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jueves, 3 de julio de 2014



Ausente en el gran debate

Mauricio Aira


El Pacto Social ausente del debate que precede a la presentación de los programas de Gobierno condición sine-qua-non para inscribirlos en el Tribunal Electoral, antes de la aprobación de los frentes y candidatos que participarán en la justa electoral del tercer domingo de octubre.

Y es que Bolivia no ha pasado por el momento histórico de sentarse alrededor de una mesa redonda y hacer como los británicos, o los pieles rojas en torno al calumet de la Paz, o los gauchos de Martin Fierro en torno al porro de mate y hablar sin pausa ni prisas de los temas profundos hasta agotarlos y llegar a conclusiones que resulten siendo aceptadas por consenso, eso sí, bajo el solemne compromiso de ponerlos en prácticas sin peros, sin disculpas tontas.
Sucedió en Escandinavia que había padecido las consecuencias de la repetida hecatombe mundial, de las pestes y epidemias, del odio perverso y destructivo. La sociedad se sentía agotada, contemplaba con pavor la miseria e inanición. ¿Qué hacer entonces? Solo quedaba una vía, la del diálogo, a la que sucedió el gran pacto social. Basta de lucha y de sangría, pongámonos seriamente a la tarea de encontrar soluciones. Y estuvieron allí, alrededor de una hoguera, cuanto el frío circundante resultaba insoportable.  El proceso fue largo y doloroso, la lista de la desunión era extensa pero se agotó, comenzaron con la segunda, la lista de aquello que les unía. La primera línea. La necesidad imprescindible de encontrar la Paz. La línea dos marcó la Unidad. No resultó nada fácil, especialmente su complemento. ¡Qué hacer para conservar esta Unidad tan fatigosamente lograda!

Dos verbos conceptos suprimidos, la violencia y la agresión. Notable marcar dos acuerdos que tanto tienen que ver con nuestra realidad nacional.  1. Nunca más una huelga salvaje generalizada. Antes se tendrá que agotar un proceso que rebase a los sectores en conflicto patronos y trabajadores.  La intervención del Estado, sólo como postrero expediente. Las partes enfrentadas deben dialogar y encontrar por sí las soluciones. 2. Prohibidos los bloqueos, los que aquí como allá son procesos de autodestrucción, son “el harakiri” que aniquila toda otra vía de lograr los propósitos que los motivaron.
Expuesta la idea del pacto ante ilustres k`ochalas, replicaron “Bolivia no ha sufrido lo suficiente aún para buscar el pacto” y la contrarréplica, es que Bolivia ha pasado al menos por dos grandes guerras, la del Pacífico que nos despojó del Litoral, la del Chaco que desangró la Patria joven y noble frente a Paraguay. 

Bolivia ha pasado por guerras civiles, por revoluciones y cambios de toda laya, ha recorrido todo el espectro político en el ejercicio del poder…hemos tenido también periodos de hambre, de necesidad, de urgencias y emergencias…creo que Bolivia está adulta y preparada para fumar la pipa de la Paz…eso sí, sin exclusión alguna. Tendrá que incluir primero a esa larga lista de partidos políticos, de grupos sociales, de intelectuales de la más variada escala, a negros y blancos, hombres y mujeres, a los creyentes y no creyentes, a grupos de inmigrantes que han hecho de Bolivia su patria de adopción, en fin la condición es que participen todos, absolutamente.

Incorporo segmento de lo publicado en mis alegatos por el pacto social en diversas ocasiones y que cobran actualidad ante las condiciones del TSE para los próximos días…Bolivia se merece un destino grandioso que busca sin cesar, que intenta encontrar, ensayando sistemas que hasta ahora están resultando un fiasco, pero que dejan experiencias para aprovechar y para no repetir. 

El pacto social emerge entonces como una premisa insoslayable, para encontrarse Bolivia así misma y proyectarse un destino con toda la grandeza soñada por aquel santo pedagogo del Piamonte, Turín y que tanto amó a Bolivia, Juan Bosco, visión relatada con detalle por el salesiano Alberto Aramayo en senda publicación Historia de Juan Bosco. Sus visiones sobre Bolivia SDB, 1978.LP) Grandeza que estamos seguros llegará cuando Bolivia esté unida y sus hijos trabajen en paz por los ideales comunes.
www.boliviainfo.com,  mauricio.aira@comhem.se