Páginas vistas en total

viernes, 3 de abril de 2015

La Semana Santa es un espacio que la gente se da para reflexionar sobre su relación con el mundo […] cómo hacer de la vida un espacio de buen vivir, solidario, comunitario sin perder su propia individualidad

Viernes Santo para toda la cristiandad

La cristiandad rememora, este viernes, la crucifixión y muerte de Jesús, y es tal su fuerza que este recordatorio trasciende ampliamente los aspectos religiosos para convertirse en un momento de reflexión sobre el devenir de la humanidad y los esfuerzos que se hacen para mejores condiciones de vida y convivencia.
De ahí que no sea necesario ser cristiano para comprender el significado profundo de la Semana Santa para la humanidad.
En ella se puede observar en toda su grandeza y miseria la actitud humana frente a la muerte y el dolor. Se debe recordar que el  Domingo de Ramos es la fiesta de la victoria. En camino a su autoinmolación, este viernes, Jesús es recibido con aclamaciones por su pueblo, el mismo que, a los pocos días, sigue el calvario que atraviesa.
Además, Jesús sabe ese su destino y sufre apasionadamente, pero también sabe que debe marchar hacia él si quiere cumplir con su decisión de enfrentar el mal y la muerte.
Probablemente y al margen de la fe de la gente, es esta significación la que sobrecoge en Semana Santa y hace que la celebración sea virtualmente universal. O que pese a intentos planificados e incluso violentos por erradicar del sentimiento de la gente, esta creencia ha fracasado porque pasados los años y al menor resquicio la gente vuelve a expresar esa creencia.
Es que los seres humanos, que tienen la capacidad de distinguir el bien del mal, de relacionarse con los otros y ser parte de una organización humana, no pueden comprender cómo es que su propia trascendencia puede quedar trunca con la muerte.
En este sentido, el papa Francisco ha explicado que hoy se medita sobre el misterio de la muerte de Cristo y adoramos la Cruz. En los últimos instantes de su vida, antes de entregar el espíritu al Padre, Jesús dijo: ‘¡Está cumplido!’. ¿Qué significa esta palabra? (...) Significa que la obra de la salvación está cumplida (...) Cordero inmolado. Jesús con su sacrifico ha transformado la más grande iniquidad en el amor más grande”
Por, ello, probablemente, es que la Semana Santa es un espacio que la gente se da para reflexionar sobre su relación con el mundo, y lo hace de distintas maneras y comprensiones que, al final de cuentas expresan una misma necesidad: cómo hacer de la vida un espacio de buen vivir, solidario, comunitario sin perder su propia individualidad.
Así, Semana Santa y particularmente Viernes Santo permiten estas reflexiones que ayudan, finalmente, a cumplir la rutina no sólo como un destino ineludible, sino como un espacio de cocreación a partir de la participación social del ser humano.
Para los creyentes, además, es un tiempo de expiación por lo malo que hemos hecho o el daño que hemos causado, el que debe ser seguido de la firme convicción de rectificar ese tipo de conductas sobre la base de un bien mayor que precautelar. Editorial de Los Tiempos. Viernes Santo 2015