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martes, 22 de enero de 2008

Don Werner Guttentag

Hace 63 años fundó la librería Los Amigos del Libro que se convirtió merced a su esfuerzo y tezón en su larga existencia en el hogar de la intelectualidad boliviana.
Con la perseverancia y obstinación de su estirpe Don Werner se puso a trabajar en el proyecto contando con la ayuda de su esposa e hijos. Con la modestia que le es propia designa a sus librería como "los boliches" que instaló en las principales ciudades del país, aunque acepta que como librero recibió un amplio reconocimiento de la sociedad cochabambina, se lamenta de no haber dado forma a una fundación para continuar el menos tres de sus iniciativas por tiempo indefinido. La periódica publicación de la Enciclopedia Boliviana, la Bibliografía Boliviana y el Premio Anual a la Novela Erick Guttentag en homenaje a su señor padre.

Porqué no ser posible la Fundación Guttentag?

Nosotros pensamos que sí es tiempo y posible dar a la luz la fundación Werner Guttentag, para continuar con la inconfundible tarea cultural de su fundador y que trascienda el tiempo y el espacio y se dote de los recursos para prolongar su vigencia al estilo del Premio Nobel guardando las proporciones y que siga ofreciendo el mejor estímulo a la producción poética, literaria, de investigación y acopio de obras y autores, como lo ha estado haciendo don Werner desde 1945 hasta la fecha.
A esta altura cabe preguntar, qué es lo que hizo en verdad este boliviano-alemán para haber merecido "El Cóndor de los Andes" la mayor distinción que otorga el Estado a ilustres personalidad con su efectivo aporte a la Nación. Además de la preciada joya han testimoniado la labor de Guttentag institucionnes, empresarios, políticos, intelectuales, escritores y artistas reconociéndola como el mayor aporte sistemático y organizado a las letras bolivianas con su nobilísima publicación desde la Editorial Los Amigos del Libro que ha entregado más de mil títulos de autores bolivianos (algunos de ellos que adquirieron la nacionalidad patria). Ahí está por ejemplo su Bibliografía que sintetiza el universo de las letras bolivianas.

Un poco de historia

Don Werner como niño nacido en Alemania aunque de origen judío, resultó siendo víctima junto a su familia de la ferocidad nazifacista durante la Segunda Guerra Mundial, lo que significó la salida forzada de la familia Guttentag de Alemania a Holanda donde amparados por organismos humanitarios lograron obtener asilo en Bolivia en 1937, previo paso por un campamento para refugiados donde el joven ensayó sus habilitades en un taller mecánico automotriz. En 1962 al salir a la luz pública la segunda edición de su Enciclopedia, en ejemplar dedicado al Presidente Paz Estenssoro expresó "agradecimiento profundo al país que nos abrió las puertas y como tributo de haber sido acogidos durante el Holocausto". La familia de Don Werner formó parte de la emigración judía de Europa a América Latina en los años 40.

Su gran virtud. El trabajo de cada día

De los testimonios de quienes han vivido cerca de Don Werner y sus inquietudes se concluye que su primera pasión ha sido, es y será la obsesión por el trabajo que es la clave de sus logros y la conversión en realidad de sus ideales, tener una librería, una editorial, un nombre, una fundación. Su obstinación en editar y divulgar la producción nacional, supero la mera comercialización de importar y vender el producto extranjero. Tarea titánica que significaba dejar de ganar dinero fácil, crear el mercado del libro, siendo tan pocos los lectores y por aquellos años tan escasa la producción. En la terminología se puede afirmar que WG encontró temprano su mercado, el del libro y su segmento la producción nacional, con nicho en los nuevos autores estimulándolos con el Premio Guttentag a la Novela.

Las diez primeras novelas del premio Guttentag

Lo que comenzó siendo un puesto de venta de libros en alemán, al cabo de cinco años se transformó en la mayor librería de la ciudad y a poco en editorial que contó entre otros con la invalorable cooperación de Héctor Cossío poeta, escritor y político que puso su experiencia como editor de Canata (Una editorial Municipal)hasta dar a luz "Surumi" de Jesús Lara en 1950. Luego vendría "Yanacuna" del mismo notable autor popular, ésta vez en idioma quéchua. Los años 60 estuvieron marcados por el éxito al aparecer la primera Enciclopedia Boliviana que abarcó toda la producción literaria, seguida de otras colecciones de gran valor por su especialidad y utilidad práctica. El premio a la Novela Erick Guttentag se establece en 1969 y bien merecen ser citados los autores y sus obras, aquellas que obtuvieron el primer premio. Renato Prada y "los fundadores del Alba", Yolanda Bedregal con su "bajo el oscuro sol", el sacerdote Oscar Uzín con "el ocaso de Orión", Hugo Boero y "el valle del cuarto menguante", Gaby Vallejo "a la intemperie", Renán Estenssoro "la plaza de los colgados", Néstor Taboada "no disparen contra el papa", Edmundo Paz Soldán "días de papel", Juan de Recacochea "américa visa". Hasta 1993 al menos en cuatro ocasiones el primer premio fue declarado desierto por los jurados.

Lector empedernido don Werner tiene siempre y en todas partes un libro a la mano. Cuando el editor de éste blog sostuvo una prolongada entrevista en el 2005 confesó: "qué haría yo sin mis lecturas! Es mi vicio mayor" y cuántas horas por día? "Al menos tres sin contar las que leo durante mi trabajo de clasificar, titular a veces para las revistas y las enciclopedias, recopilar, mercadear" o sea que se pasa usted leyendo siempre y los fines de semana "procuro leer menos y dedicar mi tiempo a la familia, pero entonces atendemos a nuestros invitados", supongo que entre éstos están los autores, las celebridades que llaman a su puerta. Don Werner tiene una cantidad increíble de amigos y una memoria increíble. En efecto vimos libros por todas partes, en los recobecos de las instalaciones de la editorial de avenida Ayacucho, casi esquina Heroínas donde ademas estaban instalados los muestrarios y estantes de atención a los clientes.

Marchas y contramarchas pasan por la ventana

Volviendo al diálogo varias veces interrumpido y ante una bulliciosa marcha que no dejaba conversar. Cómo puede usted concentrarse con semejante ruido que entiendo es de casi todos los días? "es de casi todos los años diría yo. desde que estoy en Bolivia, más aún instalado aquí frente al correo, siempre he conocido estos ruidos", no cree usted que ha llegado la hora de pacificar al país y que la gente se ponga a trabajar y se deje de tantas marchas y contra marchas? "Es que Bolivia marcha en busca de su destino...pero cuando lo haya encontrado, que estoy seguro lo va a encontrar, entonces vendrá el momento de construír en todos los sentidos" y hablamos de política y de literatura, de la falta de estímulos a la producción y a la comercialización de libros. "Usted mismo es víctima y testigo de éste modo de tratar a los escritores" y en efecto pone en mis manos papeletas de pago a la Aduana Nacional por la importación de mis libros editados en España, por varios cientos de dólares pagados en impuestos por algunas decenas de ejemplares. "Ya ve usted, de ésta manera no se puede estimular a los autores, siempre estamos pagando tributos como si se tratase de actividad que produce ganancias pingües cual se tratase de artículos comerciales, no hay diferencia".

"El libro de oro" en mis manos

Con la afabilidad que le conozco desde los años 60 en que me mudé de La Paz a Cochabamba me invita a una pausa y me ofrece una sabrosa taza de café a unos pasos del edificio editorial, la charla continúa algo de su historia personal, de Héctor Cossío de su familia, de otros colaboradores que enriquecieron con su aporte la materia prima de su producto que son las ideas, los pensamientos, el vuelo y la fantasía de los poetas, de regreso a su despacho donde los libros están inclusive sobre las sillas, los estantes, mesas auxiliares y su enorme escritorio me hace entrega del "libro de oro" de las Bodas de Oro de Los Amigos del Libro, que fuera editado con gran primor al recordar los 50 años de vida, o sea de 1945 y 1995 que hoy son ya 63, o sea cercana a las Bodas de Diamante, y cuya lectura nos enternece situados como estamos a 20 mil kilómetros de distancia y nos permite recrear una historia contada en 2005 y que recién la ofrezco con afecto a los lectores del blog Oh Cochabamba Querida.

Profundas motivaciones en palabras de Carola Guttentag

Hemos visto a grandes rasgos la historia de vida de Werner Guttentag, pero qué hay de sus motivaciones? Su hija Carlo de Muzevic nos habla de ello. "toda empresa humana tiene en sí el espíritu de una aventrua que no es posible sin un profundo optimismo" esas expresiones de mi padre se refieren a su experiencia propia, empezó a trabajar de mecánico siendo muy joven sin haber terminado el colegio. Se inscribió en un movimiento antifacista declara ilegal en Alemania en 1933. "enemigo y víctima del facismo que me llevó a temer día y noche la implacable censura" ha escrito en bibliografía boliviana la siguiente sentencia tan a propósito en éste tiempo de virtual amenaza a la libertad de imprenta: "la más leve forma de limitar el pensamiento ha llenado la historia de la humanidad con sangre, porque la censura es el primer paso al asesinato..." (BB.1970)la búsqueda de una mayor comprensión histórica y un mayor entendimiento humano de nuestra sociedad, fueron metas iniciales del primer librero de Bolivia desde siempre, las que no abandonó jamás.

Porqué sintió en carne propia el peso de la opresión, lo dejó traslucir al dedicar su obra "a los autores de todos los tiempos cuya obra fue prohibida, censurada, alterada o quemada, a los autores prohibidos de escribir, a los que fueron víctimas porque escribieron" Su amor a la vida y a la libertad de la palabra escrita, por ello siempre tiene en alta estima el pensamiento del pueblo representado en sus ciudadanos sobresalientes y se pregunta "cómo guardamos este tesoro? Ordenándolo, clasificándolo y conservándolo". De aquella idea surgió la Enciclopedia y sus colecciones que en verdad constituyen el valioso cofre en que se guarda lo más notable del pensamiento boliviano.

Cuánta energía,sabiduría y buen humor resume este boliviano-alemán que cumplirá 83 años y que entregó casi mil títulos de autores nacionales en los 63 que lleva como librero y editor. Carola Guttentag termina su homanaje revelando que la jovialidad de su padre le permitió rodearse siempre de buenos y leales amigos, obstinado en ciertas ideas que dieron origen a interminables debates. "Ha terminado por reconocer sus desatinos y aceptar la crítica constructiva". Estamos pués ante un gran hombre que además de sencillo y accesible vive afincado a su familia, cuya esposa que empezó siendo su secretaria ha secundado sus iniciativas y ofrecido permanente e invariable apoyo, le ha dado cuatro hijos con mucho amor a los que ha inspirado las virtudes del trabajo, la honestidad y el estudio.

(continuará)