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viernes, 2 de septiembre de 2011

ratifica El Dia sus temores de no existir voluntad para ejecutar el Censo Nacional



Pese a que ya no existen posibilidades de realizar este año el Censo de Población y Vivienda, existen compromisos para que se pueda llevar a cabo, como máximo, hasta julio del año que viene, lo que permitirá conocer los resultados en el primer trimestre del 2013. El Gobierno ha fijado la fecha y el Banco Mundial ha confirmado el desembolso de alrededor de 50 millones de dólares ¿qué más puede faltar?

En principio hay que afirmar categóricamente a que al régimen gobernante no le conviene hacer un censo. Lo ha venido postergando y obviamente hará hasta lo imposible para trasladarlo más allá del año 2013, pues teme que este proceso de relevamiento de datos en todo el país pueda incidir significativamente en la redistribución del poder y de los recursos públicos, lo que afectaría decididamente en las elecciones del 2014 y obviamente en las aspiraciones del MAS para mantenerse en el poder, mejor si es con Evo Morales a la cabeza.Para decirlo más claro, el recuento poblacional establecerá las bases para la redistribución de escaños en la Asamblea Legislativa Plurinacional y con seguridad a los departamentos de Santa Cruz, el más rebelde de todos, además de Tarija y Beni, les corresponderá un mayor número de diputados para alcanzar los niveles de representatividad que marca la Constitución, en desmedro de otras regiones donde se ha registrado una disminución poblacional. Este mismo razonamiento se aplicará también a los recursos económicos, es decir que a unos municipios, departamentos y universidades públicas tendrán que aumentarles  mientras que a otros habrá que quitarles, y en esa ecuación el MAS y sus reductos más fieles no aparecen como los más favorecidos, sino todo lo contrario.
Para colmar las malas expectativas del oficialismo sobre la realización del censo, los datos obtenidos podrían aclarar las dudas que quedaron pendientes en la encuesta del 2001 sobre el porcentaje de la población indígena. Es la gran ocasión para hacer una enmienda a los datos equivocados que surgieron aquella vez gracias a la formulación de una pregunta malintencionada. El censo también será la gran ocasión para que el país pueda conocer de una vez por todas, el tamaño de la demanda de la hoja de coca para el consumo tradicional.Hasta no hace mucho la pelea por el Censo parecía solo de Santa Cruz, el departamento que más ha crecido desde el 2001, año en el que se hizo el último relevamiento, y por lo tanto el que podría salir más beneficiado con la nueva reconfiguración que, a su vez, podría revertir el sistemático proceso de recortes y reducciones que ha venido aplicando a las gobernaciones y municipios el régimen hiper-centralista que comanda Evo Morales.Afortunadamente las fuerzas vivas de la ciudad de El Alto han entrado en escena, haciendo las mismas exigencias que efectúan algunos sectores de Santa Cruz (muy pocos) que machacan con el censo en medio de la confusión, la desinformación y las cortinas de humo que provocan los falsos debates que se apoderan de los medios de comunicación. No hay duda que los alteños tiene mucho mayor poder de convencimiento que los cruceños en este tipo de asuntos por lo que conviene hacer causa común. En el plano local, las instituciones, especialmente la Gobernación, el Municipio de Santa Cruz y el Comité Cívico, no deben descuidar este tema que resulta ser de vital importancia para el bienestar de la población, que se deteriora lógicamente, por la paulatina reducción de los recursos.Al Gobierno no le conviene hacer un censo. 
Lo ha venido postergando, pues teme que pueda incidir en la redistribución del poder y de los recursos públicos, lo que afectaría en las lecciones del 2014