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miércoles, 25 de mayo de 2011

ahora todo es chuto. gobierno chuto. presidente chuto. interesante percepción de Carlos Cordero

En la Bolivia plurinacional y autonómica, todo está chuto o todo es chuto. Antes, sólo los autos sin títulos de propiedad eran chutos. Lo chuto era una situación efímera y podía con el tiempo cambiar y dejar dicha característica. Lo chuto era temporal y un adjetivo, hoy en día lo chuto es verbo y la palabra ha adquirido varios sentidos y usos. Es así que lo chuto puede ser masculino o femenino, singular o plural y la imaginación popular aplica lo chuto o chuta a todo aquello que no funciona, que tiene defectos, que es ilegal o ilegítimo. Además, la condición de chuto puede volverse permanente y las cosas, personas o instituciones volverse definitivamente chutas. En este sentido, todo podría ser chuto y todo podría estar chuto. 

Gracias a lo polisémico y flexible de la palabra chuto, hay títulos de propiedad chutos, licencias de conducir chutas, títulos profesionales chutos, policías chutos, ministros chutos, justicia chuta, elecciones y procesos electorales chutos. Quizá en el futuro tengamos magistrados chutos, todo dependerá de cómo se seleccionen candidatos y cómo la gente vote. 

El lenguaje y el uso que los individuos o grupos hacen de las palabras nos orientan sobre el estado de las actitudes y emociones, por tanto, nos pueden dar una panorámica del estado de la democracia y la política. Es así que la gente en las calles dice: todo está chuto. 

Como dice la letra del tango: Hoy resulta que es lo mismo /ser derecho que traidor, /ignorante, sabio o chorro,/ generoso o estafador... ¡Todo es igual! ¡Nada es mejor! /Lo mismo un burro que un gran profesor. /No hay aplazaos ni escalafón, /los ignorantes nos han igualao. /Si uno vive en la impostura y otro afana en su ambición, /da lo mismo que sea cura, colchonero, /rey de bastos, caradura o polizón. 

Preocupados por la ambigüedad de las cosas y la peligrosa tendencia a que todo se vuelva chuto, la Carta Pastoral de los Obispos de Bolivia: Los católicos en la Bolivia de hoy: presencia de esperanza y compromiso, nos alienta y dice: “Las instituciones del Estado no pueden conformarse con proclamar que protegen al débil y descuidar al mismo tiempo a las personas concretas, ya sean pobres, desamparados, indígenas o incluso delincuentes. Los bolivianos hemos sido testigos de maltratos, torturas y muertes producidas en instalaciones de seguridad del Estado, como se ha difundido ampliamente por los medios de prensa. No basta con quedar impactados sólo por unos días con tales sucesos y, luego, dejarlos atrás sin más reacción que la efímera incredulidad. Estos sucesos denotan una profunda deformación de la conciencia colectiva y del estado de nuestras instituciones, fruto de una ausencia de los valores del Evangelio en nuestra vida y cultura. Asimismo, estos sucesos deben provocar una reacción crítica en todo cristiano comprometido con la defensa de la vida y de la dignidad humana, y promotor de los derechos fundamentales de toda persona en el proceso de consolidación de una auténtica democracia”. CP. 88. 

“Una sociedad que cree en el mal uso de la fuerza y el abuso del poder está condenada a vivir más eventos de ese tipo si no es capaz de ponerles fin en su misma raíz, incluso cuando ello implique corregir estructuras de poder e influencia”. CP. 89. 

Ni duda cabe de que son palabras oportunas de los pastores de la Iglesia Católica para iluminar momentos y sombras chutas que vive nuestra sociedad. 

ccordero@estudiosdemocraticos.org