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lunes, 12 de octubre de 2009

el virus contaminante de la implicación en los crímenes parece salpicar las altas esferas del Gobierno. analiza y concluye Dante Pino, refiriéndose a las revelaciones de Carlos Valverde


Fueron impactantes las revelaciones, basadas en pruebas, que presentó el comentarista Carlos Valverde, presentando correos que demuestran la posible contaminación del señor García Linera en los hechos de Santa Cruz, conocido como el caso Rózsas.

Si es como parecen las cosas, que Rózsas actuaba con conocimiento de los hermanos: Álvaro y Raúl García Linera, entonces estamos ante una gravedad de ribetes extraordinarios, en un asunto que se ha presentado como delito de traición a la patria.

En realidad todo este asunto tiene esa base de tipificación legal. Y en ese entendido, es que se buscó la manera de acusar de complicidad a todos aquellos que, por una u otra causa, tuvieron contacto con Rózsas. La cacería desatada fue, como dijo García Linera, inmisericorde, ante los enemigos de la patria. Hasta aquellos que saludaron a Rózsas estuvieron calificados de sospechosos.

Y aunque unos iban y venían convocados por el Fiscal Soza, lo que se quería desde el centro gubernamental eran las cabezas de los máximos dirigentes de Santa Cruz: el Prefecto Costas y el empresario Marikovic, a partir de los cuales, todos los que cayeran serían bienvenidos al club de los juzgados.

En realidad llamaba la atención las declaraciones de García Linera, invocando a la Patria, para encontrar a "los separatistas" y aplicarles "todo el peso de la ley". Siempre le importó poco que se conozca la verdad de lo sucedido el jueves 16 de abril, en esas habitaciones del Hotel Las Américas. Eso era cosa de poca monta, lo realmente importante eran las "cabezas separatistas". Y en entre muertos, presos, y complicados, lo que sucedió es que la trama se ponía entre cómica y dramática desnudando una obra creada con propósitos que al final no se supieron, ni se saben, cuales fueron o son.

Me llamaba la atención que un Fiscal, desatara toda una persecución ciudadana sobre supuestos o intenciones, de llevar a cabo aprestos independistas. Como si el deseo o pensamiento fueran elementos probatorios de la acción delictiva. A Eduardo Rózsas le acusaron de haber realizado un acto terrorista en la casa del Cardenal Terrazas. Pero luego ese hecho dejó de tener importancia para pasar al tema "separatista" y es lo que trató de probar el Fiscal, sin poder conseguir, otra cosa que demostrar la participación de las esferas de gobierno en los hechos.

Ahora tenemos conocimiento de que un policía y posiblemente el propio Vicepresidente de la República hayan formado parte de los hechos y sus consecuencias. ¡Cómo cambia todo!

Ya no es un mero asunto policial y de sospechas, sino de actos en los cuales personajes de gobierno tendrían metidas sus manos. Y esto tiene que ser explicado y aclarado. Parece que se provocó una serie de sucesos con el fin de poder tener las cabezas de quienes promovieron el proceso autonómico en Santa Cruz y la continuidad del liderazgo regional.

Lo curioso es que en estos días, el señor Quispe, conocido como el Mallku, activista político y actor principal en los sucesos de octubre de 2003, terrorista preso junto con Álvaro García Linera, dice que tiene pruebas de que los hermanos García Linera lo querían matar. La razón de ello estaría en las pruebas documentales que él posee de su participación en los actos de terrorismo que desataron junto con Quispe cuando pertenecían a la misma agrupación política EGTK. - "Las cosas que hizo" – se refirió a García Linera.

Por tanto estamos ante un personaje que ha fue acusado de hacer terrorismo, de haber confesado que aprendió a matar y que ha demostrado un cinismo enorme para hacer política, generando enfrentamientos y luto entre bolivianos que justifican la ideología – ciertamente separatista – que él profesa.

Amparado bajo la protección de un Alto Mando Militar, que ahora está constreñido, a la tutela del Comandante Chávez, recibiendo no solo ordenes de qué hacer, sino también de qué callar. Álvaro García Linera maneja los hilos del poder, sin temor, ni miedo a ser juzgado, porque según el mismo dijo. "No me caso porque no creo que llegue a viejo". Tremenda sentencia que pinta de cuerpo entero a un megalómano cuya ambición para usar el Poder no lo frenará sino la muerte.