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lunes, 16 de enero de 2012

mirando desde abajo escribe Claudio Ferrufino se refiere a Correa, Ahmadinejad, a la muchacha Vallejo y al semidios aymara y su gobierno desmoronándose



Observador

En un espasmo de aburrimiento encendí el televisor. Daban, en vivo, la conferencia de Ahmadinejad y Correa en Ecuador. El iraní, primero, invocó a la divinidad, o a quien sería, al misericordioso que no enseñó misericordia a estos barbados y astutos feligreses que se adueñaron de Persia. Me pareció ridículo. Era una conferencia de jefes de estado, no un púlpito. Horas antes había visto fotografías de ahorcados en las cárceles iranias, y escucho a Shimon Peres relatando cómo se caza y ejecuta a homosexuales allí. Yo que ataqué con furor, y por escrito, la invasión de Irak, creo que miraría con morboso beneplácito que occidente aplastara de una vez por todas a la criminal jerarquía eclesiástica de Teherán. Ya va demasiado abuso como para soportarlo más. Ojalá que su locura mahometana los lleve a arriesgarse en la estrechura de Ormuz. El cañoneo que seguiría luego tal vez pudiera explosionar el largo y amargo rencor que duerme en la población. Tanto sueñan los ayatolas con el paraíso que habría que hacerles expedito el viaje, Ahmadinejad incluido.

El siguiente, el hijo de un triste correo del narco, Rafael Correa, me dejó estupefacto. Lo había conocido imbécil y feminoide, pero esa noche excedió cualquier expectativa. Estaba tembloroso, manojo de nervios, y no cesó en sus sospechosos dengues que acompañaron una insulsa e ignorante charla; bobaliconadas de crío que se sabe impune y da berrinches. Lo que dijo fue un cero rotundo. No expresó nada, y no cesó de moverse como si la cena que compartiera con su par asiático le hubiese quemado el intestino con picante. El mismo sonriente Correa que la muchacha Vallejo, diva de la revolución pequeñoburguesa y candidata a millonaria, miss Chile y paradigma de un universo de ignorantes, dice adorar, junto al semidiós aymara y dudoso varón que rige los destinos del Ande moreno.

Dejo a los doctos el análisis y me pongo a conversar como se hace en la calle, con malicia y conocimiento, experiencia de primera mano. Esta última, imprescindible, que me hace desconfiar de sujetos como la Vallejo, objeto de culto y onanismo de selectos, inmodestos y seniles autores nacionales. A cada quién su placer.

Hace tiempo que pareciera que el gobierno de Morales se desmorona. Los acólitos aúllan que nunca, que atrás no se regresa, como si dijeran algo nuevo. Paradójico porque sus pasos los guían incluso detrás del atrás, a los felices días caníbales y nudistas del ayer. Otra vez, a cada quién su gusto, y con Bataille y Levi-Strauss quizá encontrásemos justificativos poético-científicos de algunas aficiones. No olvido que el gran Petrus Borel ansiaba nostalgia del ser caribe, y que desde Rimbaud a Artaud, muchos han buscado esos recovecos de libre ancianidad. Pero acá estamos ante otra cosa, despojada de cualquier altruismo o arte, grandilocuente de fraude. El retorno a las fuentes en Evo & Cia es invento para dorar la píldora. Que están que se caen por meses es cierto. Y viéndolo quieren aprovechar al máximo una oportunidad que no ha de volver. Por eso arremeten de nuevo contra el Tipnis, porque la coima de presi y vici (e) -casi latín- debe ser tan jugosa que justifica el riesgo. Que la gasten en Chonchocoro.

¿Por qué tanta maldad en este escritor laureado? ¿Qué te ha hecho el Evo?, me preguntaba un escritor alcoholizado. Personalmente nada, pero no he visto, y mucho he, tamaña desfachatez en ningún lado.

Para terminar, unas líneas del mono mayor, coronel Hugo Chávez, que con suerte para él fallecerá presidente. Con suerte también para nosotros. Decía que ayer u hoy, discurseó por nueve horas. No me lo puedo imaginar. Tortura china, igual o peor que su hijo putativo Evo Morales cuando perora sin ton ni son, levantando un dedito regordete, sentencioso, o seductor…
15/1/12