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martes, 4 de junio de 2013

el poderoso diario O Globo de Brasil califica a Dilma "víctima de la violación de DDHH de Evo en contra del senador Pinto". un caso sin precedentes con implicaciones relevantes relación con Guantánamo y Bush

El diario O Globo del Brasil, uno de los más importantes del gigante sudamericano, publicó este martes una columna en la que muestran la delicada situación en la que se ha puesto al Gobierno de Dilma Rousseff con el caso Roger Pinto y la negativa de la administración de Evo Morales de darle el salvoconducto que permita su salida del país.


En la columna titulada “Por Evo, Dilma va al banquillo de la Corte Suprema” se hace una larga exposición como el caso que es ventilado en el Tribunal Supremo de Justicia del Brasil ha puesto en cuestionamiento al Poder Ejecutivo de la vecina nación al igual que a su diplomacia.

El caso no tiene precedentes. El Supremo decidirá si tiene el deber y la facultad de intervenir mediante la imposición soberana de la ley brasileña, en un área de representación nacional situado en territorio extranjero, con el fin de garantizar los derechos constitucionales de un refugiado político. Puede forzar a la presidente a actuar con urgencia para resolver un impasse de 12 meses con el Gobierno de Morales, que se niega a conceder un salvoconducto al líder de la oposición (Pinto) y ponerlo en el camino de la embajada hacia una ciudad brasileña”, señala la columna.

Según O Globo, la demanda iniciada por los abogados de Pito en Brasil tiene "implicaciones relevantes", ya que la misma presidenta del Brasil fue presa política durante la dictadura militar, por lo que constituye una “vergüenza pública” que su Gobierno esté acusado de violar los derechos humanos de un refugiado político que se encuentra asilado en una legación brasileña.

Según el artículo hay un antecedente internacional que podría complicar seriamente a Rousseff y se trata del caso de los prisioneros de Guantánamo que están mantenidos en una especie de “limbo legal” en la Base Naval enclavada en Cuba.

“En 2008 el juez Anthony Kennedy, parte del Tribunal Supremo de Justicia (de los EE.UU.)dictaminó que George Bush violó los derechos constitucionales fundamentales de los sospechosos de terrorismo detenidos en Guantánamo”, señala, este caso sería la base legal con la que se planteó la demanda ante el Supremo de Brasil.

Para O Globo la forma de proceder del Gobierno de Brasil y de la propia Dilma Rousseff contradice las acciones que tomaron sus antecesores, en 1986, José Sarney envió un avión militar a Asunción para rescatar al dictador recientemente derrocado Alfredo Stroessner, que murió asilado en Brasilia, y en 2005, Lula envió un avión con destino a Ecuador para salvar el coronel Lucio Gutiérrez, derrocado de la Presidencia de este país.

Cuando se concedió asilo a un refugiado político, Dilma Rousseff tomó una buena decisión, de acuerdo con la biografía de la presidente y la tradición de la política exterior brasileña”, pero el caso se complicó cuando el conflicto diplomático paso a ser un caso de violación de derechos humanos que debe ser decidido por el Supremo brasileño “un gesto humanitario se convirtió en derrota política. Por inercia Dilma acaba prisionera de Evo Morales en la Embajada de Brasil en La Paz”, concluye la columna firmada por José Casado.