Páginas vistas en total

lunes, 29 de octubre de 2012

Gastón Cornejo ampliamente respaldo en hechos contundente apoya el desempeño de Max Munkel como responsable de la actividad cultural en Cochabamba. todas las agrupaciones culturales reconocen el apoyo que han obtenido de Munkel por ello previenen que su destitución no sería de ningún modo favorable a los logros culturales del funcionario profesional en el impulso cultural de las instituciones cochabambinas


Importante dirección municipal dirigida hasta el presente por el Lic. Max Munkel, con maestría, solvencia, honestidad y participación responsable de los trabajadores de la cultura, agrupados en el Consejo Departamental de Cultura.

Después de mucho tiempo, Cochabamba tiene el honor de contar con una personalidad dedicada a la administración cultural, con los antecedentes de probidad y eficiencia demostrados en la Fundación Simón I Patiño y en otras instituciones; en realidad, se trata del mejor, sino del único, agente válido en la administración ejecutiva de la Alcaldía de la gestión actual. El único, en muchísimo tiempo, que da apertura a la participación popular, quien recibe, plasma y ejecuta las sugerencias, los proyectos culturales trascendentes. La única autoridad que lleva adelante la digitalización de los archivos históricos, la planificación mensual de las actividades culturales, el apoyo al proyecto sobre el Museo de Historia y Antropología en el excolegio Mejillones, la ampliación del Museo de Historia de la Medicina, las repetidas exposiciones sobre Cochabamba en las  guerras del Pacífico, Acre y Chaco coordinadas con la Academia Militar de la Historia, las festividades exitosas de teatro, danza, folklore, la bienal de guitarra clásica, el proyecto de pintura rupestre en el San Pedro, los talleres formativos, la descentralización cultural, todo ello en el marco de una ideológica descolonizadora y promotora del Vivir Bien, rescatadora de la dignidad nacional,  elevar el autoestima y promover la legitimidad de nuestra identidad ciudadana.

Numerosas instituciones del Consejo Departamental de Cultura nos reunimos en el Instituto Laredo para aplaudir los grandes logros culturales organizados por el director nombrado; para informarnos además, de la veracidad sobre el rumor de su remoción laboral.

Preocupados por las noticias de un pedido inmediato de renuncia a su cargo, ni siquiera emitido por el propio Alcalde que elude su visita y trato personal desde hacen varios meses, sino del secretario Javier Rodríguez, quien además, le amenaza con “hacerle la vida a cuadros”, definimos por unanimidad ofrecer el apoyo a su gestión y a su permanencia a la cabeza de la responsabilidad cultural. 

Cochabamba, jardín de Bolivia, otrora primer departamento en cultura, sobresaliente en todo el quehacer nacional, hoy tercera ciudad de migrantes sin  identidad, destrozada en sus calles y avenidas, saturada de polución y suciedad, con un parque automotor mayor al de sus habitantes, avergonzada por el lavado de dinero en las caóticas construcciones, atentada por sembradores de coca en los parques, TIPNIS, Carrasco, avasallada por loteadores inescrupulosos en el Parque Tunari, ciudadanos violentos; a diferencia de las municipalidades de La Paz y Santa Cruz, tiene una Alcaldía con poquísimas opciones de aplauso, orgullo y de apoyo ciudadano.

Resulta importante el accionar de una política constructiva de la cultura en Cochabamba, venida a menos gracias a la imposición política partidaria que históricamente ha dañado la dignidad del espíritu valluno. Varias normas constitucionales respaldan los derechos de protección al Director de Cultura y de interpelación al Alcalde y  su equipo político negativo: Los Art. 24 y 26  inc 5, 135 y 241 de la CPE. Con éstos, el Consejo  Departamental de Cultura exigirá al Alcalde, información, con fines a  fundamentar la  revocatoria de su mandato.