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martes, 20 de diciembre de 2011

Federico Escóbar desde OPINION se refiere a la CONMOVEDORA CARAVANA y la friealdad EM




Frente a la caravana de personas con capacidades diferentes y las manifestaciones que realizaban al llegar a las poblaciones, como el de ingresar a una plaza principal arrastrándose o tenderse en el asfalto caliente de espaldas, como si hubiesen caído de sus sillas de ruedas, conmueve a cualquier persona llenándonos de impotencia ante esa inusual movilización.

Los asesores del Presidente le aconsejaron erróneamente, porque demostró frialdad, en sus declaraciones a la prensa, la semana pasada, al responder a esa caravana de la gente que por muchos días y kilómetros pedía la aprobación de una ley que les privilegie con un trato preferencial y un bono anual, nuestro Mandatario, con mucho cálculo, preguntó: “¿de dónde sacaremos tanta plata?” 

A lo que respondemos: de los helicópteros que comprará para las Fuerzas Armadas, de los gastos de los aviones no tripulados, del satélite y por último de los cocaleros logrando que paguen impuestos a su producción y comercialización de la coca ilegal que va al narcotráfico. 

Será un acierto para el Gobierno crear fuentes de trabajo para esas personas como hay en otros países donde los ciegos ensamblan aparatos de precisión que utiliza la aeronavegación y los minusválidos tienen diversas fuentes de ingreso.

Estamos seguros que nuestro Presidente debe volver a sus inicios como dirigente y tomar un baño de realidad, retomando la actitud de ese líder que fue antes que el poder lo aísle de la realidad de la gente. Cuando dirigente no necesitaba guardaespaldas para movilizarse pero ahora son cientos de personas que cuidan su integridad, antes caminaba, ahora se moviliza en vehículos o en el avión que compró. Cosas que no le permiten ver la realidad como la caravana de discapacitados a quienes debería darles algunas palabras cálidas de esperanza, poniendo a trabajar, a quienes lo rodean, en encontrar las maneras de solucionar los pedidos de esas personas que viven un calvario. En lugar de sus declaraciones debía tomar la misma actitud que demuestra frente a los militares, en actos públicos. Los asesores, ministros y legisladores oficialistas están en la obligación de mostrar a nuestro Presidente la realidad en la que vive una parte de su pueblo, a quienes debe servir solucionando sus necesidades especialmente mejorando la economía, garantizando el buen vivir de ese sector de personas con capacidades diferentes. Ante cualquier movilización de los más débiles hay que actuar con prontitud y calor humano.