Páginas vistas en total

martes, 2 de septiembre de 2008

una incomprensible e irracional política exterior. a dónde apunta?

No se trata de un juego. Si miramos con detenimiento lo que sucedió en Georgia y las implicaciones que esto ha tenido entre Rusia y la Unión Europea. Esta semana se reúne la UE y busca frenar el avance ruso que ha dispuesto además de pulverizar a las fuerzas armadas de Georgia, dividir a la o­nU, arrinconar a la OTAN y reconocer la “independencia de Osetia del sur y Abjasia, asumir el control de un área estratégica del oleoducto BTC anglo americano. Esto significa una disputa por el control de un corredor energético euro – asiático que alimenta a Europa y la situación no es para dormir tranquilos.
Dominados como estamos por la información controlada que se nos proporciona por los medios de comunicaciones internacionales, la situación en Cáucaso no ha tenido la dedicación y el tiempo que merecía por las condiciones que se viven en esta región del mundo y las repercusiones que podrían tenerse.
Por una parte Rusia lanza una contraofensiva diplomática acudiendo a dos aliados como son la China e Irán. Estados Unidos ha reclamado la acción de Inglaterra y Francia para conformar un frente con la UE que obligue a Rusia a desandar el camino en Georgia. Esta posición diplomática tiene como eje paralelo la presencia de las flotas de Rusia y la OTAN en el Mar Negro.
Supuestamente la OTAN procura desanimar los planes rusos de una próxima invasión a Ucrania Y Moldavia dos enclaves del eje USA – UE, para los rusos se trata de una operación militar que busca reconquistar Georgia. Lo cierto es que la flota rusa ha incrementado sus operaciones de vigilancia y lo hace teniendo en cuenta esas unidades navales de la OTAN que tienen misiles nucleares.
Es una guerra, por ahora diplomática, que busca el control de áreas estratégicas económicas entre Rusia y los Estados Unidos con la Unión Europea, que puede devenir en una confrontación militar de alto nivel en Eurasia y Medio Oriente.
Todo esto viene a cuento por el viaje del Presidente Morales a Libia e Irán. Justo en instantes en los que este juego de posicionamientos políticos y militares toma cuerpo amenazando con desencadenar un conflicto de enormes proporciones. No cabe duda que esta visita se mirará como una actitud hostil hacia los Estados Unidos. Y seguramente tendrá su respuesta cuando se trate la renovación del acuerdo comercial denominado ATPDEA.
Morales en Libia ¿para qué? para firmar un acuerdo que “también establece la prohibición de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado, la autodeterminación, la no intervención en los asuntos internos de los Estados, así como el reconocimiento del derecho de los pueblos a desarrollarse y a determinar su modelo de desarrollo socio económico y político”
¿No es una ironía? Morales Aima cree que el apoyo de Libia es fundamental en el conflicto interno que tiene con cinco departamentos en el país, mientras Rusia reconoce la secesión de los osetos y abjanos con sus aliados chinos, iraníes y libios y los Estados Unidos y la Unión Europea procuran evitar que esto suceda. ¿Puede haber mayor grado de confusión en la política exterior boliviana?
(razonamiento de dante pino expresado en www.hoybolivia.com)