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miércoles, 12 de octubre de 2016

más sobre el General Prado, cuyo cumplimiento de su deber como soldado, enaltece El Deber, recordando a Evo que 54 uniformados sucumbieron a las balas del Che, que terminó siendo herido y dos dias después ejecutado por un sargento elegido por Zenteno Anaya, ordenado a su vez por Barrientos, Ovando y Torres Gonzáles. hace mal Evo en mostrar como "villanos a los oficiales bolivianos" y como "héroes a los invasores"

Una vez más, el presidente Evo Morales se ensañó con el general en retiro Gary Prado Salmón acusándolo de haber ordenado la ejecución del guerrillero argentino-cubano, Ernesto Che Guevara, en octubre de 1967. Morales aseguró que Prado Salmón realizó esa tarea por mandato de la CIA y sustentó sus dichos en la investigación del embajador boliviano en Perú, Gustavo Rodríguez Ostria, el mismo que contradice todos los estudios históricos más serios que aseguran lo contrario.

Como se sabe, Prado Salmón encabezó un batallón que capturó al insurgente en la quebrada del Yuro, lugar donde el Che encabezaba los restos de su organización en medio de una fuerte polémica internacional el 8 de octubre de 1967. Bien recuerda el historiador y periodista Carlos Mesa Gisbert, cuando Prado Salmón capturó al jefe guerrillero y a sus camaradas, Guevara estaba vivo aunque herido. En persona lo trasladó a La Higuera y, como correspondía a su rango militar y a la subordinación a sus superiores, lo entregó a los responsables de la División que tenía bajo su responsabilidad las operaciones en la zona. Guevara fue ejecutado al día siguiente por el suboficial Mario Terán. Su hijo, Gary Prado Arauz, remarca que siguiendo la cadena de mando, el que estuvo a cargo de dar la orden para ejecutar a Guevara fue el comandante Joaquín Zenteno Anaya, quien estaba al mando del operativo antiguerrillero. Señala que detrás de la acusación de Morales hay un claro y mezquino móvil político. Mesa añade que la total responsabilidad de la muerte del Che les corresponde a quienes tomaron la decisión: al presidente René Barrientos Ortuño; al comandante de las FFAA, general Alfredo Ovando Candia, y al jefe de Estado Mayor, general Juan José Torres Gonzáles. Prado Salmón cumplió con su deber: combatió al Che Guevara y lo capturó, tal como se lo habían ordenado sus superiores de las FFAA y la Constitución.

Bien debería recordar el presidente Morales que la acción armada del Che, idealizada por movimientos de izquierda de todo el mundo, fue parte de una operación internacional contra un país soberano. Si bien el país estaba gobernado por un régimen militar, nada justificaba que un comando extranjero abra una insurrección armada con claros fines políticos. Recomendable sería que Morales recuerde y valore la acción de soldados bolivianos que fueron a defender el territorio boliviano, 54 de los cuales cayeron a manos de los guerrilleros cubanos. Los excombatientes de Ñancahuazú reciben apenas migajas de lo que les corresponde como defensores de la integridad nacional. Es una injusticia que debe ser reparada