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sábado, 23 de junio de 2012

la rebelión de los sargentos es un hecho indiscutible y hay solo una salida atender sus demandas lo contrario sería sangre y luto, una guerra civil militares contra policías. tienen la seguridad bajo su control en todo el país


En Cochabamba un grupo de personas, entre familiares y ciudadanos, se hicieron presentes desde la mañana en la Unidad Táctica de Operaciones Policiales (UTOP) de la avenida Heroínas para apoyar a los policías que desde ayer mantienen un motín exigiendo la inmediata atención del Gobierno a sus demandas.
"Es lamentable la vida de un policía. Si la madre u otra persona no trabaja, solo con el sueldo de un uniformado, no alcanza ya que tiene un sueldo de 800 bolivianos y realmente con eso se vive en la miseria", expresó Rut Nina una de las representantes de las esposas de los policías.
Desde tempranas horas de hoy, las esposas de los policías acuartelaron a los uniformados en la UTOP como medida de presión ante la negativa y desinterés del Gobierno a dialogar, según manifestaron.
Nina informó también que en la tarde llegará gente en flotas y vehículos desde todos los puntos del departamento  para apoyar  la manifestación en favor de los policías de bajo rango.

Entre tanto la huelga de hambre que se inició ayer en la Asociación Nacional de Suboficiales, Clases y Policías (Ansclapol) de Cochabamba, se sigue masificando y amenazan con radicalizar las medidas.
El pedido concreto de este sector se suma a las demandas a nivel nacional sobre la  nivelación de sus sueldos al salario de los militares y la jubilación con el total de su salario como ocurre con las Fuerzas Armadas (FFAA); la derogación de la Ley 101 de Régimen Disciplinario, porque sólo afectaría a los policías de bajo rango; y, un bono de riesgo.
En medio del conflicto, surgen otras denuncias y requerimientos de los uniformados, como la falta de recursos logísticos básicos para cumplir sus funciones.
"Tomaremos medidas mas drásticas y radicales ante la negativa de Gobierno, no vamos a bajar los brazos hasta lograr que nos tomen en cuenta y analicen nuestra situación ya que de otra manera continuaremos en estado de emergencia", afirmó, uno de los policías de la Estación Policial Central Nº 6 ubicado en la avenida Ayacucho, que prefirió no dar su nombre.
Por otro lado, varias instituciones decidieron cerrar sus puertas  y apoyar la medida, tal es el caso de la Brigada de protección a la Familia y la cárcel de San Antonio donde los efectivos determinaron encerrarse dentro la institución. 

Se mantiene la emergencia a la espera de un instructivo del departamento de La Paz que podría determinar cerrar definitivamente todas las entidades policiales si no se llega a un acuerdo con el Gobierno.