterioso nombre salta a la vista durante la investigación de la corrupción policial en el caso Epizana, donde tres policías fueron asesinados por una turba azuzada por narcotraficantes.“Canán” es el Tcnl. Diómedes Enríquez, hoy el hombre fuerte del comandante de la Policía de Cochabamba, Cnl. José Copa, y según fuentes extraoficiales, es quien planeó la caída del subcomandante Ismael Medina, con el fin de consolidar “sin manchas” la candidatura de Copa al generalato el año 2010.Hace unos días, según fuentes allegadas a la institución, en el Comando Departamental de la Policía, Copa se reunió con el jefe de Planeamiento, Tcnl. Diómedes Enríquez (“Canán”), un Mayor de apellido Terrazas de la Unidad de Bomberos, cuyo hijo es un subteniente de la Policía que formó parte del primer contingente que fue a Epizana el 26 de febrero y que ahora trabaja cerca de Canán, además del entorno más cercano al Comandante. En la reunión, no estaba el Cnl. Ismael Medina.Los jefes policiales hicieron un análisis de los avances de las investigaciones del caso de los tres policías linchados en Epizana. Se dieron cuenta de que a pesar de que existían 15 sospechosos de los linchamientos detenidos, los cuestionamientos sobre la evidente negligencia policial en el rescate de las víctimas, seguía firme. El temor de los reunidos, según su análisis policial, era que las investigaciones llevadas adelante por la Fiscalía Anticorrupción y la Dirección Nacional de Responsabilidad Profesional (DNRP), podían detectar los errores cometidos y eso significaría una “mancha” en la carrera del comandante Departamental de la Policía, José Copa, por lograr el generalato el 2010. Una cabeza debía caerSegún estas fuentes reservadas, los jefes policiales resolvieron que debía rodar una cabeza para calmar los “anhelos de justicia de la sociedad” y resolvieron que iba a ser difícil hacerlo con el Tcnl. Ricardo Pacheco, que fue enviado el 26 de febrero a Epizana (al mando del primer contingente policial), porque a pesar de que el supervisor no gasificó a los comunarios reunidos, ni logró rescatar a sus camaradas, hizo dos pedidos de auxilio y de refuerzos que no llegaron a tiempo. Analizaron la situación del Cnl. Ismael Medina y vieron que allí se podían dirigir los dardos, porque este coronel minimizó el tema del rescate, no actuó rápido y sobre todo, porque existían denuncias de los familiares de los policías linchados en su contra y que lo sindicaban de estar detrás de las extorsiones que ejecutaban los policías. Decidieron que ese ambiente era propicio para Copa y fue maquinado un plan para encaminar la caída de Medina. Empezaron por hacer correr el rumor de que el Cnl. Ismael Medina era “pro Manfred Reyes Villa”, porque dejó pasar al grupo de los Jóvenes por la Democracia en la Av. Juan de la Rosa, el 11 de enero de 2007, para restarle apoyo político del Gobierno. Para entonces, OPINIÓN ya había comenzado a investigar el reportaje sobre los “volteos” de droga y la existencia de una red de policías involucrados en este delito. En algún instante, las fuentes policiales antes herméticas, comenzaron a abrirse y este diario pudo corroborar con ellas, informaciones obtenidas en dos fuentes ajenas a la institución. Esa “apertura”, según varios sectores, estaba enmarcada en un plan creado por Canán y se tradujo en permitir que la información real sobre la existencia de una red de policías volteadores dentro de la Policía, saliera a la luz si algún periodista preguntaba, para crear una cortina de humo que protegiera a Copa.Cabe aclarar, sin embargo, que Canán nunca fue una fuente de información de OPINIÓN en el tema de los “volteos” ni en ninguna otra investigación.Otro coronel de La PazLas fuentes de este diario, ratificaron sus acusaciones al subcomandante Ismael Medina, asegurando que él sabía de los “volteos” y recibía dinero de los policías involucrados, aunque precisaron que no fue Medina quien creó estos grupos irregulares, sino otro coronel que ahora está destinado en La Paz y que conoció, hace años, al policía asesinado Willy Álvarez y al Sgto. Gerardo Flores, en el Chapare. Medina, se habría enterado de la existencia de esos grupos, “cobraba por su silencio y estaba al tanto de esos operativos de extorsión”, según las mismas fuentes. Con estos antecedentes y con otros que tienen que ver con delitos de otro orden, Medina era una cabeza de turco ideal.¿Droga o no droga?El 31 de marzo, la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn) encontró 8 kilos de supuesta droga en la casa de uno de los policías sindicados como volteadores, Gerardo Flores, cuya esposa trabaja en la Felcn. Fuentes extraoficiales revelaron que antes de remitirlo a la Felcn, el comandante José Copa, recogió a Gerardo Flores y habló con él durante dos horas, mientras daba vueltas por la ciudad en un vehículo. Nadie sabe lo que hablaron, pero luego de esa charla, Copa llamó al director de la Felcn, Tcnl. Milton Sánchez y le entregó al policía “volteador”.Como la sustancia encontrada en la casa de Flores reaccionaba positivamente al narcotest, pero luego se “desvanecía” y , extraordinariamente, ninguno de los expertos sabuesos de la Felcn podía determinar si era droga o no, una muestra fue enviada a un laboratorio de La Paz y el resultado, conocido muchas semanas después, fue negativo. Sin embargo, según datos reservados, se conoce que Flores tiene una cuenta bancaria en la Cooperativa Inca Huasi, de al menos 50.000 dólares.TranquiloEl día que estalló el escándalo desatado por la revelación de que los tres policías fueron linchados en Epizana por comunarios azuzados por “narcos”, el comandante José Copa salió a la palestra, asegurando que él iba a instruir la investigación de todas las denuncias. Esta vez habló tranquilo y se mantuvo al margen del conflicto. Sin embargo, la información alcanzó un revuelo nacional. Llegaron a Cochabamba el inspector General de la Policía, Rolando Viscarra, y el director Nacional de Responsabilidad Profesional, Armando Pacheco Sánchez, quienes se reunieron con el Estado Mayor de la Policía de Cochabamba.Al concluir la reunión, se consolidó la jugada de “Canán”. El comandante Departamental de la Policía, Cnl. José Copa, pasó de “denunciado” por negligencia en el rescate de los tres policías linchados, a denunciante ante el Ministerio Público para que se investiguen los lazos de los policías “volteadores”.Las viudas de los policías linchados, que antes no se cansaban de exigir la renuncia de Copa y Medina, ahora mantienen un trato amistoso con Copa. Ellas aseguran que su objetivo es lograr que les paguen el seguro de vida policial completo y no sólo la mitad, como pretenden los administrativos. Las mismas fuentes señalan que las viudas son manipuladas con medias verdades, pero ellas aseveran que irán hasta el fin para lograr que los responsables de las muertes de sus esposos, sean castigados.