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martes, 30 de diciembre de 2008

los soldaditos que recortan las plantaciones de hojas de coca no tienen qué comer, la tarea está paralizada según informe de Los Tiempos en trabajo que se aprecia altamente:

Interdicción Las tareas de interdicción al narcotráfico se están viendo afectadas por la suspensión de la ayuda de Estados Unidos. Los depósitos de Sacaba están a punto de colapsar, dos millones de libras de coca no pueden ser incineradas
Redacción Central. La expulsión de las agencias de cooperación de Estados Unidos (EEUU) está provocando problemas en las tareas de interdicción en el trópico de Cochabamba. Este domingo más de medio centenar de efectivos abandonaron las tareas de erradicación de los cultivos de coca excedentarios por falta de alimentación y otros insumos, los mismos que eran provistos por la Embajada de EEUU en Bolivia a través de su oficina antinarcóticos (NAS).
En noviembre pasado, el presidente Evo Morales, determinó suspender las operaciones de la agencia antidrogas estadounidense (DEA, según su sigla en inglés) por haber conspirado contra su gobierno. Anteriormente, también decidió expulsar del trópico de Cochabamba a Usaid. Comprometieron recursos económicos del Estado para reemplazar la ayuda de EEUU para la lucha contra las drogas.
Los casi 60 efectivos de la policía destinados a la FTC en el trópico de Cochabamba, que llegaron ayer por la mañana a esta capital para ponerse a disposición del Comando Departamental, presuntamente se fueron replegados porque ya no contaban con alimentación, extremo que fue negado por las máximas autoridades policiales.
Sin embargo, fuentes de la FTC aseguraron que su repliegue fue ordenado el domingo y su retiro se produjo de inmediato debido a que los 58 policías de esa repartición carecían incluso de comida y otros insumos, los cuales eran cubiertos hasta hace un tiempo por la NAS, brazo económico, de la Embajada de EEUU en la lucha antidrogas.
Las mismas fuentes indicaron que tras la expulsión de la DEA del país por orden del presidente Evo Morales, la dotación de equipos e insumos para la FTC fue disminuyendo hasta cortarla definitivamente, causa principal para el repliegue adelantado.
De acuerdo a lo programado, este contigente debía completar su tarea el 31 de enero del próximo año e inmediatamente ser relevado por otro grupo.
Según el subcomandante Departamental de la Policía, Guillermo Torrico, este repliegue es parte de la programación de la FTC, que hace una pausa en la erradicación forzosa de plantaciones de coca por fin de año, para que la Unidad Móvil de Patrullaje Rural (Umopar) se dedique exclusivamente a la interdicción de droga.
Sin embargo, según personal que trabajó en la FTC policial, que pidió el anonimato, este repliegue sin relevo es un preámbulo para la desintegración de la FTC, compuesta por efectivos de las tres fuerzas militares y la policía, estos últimos cumplen la tarea de brindar seguridad a los erradicadores de coca en todos los ámbitos.
De continuar las labores de erradicación de los cultivos de coca, a cargo de los militares, sin la seguridad de los policías, advirtieron que se pone en riesgo la vida de los erradicadores.
Colapsan los depósitos de coca

Efectivos de la fuerza antidrogas supervisan la incineración de la hoja de coca en Cochabamba, el pasado año. Hernan Andia
Por otra parte, debido a que no hay quién cubra los gastos de incineración de la hoja de coca ilegal confiscada, los depósitos en Sacaba de la Dirección General de Control de la Coca e Industrialización (Digecoin) están a punto de colapsar. “Son 1.900.000 libras de coca, casi 2 millones de libras, confiscados en todo el país este año, que están estocados y no han podido ser incinerados este año, porque no hay ayuda de la Embajada (de EEUU), era la NAS la que cubría los costos de la incineración”, confirmó ayer el director de Digecoin, Luis Cutipa.
La autoridad explicó que la Digecoin no cuenta con esos recursos, son 40 centavos de bolivianos por libra que la NAS pagaba por la quema de la coca ilegal confiscada y al no contarse ahora con ese apoyo no hay quién cubra ese gasto.
Manifestó que se están analizando alternativas (proyectos de los cuales no quiso adelantar detalles), para darle un destino a esa coca decomisada en lugar de incinerarla. Dijo que esta semana se espera concretar algunos proyectos, como por ejemplo para el uso como abono de la coca.