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martes, 12 de noviembre de 2013

Inspección vehicular
ahora con medios electrónicos
lo demás es engaño

Resulta tan sencillo. El propietario del vehículo recibe por correo una notificación de 4 líneas. Usted debe presentarse en tal dirección, a tal hora para la inspección de su vehículo correspondiente a 2013. (Previamente había depositado las 250 koronas en la cuenta bancaria respectiva).

Son las 11.40 del lunes 11 de noviembre, estoy con el coche parqueado frente a una de las compuertas habilitadas para la primera parte de la inspección marcha, frenos, velocidades, potencia y retroceso, que dura menos de 5 minutos. Antes de ingresar al taller, se enciende una luz con el número de la compuerta donde ingresar, que coincide además con el número de la placa vehicular.

Nomás ingresar al taller, un ingeniero mecánico (esta vez una muchacha joven de 23 años en overralt de trabajo, toma las llaves del vehículo, se posesiona en el asiento del conductor y monta al dispositivo especial para probar llantas y frenos. El resultado se ha registrado en la página abierta del Internet, uno para cada vehículo en que figura además la historia "clínica del Opel 2000, que tenemos en uso desde hace 10 años y que se conserva en buen estado. La joven lleva el vehículo a un taller que se abre automáticamente y lo ingresa para revisar la electricidad, aire y carburador que medidos en otros 5 minutos, avanza el coche y lo eleva para inspeccionar desde abajo las llantas, la dirección, los ejes, los muelles y le aplica unos golpes bastante enérgicos a toda la máquina y comprobar el nivel de resistencia, hay una observación que nos llama para observar y explicar nosotros a tiempo de visitar al mecánico particular (para nuestra felicidad un vecino) que soluciona el problema de la rotura de una barra de maniobra sujeta por un soporte de goma.

La ingeniera lo registra todo en su computadora y nos devuelve las llaves para dirigirnos a la salida no sin antes pasar por "la oficina" donde una gentil damita hace unas pocas preguntas y nos extiende una hoja detallando la falla y la intrucción de regresar antes de un mes, con el coche reparado. Claro está que tendremos que pagar otros 250 bolivianos que habilitan por un año la libre circulación del vehículo. En menos de 20 minutos ha concluído la inspección.

Porqué Bolivia no intenta montar el "aparato inspector de esta manera?" es la gran pregunta. Es que falta infraestructura, que inicialmente puede resultar costosa, ya que se trata de dos aspectos, la organización humana administrativa y el equipamiento técnico. Estamos seguros que personal capacitado, vale decir ingenieros mecánicos o técnicos se pueden formar rápidamente y lo segundo, se suple con una inversión no para un taller, sino para una docena de los mismos ubicados en distintos lugares.

Los talleres o "sitios de inspección" funcionan en horario ampliado de 7.00 am., a 19.oo pm., de lunes a viernes todos los meses del año. Nadie puede fallar a la cita, porque entonces viene una sanción y acto seguido la orden de captura del vehículo. En todos estos años no hemos encontrado una persona "rebelde" que se negase a cumplir la norma. No hay la mínima posibilidad de coima, negociado o "charle" como le llaman en la llajta a un "arreglo por debajo de la inspección", eso sí, las empresas que realizan el control no son del Estado, son privadas que tienen un convenio con las Alcaldías y se reparten geográficamente el territorio. Es casi perfecto. Funciona sin problemas. A esto le llamamos "una inspección real, somera, técnica, completa" en lugar del show ese llamado "repartición de rosetas" dos o tres policías alrededor del vehículo, prensa luces, apague luces, toque bocina, déle retro, a veces muestre la llanta de auxilio, y pare de contar. aquí la roseta y pague usted los 50, 80, 100 bolivianos y se acabó la inspección. Porqué no aprendemos de quienes tienen experiencia en el ramo?