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jueves, 20 de noviembre de 2008

porqué no habla usted de los linchamientos, de la corrupción, de la falta de carburantes, de los atropellos en materia política y legal que viene cometiendo su gobierno...? ya habrá notado usted que la CNN y otras grandes cadenas están enteradas de sus enredos y que existen bolivianos en todas partes que le silban, abuchean, ya no escuchan sus ...cantos de sirena...

La última gira que está realizando Evo Morales en los EEUU y en la que tiene como principal motivo dar a conocer una agenda en favor de su proyecto de constitución, está rodeada de un clima muy distinto al aura que tuvo su primera gira del año 2006 después de que accedió a la Presidencia, cuando el mundo creyó ver en él no sólo un Presidente indígena, sino la posibilidad de un hombre en ascenso, un hombre que saliendo del seno del pueblo se esperaba que estuviera dispuesto a favorecer al pueblo.
Hay una gran distancia entre la imagen de Evo, que con su chompa rayada fue de continente en continente y que hizo renacer nuevas esperanzas de mayor justicia, menor discriminación y más respeto a los derechos y libertades, provocando no sólo curiosidad, sino incluso grandes expectativas.
En la actual gira hemos percibido que Evo Morales ya no es visto como el hombre de cambio ni como el reivindicador de derechos que propagandearon con bombos y platillos sus asesores y agentes de comunicación.
Pero si el mundo ve ahora a Evo con otros ojos no es porque su figura se haya desgastado por el simple paso del tiempo o porque los mitos son propensos a irse desdibujando, sino porque Evo y sus colaboradores se han encargado de derrumbar la imagen que la comunidad internacional se había labrado de él, llevando a cabo una gestión que se ha caracterizado por graves hechos de violencia que no se esclarecen y a los que se los reviste de mentiras, por reformas plagadas de ilegalidades, violación de la separación de poderes, faltas graves de respeto a los convenios y las relaciones diplomáticas internacionales y todo esto coronado por un altísimo nivel de corrupción, uno de los mayores niveles de corrupción del que tengamos memoria.
Las explicaciones que dio el presidente Morales al interior de la o­nU y de la OEA sobre el proceso que está llevando a cabo en Bolivia y que plantea un cambio de constitución, resultaron plagadas de imprecisiones, ahogadas en interpretaciones unilaterales y que falsean la realidad de los hechos en los que su Gobierno se ha visto implicado.
Para colmo de males, estos discursos comienzan a generar resistencia porque no sólo los bolivianos saben que no responde a la realidad, sino que también gran parte del mundo y de las organizaciones han descubierto que el Presidente tergiversa la información y los datos para quedar bien, para hacer creer que sigue actuando en democracia, y esto aquí y en la China se conoce como engaño y manipulación, una de las acciones más censurables y que mayor desconfianza y rechazo generan.
Prueba de que su persona ya no arranca las mismas simpatías fue la entrevista que tuvo con la conductora Patricia Janiot, en CNN, la misma con la que hace un tiempo atrás Morales queriendo caer simpático tuvo el mal tacto de coquetearle con una broma de mal gusto en la que le mencionó que era una señora que se comportaba como señorita.
En la presente ocasión, la Janiot, le ajustó las espuelas y le pidió que explicara cómo es que mantiene preso al prefecto de Pando desobedeciendo y pasando por encima todos los fallos de la justicia. Morales, quiso salirle al paso haciéndose el que no tiene nada que ver con el asunto, pero fue un mal paso y dejó la impresión de que no tenía explicaciones jurídicas, puesto que el prefecto Leopoldo es un rehén político de su Gobierno, tal como los otros confinados, situación que no es susceptible de una explicación coherente porque simplemente no la tiene.
Prueba de este descrédito que va creciendo en proporciones crecientes es que tuvo que enfrentarse con una protesta que realizaron ciudadanos bolivianos quienes se apostaron a las puertas de la sede de la OEA reclamando por el abandono en el que se encuentran en el exterior y por los enfrentamientos y las violaciones de derechos que se viven en Bolivia.
Evo Morales, quien no baja la guardia fácilmente, dijo que pediría a la OEA para que lo apoye en la implementación de su proyecto de constitución, lo cual significaría que la OEA le siga ayudando a imponer las política que está imponiendo, que son resistidas y rechazadas porque sólo benefician a la acumulación de poder de su gobierno.
El Presidente, que ahora privilegia su gestión política a poner freno a los linchamientos, la corrupción que se campea como un cáncer en todas las instituciones del Estado y la violación reiterada y permanente de las garantías constitucionales, no se inmuta ante la evidencia de haber cambiado la imagen del hombre con una chompa rayada por la de una raya más al tigre.(Autor: Centa Reck. Fuente: Hoy Bolivia)

1 comentario:

Luis Eduardo Siles dijo...

Casos como este, de un salvajismo demencial e inaudito han venido ocurriendo constantemente desde que Morales llegó al gobierno. Lo peor es que el y su gente tienen el cinismo de justificar esta barbarie de gente que actúa mucho peor que animales, solo por el hecho de que son nada menos que sus partidarios y los miembros del grupo para militar ponchos rojos que el vice presidente Linera utiliza abiertamente para amedrentar a los opositores y entre los cuales dice que aprendió a matar. En este último caso estos desquiciados torturaron a 11 personas incluyendo a cuatro mujeres una de ellas embarazada, les prendieron fuego y apalearon durante 14 horas seguidas. Dos murieron y el resto fue rescatado por la policía solo para ser arrestados por “ladrones”. Una relación completa de otros casos con referencias, se encuentra en http://nuestroperronegro.blogspot.com/2008/10/bolivia-justicia-comunitaria-la.html