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viernes, 9 de septiembre de 2011

Victor Gutiérrez columnista de OPINION valiente al referirse a los insultos del MAS


Como nunca antes en nuestra historia los bolivianos tenemos hoy ante nosotros a un Gobierno que de manera recurrente y casi hasta el cansancio utiliza como argumento el insulto antes que la razón para descalificar a sus adversarios políticos o ideológicos, campaña aplicada de manera sostenida y que va acompañada según la circunstancia de una serie de amenazas y actos de intimidación o amedrentamiento y para los cuales apela a sus huestes autodenominadas “movimientos sociales” que actúan de forma inmediata para repeler o acallar los respectivos movimientos de protesta que se van desarrollando en estos casi seis años de Gobierno. Asumiendo así las huestes masistas una actitud y un comportamiento fascistoide.

Hoy le toca al movimiento indígena de nuestro país ser víctima de esta campaña de insultos, de difamación, intimidación y amedrentamiento, nada más que por atreverse a exigir el cumplimiento de un derecho constitucional como es el de la consulta previa antes de la toma de decisiones que les afecten, para cuyo cometido demandaron dialogar en forma directa con el Presidente del Estado, algo inadmisible para funcionarios quienes consideran que no puede dialogar en forma directa con nadie, mucho menos con un sector que -según ellos- está financiado por la “Embajada norteamericana”, “las diabólicas ongs”, y la “derecha boliviana”. 

Entre tanto les niegan audiencia directa a los indígenas, éstos entierran a su segundo muerto, esta vez un bebé que no alcanzó a completar ni el primer año de edad, ha sido “enterrado” sin saber que es parte del sacrificio de sus padres, de sus pares de sangre humillados y vilipendiados curiosamente por el “primer Presidente indígena de Bolivia”. Vaya paradoja dirá desde el cielo este angelito convertido en una especie de mártir a tan temprana edad. Qué dirán ahora aquellos habitantes del primer mundo que apoyaron y casi glorificaron a Evo Morales Ayma.

En tanto nosotros como bolivianos sí es preciso que reflexionemos y asumamos alguna opción, porque caso contrario así como vamos en poco tiempo más ya no tendremos país, de eso se trata, por tanto no es poco lo que hoy está en juego en el país, hay que asumir en democracia nuestra misión de defensa y respeto hacia el orden que teórica y constitucionalmente rige cuando bien sabemos que en la realidad rige la imposición muy bien acompañada del sometimiento de instancias llamadas a defender el “Estado de derecho” (Órgano Judicial, Ministerio Público).