Páginas vistas en total

lunes, 4 de enero de 2016

acaso la política de alianzas es un delito? ocurre en el mundo entero, sólo que el MAS para dedicarse a desacreditar y ningunear a los líderes, quizo mostrar que la fuerza está "en el partido único" que nos llevado a la máxima corrupción, al abuso más inaceptable, al crimen y la persecusión. se viene el cambio...es indudable acabada la plata, se acaba la sonrisa y el garrote. MK en El Deber.

Son cada día más las voces que se escuchan rechazando la majadería de que la democracia ‘pactada’ pertenece al sistema neoliberal, caduco, corrupto y ametrallador. Ese es el caballito de batalla del MAS, porque ha resultado su mejor negocio. Desacreditar a los partidos políticos y a sus jefes fue una de las tretas que mayores beneficios le ha reportado, debido a que, ante la ingenuidad de las masas, S.E. ha quedado como único líder posible, elevado a la categoría de santón milagroso, destinado a reinar eternamente en un pueblo que se ha resignado a vivir en la pobreza. 

Pero se sabe –y los bolivianos no somos los más tontos del universo– que la democracia tiene como virtud la libertad de elegir, y que cuando se elige libremente se constituyen agrupaciones afines que se buscan entre sí para gobernar con la legitimidad que otorga el voto popular. Lo otro, lo del partido único, lo que pretende el MAS, no es otra cosa que dictadura. Una mirada a la historia de la Europa del siglo pasado y de los helados gulags rusos son suficiente ejemplo. Y también echar una ojeada a las andanzas solapadas del socialismo del siglo XXI aparecido en América latina.

El MAS ya cosechó sus beneficios –políticos y económicos– y ahora le toca enfrentar la realidad de una democracia que exige legalidad. El pueblo ha dejado de temerles a los cocaleros, a los movimientos sociales, y ya está perdiéndole el miedo hasta a la justicia masista. En el referéndum del próximo mes hay que detener la engañosa reforma constitucional que lidera S.E. para hacerse reelegir ad náuseam. De todas maneras, en las elecciones de 2019, aunque la cara de S.E. esté en la papeleta, la pulseada va a ser terrible y es muy probable que aparezcan tres o cuatro partidos con importante votación.

¿No sucederá como en España? ¿No pasará que S.E. tenga que humillar la testuz ante alguno de sus vilipendiados adversarios para recibir su apoyo o ceder él sus votos en la Asamblea? ¿No le esperará al MAS buscar pactos con el MNR, el MIR o ADN que repugne a unos y otros? ¿O con algunos partidos nuevos que puedan surgir en los próximos cuatro años? ¿Acaso el MAS sigue creyendo que va a tener mayoría absoluta cuando se corte el grifo de los caudales gasíferos y mineros? En la pobreza va a buscar aliados recuperados del fango o del infierno para mantenerse en el poder y no afrontar los tribunales de justicia, esta vez liberados de su férula. 

Sin plata, se acaban los vítores y las sonrisas