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martes, 18 de marzo de 2008

prosigue el trabajo policial, ahora con ayuda de identikís, levantados en base a la identificación que realizaron los testigos del atraco a la farmacia San Elías, que acaba de abrir al público luego de los 9 días de duelo. recordemos que el pueblo salió a las calles para exigir justicia, la identificación y el castigo de los culpables. aquí la crónica de Los Tiempos:

La Policía ya tiene el rostro de los cuatro asaltantes que irrumpieron en la farmacia San Elías y dispararon a quemarropa contra el propietario Elías Asfura, su madre y tres de sus trabajadores la noche del 6 de marzo, de acuerdo con el relato de seis testigos que describieron los principales rasgos físicos de los atracadores, informó el vocero de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), Boris Bellido. El departamento Técnico Científico de la Felcc elaboró siete retratos hablados (identikits) con las descripciones de los testigos. Sin embargo, tres de los dibujos guardan una estrechan semejanza y pueden corresponder a la misma persona. Lo mismo ocurre con otros dos retratos. Además, los testigos vieron a los asaltantes en momentos distintos del atraco, desde que dos de ellos se hicieron pasar como clientes de la farmacia. También se consideró que algunos de los atracadores alteraron su apariencia, posteriormente al robo al usar gorras y pasamontañas. Los testigos coincidieron en señalar que los asaltantes buscaban más dinero que las ganancias del día, pues uno de ellos exigía la entrega del dinero pese a tener en su poder unos 9 mil bolivianos, que eran los ingresos de la jornada. El segundo de los sospechosos fue identificado como quien encañonó al personal y gritó: "¡Esto es un asalto!". El tercero, que al final del robo fue quien más se ensañó con las víctimas, disparó a quemarropa contra el propietario, Elías Asfura, quien murió con dos disparos, y al vigilante Nicolás Bascopé. OTRA VEZ ABIERTA La farmacia San Elías, una de las más concurridas de la ciudad por los precios bajos de sus productos, volvió a abrir sus puertas ayer, y a llenarse de clientes, en busca de medicamentos económicos. El negocio, que estuvo cerrado por una semana por el duelo, contaba ayer con las mismas medidas de seguridad que antes del atraco, permitiendo que la gente entre hasta los mostradores y se aglomere en la puerta a la espera de ser atendida. Ahora, la investigación se concentra en seguir las pistas del rumbo que tomaron los malhechores, después del asalto, informó la misma fuente. Una de las hipótesis más fuertes que maneja la Felcc es que el atraco fue perpetrado por una banda internacional, posiblemente compuesta por chilenos o peruanos, por el acento que marcaba su forma de hablar.