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miércoles, 4 de mayo de 2016

no podrá soslayar su respondabilidad por la oportunidad desperdiciada, ni el fatal pecado de haber dilapidado la bonanza, sentencia Karen Arauz en lacerante texto...Hacia dónde vas Evo?


¿QUO VADIS EVO MORALES?


Día que pasa, hay menos preguntas y más constataciones flotando en el aire. Las respuestas que ciertamente preferiríamos no tener,  están sobrepasando las palabras y son las actitudes  las que están señalado el camino que la administración del MAS y sus funcionales satélites , tienen pensado para el futuro del país. 
El desquicio del gobierno ante la negativa ciudadana de ampliar por otros cinco años la presidencia de Evo Morales, está adquiriendo visos de total irracionalidad. Lo que hemos constatado en los decretos del 1 de mayo, amén de un aumento no consensuado con los verdaderos generadores de empleo,  incluye,- totalmente tomado por los pelos-, la derogación de la disposición que penalizaba el uso de explosivos criminales en las marchas de supuestas reivindicaciones laborales. En el año 2012,  los enfrentamientos  de cooperativistas mineros y asalariados, sembraron zozobra y causó además de grandes destrozos, heridas graves en siete mineros y un fallecido.  El derogar esa resolución, aduciendo respeto a la libertad de expresión (!) es una argumentación tan disparatada, que queda claro que no es nada más que una frontal amenaza  a la población que no concuerda con ellos, a tiempo de encender las alarmas  para el sistema democrático.
A las amenazas de miles de cocaleros se suman ahora los mineros, en un franco desafío anticonstitucional, antidemocrático y delincuencial, de buscar cualquier táctica para forzar la re postulación de Morales el 2019. Todo lo que está sucediendo en el país a partir de la derrota de Morales-García el 21F, dan señales inequívocas. Surge de la memoria y que bien podemos adoptar y calificar como premonitorios, son los pensamientos de Orwell en su 1984, basados en un estado policial que consigue el control total. Estamos casi a nivel de vivir bajo la Policía del Pensamiento "que se encargará de torturar hasta la muerte a los conspiradores, aunque para ello sea necesario acusar a inocentes".
En un prólogo inédito titulado "Libertad de Prensa" para Rebelión en la Granja descubierto en 1971, escrito por él mismo para su magnífica aunque escalofriante  obra satírica, Orwell anotaba con lacerante actualidad y factible de adoptar a la realidad :  "Ante todo, un aviso a los periodistas de izquierda y a los intelectuales en general: recuerden que la deshonestidad y la cobardía siempre se pagan. No vayan a creerse que por años y años pueden estar haciendo de serviles propagandistas del régimen soviético o de otro cualquiera y después pueden volver repentinamente a la honestidad intelectual".  Bienaventurados sean los blogs y las redes sociales pues en ellas se puede encontrar los pensamientos libres y las opiniones no sometidas sobre temas de corrupción que se ha expandido en proporción directa a la  acumulación de poder.
Lo anteriormente anotado, surge por la palidez  amilanada de la prensa sobre todo "para estatal" para resaltar con precisión y energía, el inminente peligro  al que el país esté siendo arrastrado a una aventura que puede terminar en lo que nadie desea, pero que muchos presienten. Parece que la judicialización de todo lo que incomode al régimen, ya no le es suficiente. Para plantar  su modelo hegemónico, discriminatorio y totalitario, las  mentiras son instaladas en la psiquis de la ciudadanía en una arremetida mediática que está desangrando no solo los fondos públicos, sino el sosiego de grandes y chicos, con una crueldad que ni en las peores dictaduras militares  se ha vivido. Al menos, en ese entonces, los menores estaban fuera del círculo de la violencia. Hoy, sin el más mínimo respeto, invaden los horarios infantiles, las aulas y los festivales escolares.
Desde hace muchos años, nos llama la atención la absoluta carencia de una cabeza pensante en el entorno presidencial. Todos, sin excepción, de los más cercanos que son obviamente los  ministros de su círculo íntimo, nadie brinda ni una palabra que vaya a apaciguar los ánimos o promueva una acción de unidad y humanidad entre los muchos tragos amargos que toca soportar, por la esencia misma de los mandatarios que pecan de exceso de  soberbia,  aires de  superioridad y autoritarismo que sólo ahonda conflictos que podrían ser superados con algo de voluntad política y un mínimo de sentido común.
El accionar del oficialismo en esta década, ha establecido que son muy previsibles. No existe nada a estas alturas que la opinión pública ignore sobre cuáles serán sus reacciones.  Ninguna iniciativa que surja por fuera de ese círculo impenetrable es aceptada. La desconfianza e inseguridad nacida de su oculto complejo de inferioridad y resentimiento, es la máscara autoritaria y atemorizante ante cualquier verdad que pugne por hacerse pública.
El tema de la dinamita y otros elementos nuevamente permitidos para acompañar a las marchas que antes fueron de protesta  -ahora de apoyo al gobierno- lamentablemente no deja mucho espacio a la especulación. Los excesos que está cometiendo el gobierno son muestras muy claras que los dados están cargados. Hay un sentimiento de indefensión, pero se adivina también, que como es natural, el temor está empezando a dar los primeros pasos a la autodeterminación. Lo indiscutible,  es que Evo Morales  no podrá soslayar su responsabilidad  de la histórica oportunidad desperdiciada y el fatal pecado de haber dilapidado la  bonanza.

Karen Arauz