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lunes, 3 de enero de 2011


imperdible análisis de Carlos Valverde sobre lo ocurrido reciéntemente y un poco antes


Eso es lo que parece no entender el Presidente Morales. Porque cuando argumenta que: “el pueblo no estaba preparado para enfrentar las consecuencias de la nivelación de los precios de los combustibles” es no entender mínimamente el cuadro de situación.

Y es que es el Estado (la administración y los administrados) en su conjunto el que no está preparado para las consecuencias de lo que el Presidente llama la nivelación y que todos conocemos con otro nombre.

Desde que se dio el gasolinazo, me pregunto si se habrán planteado, el Presidente o alguno de sus ministros, el costo que significa mover al Estado con semejante aumento? El costo de los combustibles impacta en la vida de la gente y de la administración pública y privada más que ninguna otra variable porque, aún cuando al genial Arce Catacora se le ocurra decir algo así como que el pan no debe subir porque los panaderos no trabajan con gasolina ni diesel, demostrando cuán superficial es su análisis de la economía nacional; no plantearse la incidencia del aumento en el costo de todo y, fundamentalmente del Estado, es no mirar la totalidad y perderse en la particularidad, como el caso de los panaderos antes señalado. Salvo que la harina y otros insumos se muevan en mula, burro o llama, como sugirió el presidente, salió la gasolina.

Está bien que al Presidente el aumento no le haga nada porque no paga pasajes, viajes, traslados, alimentos o lo que fuere, pero al Estado si le afecta. Se preguntaron allá donde se “administra” (eufemismo) el dinero recaudado, cuánto implica el incremento en los vehículos del aparato del Estado, en la policía, en la maquinaria de los que hacen caminos (esto lo tiene que asumir el gobierno porque incide directamente en los costos finales), en el combustible que mueve los motores de luz en los pueblos, etcétera? Esas variables aparentemente no fueron calculadas por el gobierno porque, de ser así, jamás se les hubiera ocurrido dictar tal medida y al Presidente decir tal barbaridad.

Que hay que hacer algo? Claro que sí, quién lo duda? Lo dijimos en su momento, el país no puede seguir manteniendo el precio político-electoral de los combustibles importados; calculábamos entre 500 y 600 millones de dólares anuales, ahora, de boca del Presidente sabemos que el 2011 se subvencionarán “unos $us 750 millones”, lo que significa que, algo habrá que hacer para enfrentar el problema.

Y la salida no va a ser sólo “enfrentar drásticamente al contrabando” como dice el Presidente quien calculó que unos 150 Millones se van por esa vía (fuera interesante saber la base de su cálculo; en función de qué elementos le da esa cifra); tampoco se va a hacer “conversando con los sectores sociales” sobre la necesidad de hacerlo, como dijo el García Linera el domingo 2 de enero, sino actuando sobre o dentro de lo estructural.

Y ya que estamos, hablemos de contrabando, es interesante detenernos así sea por un momento, en el “propósito de enmienda” del Presidente Morales. La pregunta se cae de madura: quién se hace responsable de no haber evitado el contrabando de semejante cantidad de carburantes? Se asume la incapacidad total de la Aduana, obligando a replantear su funcionamiento y administración, incluyendo la corrupción dentro de la misma? o “todo volverá a ser como estaba antes”? es decir con una Aduana aparentemente eficiente para evitar el ingreso de vehículos usados y línea blanca pero incapaz de evitar la salida de carburantes, de azúcar, aceite y de lo que fuere que “salga” y que, casualmente, allá afuera de nuestras fronteras cotiza a precios altísimos?

Y es que, más allá de la ironía del título de mi anterior artículo “todo vuelve a la situación anterior”, es claro que nada volverá a la situación anterior, porque el año pasado fueron 600 y este serán 750 millones los que se van a ir por los caños de escape de los motorizados en el país, en Brasil y Perú, cuanto menos; estamos hablando de un déficit de 150 millones más, de manera que nada será como antes. Por otra parte, las expectativas de la gente en cuanto a sus salarios no van a estar en “el índice de una falsa inflación, dibujada en el INE” cercana al 6%, sino en el 20% consolidado en las FFAA y la Policía (en adelante Pedrito Bala y Jorgito Palo - alias el laque) y probablemente a Maestros y Salud, de manera tal que no viene fácil la mano para el gobierno.

Es un hecho que la canasta familiar no va a bajar así como así, sólo porque a decir del Presidente “todo vuelve a la situación anterior”, porque el pan de los militares no va a alcanzar y ni los militares ni EMAPA van a vender azúcar en los próximos días porque el azúcar no llega hasta ahora como debe llegar porque la plata se fue en combustibles... en fin, seguramente alguna cosa bajará pero, lamentablemente, no todo, fundamentalmente, lo que no hay.

La calle y los violentos de febrero, de octubre y ahora de diciembre, probablemente cuentapropistas y no empleados públicos en su gran mayoría, ya saben que si salen a protestar, logran arrancar lo que buscan, sea la salida de 2 presidentes o la vuelta para atrás del propio Evo Morales, mucho más si en ello van los cánticos que sugirieren que el Presidente es “traidor”, “neoliberal” o que “debe irse”, por tanto, está demás el discurso del Primer Mandatario en sentido de que "El pueblo me escuchó y me enseñó y saluda la decisión que tomé en defensa de las familias más pobres"; pobre Presidente, no se dio cuenta que ya no es “el hermano Evo” sino simplemente “un Presidente más”.

Suena a cinismo, por otra parte o lo que es peor, a miopía política, la acusación hecha por el Vicepresidente en sentido de que “algunos empresarios pagaron a los alteños para que protesten”. O estamos ante una pésima lectura de la realidad atribuirle a Samuel Doria Medina o a Juan del Granado la canalización de la furia que tiró abajo la absurda forma de la medida o es que la desesperación le ganó al gobierno.

Es claro que si el Presidente se jugó por la medida de shock fue porque el hombre hizo un mal cálculo y porque estaba seguro que dominando políticamente a las cúpulas de “sus sectores sociales” dominaba al país y a las bases. Mala lectura, el hombre no contó con la posibilidad de que a lo mejor los sectores sociales lo sostienen como Presidente porque les sirve mejor que cualquier otro. A estas alturas, reitero, es muy evidente que con la derogatoria del decreto los sectores sociales han dado muestras de ser un factor independiente en política y que ello deja en situación de absolutamente ingobernable al país.

Lo más grave es que todos ya sabemos que el Presidente no sabe cómo nivelar el precio de los carburantes, que es prioridad es absoluta e imprescindible. El problema es grave, para él y para todos; la pregunta es cómo hacerlo. Así, como se hizo, no... será gradual? Si, debe serlo. Se atreverá a hacerlo? Encontrará cómo hacerlo?

Lo hará repartiendo plata entre los dirigentes, como denunció la dirigente campesina en días pasados? Recordemos que, por su parte, el Vicepresidente, acusó a los empresarios de pagar a algunos dirigentes alteños, de manera que están 1 a 1 en esto de que por plata se mueven los dirigentes. La pregunta se cae de madura, será que ese va a ser el camino a seguir por parte del gobierno para lograr que esta vez sí se acepte un gasolinazo más “suave”?

La lección ha sido entendida: hoy, ni Evo Morales puede con la locura de la calle, cuando la calle se maneja por la vía de los “héroes de febrero, octubre y, ahora, diciembre.

Mucho tendrá que cambiar, entonces en el gobierno que deberá tener otra visión de las cosas; que tendrá que trabajar gradualmente el tema energético y también ver cómo incentiva (si no ayuda con que no estorbe es suficiente) y fomenta la producción sin ponerle trabas a la exportación porque esa es la manera de que los que deben invertir inviertan, pensando en que el excedente se puede ir afuera para “hacer la diferencia”.

Este año que pasó, estuvimos en la cola del crecimiento de nuestros vecinos; ello implica que la economía y sus tendencias no nos van a esperar y que la realidad nos va a golpear; ojala no nos toque decidir entre carburantes y alimentos para importar porque vamos a estar fundidos y esa posibilidad es cierta si, como se señala arriba, no incentivamos la producción de alimentos en todas sus variables y alentamos la exportación de los excedentes que se puedan lograr.

Ni hablar del incremento de los bienes de capital, los minerales no paran de subir, entonces el gobierno deberá fomentar a todo el sector minero por citar algunos rubros donde la inversión privada debe ser respaldada..

En mi artículo “amarren el avión”, señalo que sería bueno que el Presidente Morales asuma en persona las medidas que se vienen y que se dedique a gobernar, que es lo menos que ha hecho en estos 5 años y lo reitero, el año 2010, el Presidente ha sumado una serie de desaciertos económicos, en el ámbito nacional la agenda política lo encerró; la búsqueda del poder a como diera lugar, su irrespeto por la institucionalidad del Estado, por la democracia; su intento de acallar a los medios de comunicación; la toma política de Alcaldías y Gobernaciones, la intención de aniquilar políticamente a los que asomen la cabeza, el amedrentamiento (logrado casi en un 100%) de sus oponentes no políticos como líderes sectoriales no masistas del oriente por la vía de la confabulación “rozsista” lo apartaron de la principal obligación que tiene un mandatario que es la de gobernar. No lo hizo y así nos fue, ya citamos, además, el fracaso estrepitoso en materia energética.

En lo internacional tampoco fue un buen año, el nombre de Evo Morales ya no suena bien a los oídos de nadie; la imagen del “buen salvaje” se diluyó, en este campo se pueden contar uno a uno los fracasos, sus principales amigos están en decadencia, o en salida, la defensa de la Pachamama, el Mar, y el alejamiento de las principales economías mundiales no configuran un cuadro para nada bueno.

Hay que trabajar mucho hacia adentro y es necesario que se lo haga con seriedad pensando en mejorar la recaudación tanto de los públicos cuanto de los privados; yo me permito adjuntar a este artículo de manera primicial, una nota elaborada por la Gerencia Sectorial de Hidrocarburos al Servicio de Impuestos Nacionales donde se deja claramente establecido que la política económica no es adecuada y muestra la reducción en la recaudación por los hidrocarburos.

Esa carta (adjunto en 2 páginas ver: www.hoybolivia.com/imagenes/carta1.JPG ywww.hoybolivia.com/imagenes/carta2.JPG ) es la muestra de que es más fácil recaudar de los privados y que, la estatización de la economía como ya ocurrió antes aquí y en otros lugares termina siendo un intercambio de papelitos entre las empresas del Estado y las recaudadoras. El problema radica en que esos papeles no sirven para pagar bonos ni gastos (algo que creció mucho en los últimos años).

Como dice un buen amigo mío, parece que don Álvaro va a tener nomás que leer algo de lo producido por los economistas liberales; supongo que podría empezar con Keynes, así le entiende a la lógica económica mundial.

En cuanto a las brillantes mentes de la economía del gabinete y de YPFB, no estaría mal sugerirles que comiencen a jugar aunque sea Monopolio, así sabrían lo que es perder lo propio, porque, cuando pierde el Estado, no les interesa. Una vez sepan la lógica del juego pudieran pensar en aplicarla a las finanzas del Estado y a lo mejor cuidan la plata como si fuera de ellos. Digo... peor no nos va a ir. O si? carval@carlosvalverde.com