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martes, 12 de octubre de 2010

el celebrado humorista se refiere al Dia de la Raza

Esta mañana vino mi comadre Macacha en horas muy tempranas para recordarme que hoy es la fiesta de la Virgen del Pilar, también conocida como la Patrona de la Hispanidad, pues las banderas de todos los países hispanoamericanos se hallan izadas alrededor de su altar dando vida perenne al lema histórico que dice: “Por Castilla y Aragón, nuevo mundo halló Colón”.

Algo de eso conoce mi comadre cochabambina, aunque lo que más recuerda en este día es que hoy es el santo de mi esposa que se llama Pilar, que es su comadre, y es por ello que me dijo al llegar su deseo de felicitarla por teléfono, a la que accedí gustoso, comunicándolas inmediatamente y escuchando que Macacha le decía a mi esposa: “Comadre hispanohablante, te envío un abrazo y un beso por el día de tu santo, esperando que la pases muy feliz en compañía de tu hija Angelines y tu nieta Fernandita. Mi compadre está muy bien, aunque hasta ahora no me ha pagado un centavo del préstamo que le hice en el pasado mes de febrero con tu garantía personal, por lo que su deuda no me preocupa. Felicidades, comadrita, y no te preocupes por el compadre porque siempre lo protegeré y mientras esté conmigo, nada le faltará”.

Mientras me acicalaba para asistir a la recepción del Embajador de España, vestido de torero y con mi traje de luces, Macacha me preguntó si podía acompañarme vestida de chula madrileña y yo le dije que me acompañara vestida de chola cochabambina, porque alguien me enseñó en España que el vocablo chola viene de chula y que en este día del encuentro entre dos culturas y el nacimiento de la cultura mestiza la prefería vestida de chola.

Luego me contó que en su pueblo un profesor había hablado alguna vez del “huevo de Colón”, preguntándome por qué ese huevo era tan famoso y que nadie sabía si era el izquierdo o el derecho.

Exprimiendo mis conocimientos históricos, dije a la buena cochala que Cristóbal Colón, para convencer a sus financiadores del viaje, les explicaba que el mundo es redondo y para ello les mostró un huevo que después se hizo famoso y pasó a la historia con el nombre de “huevo de Colón”.

Macacha quedó admirada de mis conocimientos históricos y suspirando me dijo: “Gracias, compadre, porque en mis conocimientos yo llegué a pensar que el almirante Cristóbal Colón había sido un ‘chulla huevo’”.

Aproveché para contarle a mi comadre que una vez en el mercado Rodríguez se me acercó una comerciante muy pobre y me dijo con una voz lastimera: “Caballero, le vendo un huevo” y yo, sin comprender su oferta, la rechacé y le dije: “¿Y qué me hago yo con un huevo vendado?”.

Al completar nuestro arreglo personal, yo de torero y con mi traje de luces, y Macacha con su traje de chola cochabambina, nos dirigimos a la residencia del Embajador de España en mi motocicleta Hardley Davidson, mientras algunos transeúntes decían al vernos pasar: “¡Viva el Día de la Raza y que vivan el periodista chulo y su comadre chola!”.

Periodista

Paulovich