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viernes, 9 de septiembre de 2016

perdió su título de campeón del absurdo el Canciller Choque...porque le ganó Evo "los cascos azules, instrumentos del Imperio" cuando todo el mundo sabe que los azules aparte de ayuda humanitaria han sido son el soporte de las naciones que no gozan de estabilidad o que tienen serios problemas de paz interna. así entendió el Gobierno de Bolivia y durante más de un decenio formó parte de esta legión. Vacaflor estima que sufren de daltonismo...ver las cosas de color diferente.

El canciller David Choquehuanca estaba a punto de coronarse como el campeón del absurdo la semana pasada, cuando exhortó a los pueblos de Argentina y de Brasil a rebelarse contra sus gobiernos “de derecha”. Diez años en el cargo y no ha entendido todavía qué es lo que puede y qué es lo que no puede decir un canciller.
Pero el presidente Evo Morales entró en la competencia cuando dijo que los Cascos Azules de la ONU son un instrumento del imperio a pesar de que él mismo había enviado tropas a esa fuerza internacional durante nueve años. Quizá lo haría porque el azul es el color de su partido, pero esa no sería una excusa.
Las confusiones son muchas y permiten observar que, de veras, esta es una revolución que no solamente confunde colores, sino también ideas.
Se ufanan los conductores de este “proceso de cambio” de haber logrado la “inserción” de los sectores excluidos de la sociedad.
Pero ocurre que desde 2006 hasta ahora, los pueblos originarios del oriente han perdido las posibilidades que tenían de defender el medio ambiente donde viven. Antes de que llegara este gobierno era insoslayable la Declaratoria de Impacto Ambiental (DIA), y ahora ya no lo es. Quedaba en pie la Consulta Previa a los pueblos aborígenes, lo que les daba la opción de aprobar o no operaciones de empresas petroleras que se proponían incursionar en sus territorios. Eso también fue eliminado por el gobierno de la inserción social cuando el propio presidente Morales definió a esa consulta como una “pérdida de tiempo”.
Esto comenzó temprano en este gobierno. En 2007, cuando llegaba el famoso taladro venezolano que habría de perforar sin éxito en Lliquimuni, y después de discursos en todo el trayecto de la caravana, el presidente hizo la pregunta que habría de guiar la política de su gobierno ante la naturaleza. Los habitantes de la zona habían hecho saber que el lugar elegido para la perforación estaba en medio de un parque nacional, y que los trabajos de Predoandina, el engendro creado por YPFB y PDVSA, ahora quebrado, iban a dañar el medio ambiente.
Entonces, el caudillo hizo la pregunta que define su profundo pensamiento sobre el cuidado de la naturaleza, de los pueblos originarios, de la Pachamama: “Si no podemos buscar petróleo en la selva, entonces ¿de qué vamos a vivir?”
¿Ser o no ser?

martes, 6 de septiembre de 2016

refiere el senador a la suerte que correrán los mineros...durante 10 anos, explotaron "como empresas privadas", más aún sin ninguna obligación con el Estado, ni con los Fondos de Pensiones, ni con la seguridad de salud que debería velar por la salud de los trabajadores y sus familias...ahora proclaman que "jamás permitirán la privatización" y lo que hicieron fue justamente eso PRIVATIZAR de la peor manera.



Sin anestesia


Arturo Murillo Prijic
Después de vivir un concubinato de 10 años, Evo Morales decidió darles el Golpe a los cooperativistas mineros.


Fueron diez años de beneficios para los cooperativistas mineros, diez años de engorde de concesiones, de facilitarles la evasión de impuestos, de permitir los más grandes crímenes ambientales y de avasallamientos a la propiedad privada. Todo esto, Evo Morales lo hizo en clara confrontación con los intereses del Estado y en contra del reclamo de la ciudadanía que se implemente una política integral para el sector minero.
A cambio de estos beneficios, los cooperativistas le dieron a Evo Morales respaldo político y estabilidad social. Cada cierto tiempo amenazaban a la oposición y juraban defenderlo con sus vidas y fueron los impulsores de un Gobierno Perpetuo del jefe del MAS.
Pero de pronto, cayeron los precios de los minerales y la convivencia se quebró. Los mineros reclamaron y Evo Morales, fiel a su estilo, se lavó las manos y quiso someterlos, de la noche a la mañana, al respeto de la ley. Pero los cooperativistas mineros decidieron resistir y se generó un clima de violencia que acabó con la vida de 6 bolivianos.
La reacción ha sido la de siempre. Mano dura con quien no se somete. Ni diálogo, ni consenso ni una solución razonable. Mano dura con sus ex concubinos cooperativistas, lo mismo que hizo con la “cara conocida” Gabriela Zapata y con Nemesia Achacollo.
Evo Morales juntó a su gabinete y sin planificación alguna, sin mayores consideraciones de tipo económico y social, aprobó 5 decretos que les quitan en horas, los beneficios que les dio en 10 años. Entre 1959 y 2005, se inscribieron 836 cooperativas mineras, durante el gobierno de Evo Morales se inscribieron 807 cooperativas mineras, el doble. Durante el Gobierno de Evo también se firmaron 16 contratos entre empresas cooperativistas y empresas privadas extranjeras. Y en el Gobierno de Evo Morales también se multiplicaron por 10 las concesiones mineras a los cooperativistas.
Como el cónyuge despechado que en la separación castiga a la pareja quitándole los bienes materiales que juntaron, así Evo Morales decidió en unas horas aprobar 5 decretos contra los cooperativistas. Cuando se trata de procesos económicos y de estructuras productivas, hay que establecer periodos de cambio y adaptación a las nuevas normas. Pero en el caso de los cooperativistas mineros los 5 decretos fueron aprobados de manera sumaria y autoritaria. La lección es clara: “tengo el poder y hago lo que quiero”.
Los analistas en temas mineros, alertaron que estos 5 decretos afectarán directamente el empleo de unos 60 u 80 mil trabajadores mineros. Por el contrario, el viceministro Alfredo Rada indicó que  los 100 mil  trabajadores que eran contratados por los cooperativistas pasan inmediatamente al régimen de la Ley General del Trabajo. Esto es falso porque ningún cooperativista en este clima de violencia e incertidumbre optará por elaborar planillas e inscribir a sus empleados en las AFP’s; Preferirán despedir a sus trabajadores antes que optar por la legalidad. La legalidad no se construye con un decretazo, más si éste es aprobado en tono de venganza.
Las próximas semanas veremos el impacto de los decretos de Evo Morales contra sus aliados. Miles de trabajadores de las cooperativas perderán su empleo, serán los Relocalizados del  proceso del cambio.Los exconcubinos de Evo Morales, protestarán y desde palacio se harán los desentendidos “si te he visto no me acuerdo cuatecito..
Senador de la República Plurinacional de Bolivia

domingo, 4 de septiembre de 2016

finalmente. José Gramnt de Moraga el jesuíta nacionalizado boliviano, presentó el libro sobre José María Bakovic muerto bajo el horripilante e inconcible acoso judicial de Evo Morales. "se trató el más perverso acoso judicial de nuestra historia" con un hombre bueno, probo y honesto.


Desde mayo de 2006 me propuse denunciar los atropellos judiciales que se iban acumulando en el curso diabólico de la injusticia que campea en los tribunales del país”, explicó el periodista y sacerdote.


ANF
El sacerdote jesuita Gramunt de Moragas presentó en Cochabamba el libro “José María Bakovic, linchamiento y muerte de un ciudadano ejemplar”, en el que relata los abusos judiciales que se produjeron contra el expresidente del Servicio Nacional de Caminos (SNC), que llegaron a provocarle la muerte.
Decenas de familiares de Bakovic, junto a periodistas e interesados en general atestaron el salón principal de la casa Nuestra Señora de la Esperanza, un centro jesuita de Cochabamba, donde reside Gramunt de Moragas. Se vivió una noche que tuvo una mezcla de frustración y, también, esperanza.
El libro reúne 50 artículos de opinión y documentos escritos y obtenidos por Gramunt de Moragas, que fue fundador y director durante 50 años de la Agencia de Noticias Fides. El libro fue presentado la noche del viernes.
Juan Cristóbal Soruco, director del diario Los Tiempos, el padre Osvaldo Chirveches, provincial (responsable) de la Compañía de Jesús, Tonci Bakovic, hijo del homenajeado, y Vicente Egüez, amigo personal de la familia, estuvieron a cargo de la presentación de la obra, presentada por la Editorial 3600.
“Recopilamos los artículos que se publicaron sobre la vida ejemplar y la muerte trágica de Bakovic (…). Nos ocupamos del perverso acoso judicial al que fue sometido; de los ciegos, sordos y mudos que vieron pasar el criminal adefesio judicial sin pestañear”, afirmó el autor del libro.
El sacerdote Chirveches mencionó que el texto “permite un camino de verdad y justica, debido a que el Padre Gramunt refleja la lucha incomprendida de Bakovic” y su demanda de reparación posterior.
Bakovic falleció el 12 de octubre de 2013 tras sufrir un infarto en la antesala de una audiencia ante el Ministerio Público que le había conminado a presentarse en La Paz, pese a que sus abogados habían insistido en que sufría de problemas cardíacos y que su vida estaba en riesgo. Precisamente sufrió un ataque cardíaco y murió al día siguiente en Cochabamba, donde fue conducido de emergencia. El
Gobierno tomó a Bakovic como un símbolo de los gobiernos anteriores y por ello decidió perseguirlo, dijeron sus abogados en ese tiempo.
El expresidente del SNC enfrentaba decenas de procesos legales promovidos por el Gobierno, todos considerados sin base por sus abogados.
El director del diario Los Tiempos y autor del prefacio del libro, afirmó que no era fácil leer la primera parte la obra, pues, de inmediato “asaltan los sentimientos de frustración, impotencia e ira”, además de la “indefensión” ante el acoso judicial del Gobierno. Sin embargo, también muestra que “hay ciudadanos que no han acallado su voz de protesta”. La obra, por tanto, invita a la reconstrucción de las instituciones de defensa de la sociedad”, agregó Soruco.
Tonci, su hijo, pidió “que el legado que nos ha dejado José María sirva de ejemplo a futuras generaciones de Bolivia: el legado de buen católico, el de construir caminos para los pobres, el de luchar contra la corrupción”, expresa Los Tiempos.
Finalmente, Egüez relató anécdotas de Bakovic y describió sus valores. Relató que en una visita a la cárcel, donde se hallaba recluido, sus amigos lo hallaron en una celda maloliente, pero Bakovic estaba tranquilo y optimista. Les dijo que las mejores flores nacían del estiércol.
Jubilado ya del Banco Mundial, Bakovic fue designado presidente del SNC en 2001 durante el gobierno del expresidente Jorge Quiroga. Según destaca Gramunt en su texto, la gestión de Bakovic estuvo marcada por una lucha contra la corrupción y el impulso de proyectos viales, alguno de los cuales tienen vigencia hasta el día de hoy. Renunció al llegar Evo Morales al poder.
“Por estas razones, desde mayo de 2006 me propuse denunciar los atropellos judiciales que se iban acumulando en el curso diabólico de la injusticia que campea en los tribunales del país”, explicó el periodista.
“Cuando cerramos esta edición, a principios de 2016, había pasado el luto, pero queda el recuerdo. Y en el caso concreto de José María Bakovic, conservamos el ejemplo”, puntualizó Gramunt, de 94 años.

sábado, 3 de septiembre de 2016

“Un tiro en el pie” que, si tenemos suerte, no es más arriba

Carlos Federico Valverde Bravo


Por supuesto que, si tenés dos dedos de frente y entendés que el lenguaje de la “diplomacia” se archivó al menos por un rato, te tiene que llamar la atención  leer esto:
“El ministro de relaciones exteriores del Brasil, José Serra, dijo que los gobiernos de Bolivia y Ecuador ´se dieron un tiro en el pie´ con el retiro de los embajadores de sus países”.
“Espero que ellos tengan la madurez para inclusive aprender con la experiencia democrática brasilera”.
Es que es preocupante el tono en el que Serra se dirige a Bolivia porque el Canciller brasileño no oculta el malestar de su Gobierno (porque de eso se trata) con la infantil y, hasta tonta reacción del Gobierno de don Evo Morales, de retirar al Embajador Kinn (que uno no sabe qué hace en el cargo porque nadie lo ha nombrado con alguna iniciativa interesante) por el cambio de Gobierno en ese país, que, se suma a las declaraciones de nuestro Presidente que se inmiscuye en la política interna del vecino pronunciándose, como si la correlación de fuerzas le fuera favorable.
El Presidente Morales tiene que entender que el Presidente Temer y, sobre todo su Canciller no son “ni Lula ni Dilma” a los que él les podía decir lo que le de la gana y ellos lo miraban o escuchaban como un muchacho travieso y le dejaban pasar los desatinos y algunas otras cosas.
Y don Serra va a seguir la línea dura cuando se refiere a “algunas otras cosas” que terminan haciendo daño a su país, específicamente, el ingreso de cocaína y sus pasos previos desde nuestro país, que provee probablemente el 70 u 80 % de las drogas que se consumen en Brasil.
El año 2015, el coronel boliviano Germán Cardona, salió “huyendo” a España desde donde habló con quien lo quiso escuchar y denunció un serio asunto de narcotráfico “binacional”, considerando que llegaba hasta las altas esferas gubernamentales, políticas y militares, entre Bolivia y Venezuela.
Cardona (quien luego tuvo que pegar la vuelta, se desdijo y retractó, al no encontrar asilo en España) habló de un “Cártel de las Estrellas”, a decir de él mismo, una “organización narcotraficante que opera en el departamento de Santa Cruz que está controlada por miembros de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional de Bolivia y encabezada por el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana. Éste, según mis fuentes, controla varios aeropuertos clandestinos en la frontera con Brasil para exportar cocaína”.
De acuerdo a Cardona, el Cártel “opera con militares venezolanos y cubanos que están en Venezuela en asuntos de cooperación, pero es falso, camuflan su actividad y se dedican a exportar cocaína.
Resumiendo: Cardona no acusó directamente al Presidente Evo Morales,“ pero Evo es el máximo dirigente de los cocaleros y todo lo que ocurre en el Chapare, en zonas de cultivo y de producción de cocaína pasa por él”, dijo.
Si bien es cierto que era la primera vez que un militar boliviano (que escribió un informe de Inteligencia) se refería tan directamente, el tema no era desconocido en Brasil, porque el periodista Duda Texeira ya había publicado en la revista VEJA de Brasil un artículo titulado: Bolivia, la República de la cocaína (07/07/2012), en la que dice: “El presidente de Bolivia, Evo Morales se enorgullece de incentivar las plantaciones de coca, materia prima de más de la mitad de la cocaína y crack consumidos en el Brasil, bajo el argumento de que sus hojas sirven para producir té y medicinas tradicionales.
Sin embargo, y según lo estima la Organización de las Naciones Unidas (ONU), tan sólo un tercio de la coca plantada en su país satisface dicha demanda. El resto abastece el narcotráfico, y como consecuencia, contribuye a corromper la vida de casi un millón de brasileros y de sus familiares. Recientemente han surgido evidencias de que la complicidad del gobierno boliviano con el narcotráfico va más allá de una simple defensa de los intereses de los cocaleros o plantadores de coca”.
Teixeira sigue su artículo señalando: “Veja tuvo acceso a los informes producidos por una unidad de inteligencia de la policía boliviana, que revela entre otros hechos, una conexión directa entre el hombre de confianza de Evo Morales, ministro de la presidencia Juan Ramón Quintana, y un narcotraficante brasilero que actualmente cumple su pena en la penitenciaria de máxima seguridad de Catanduvas, en Paraná”.
Y entonces, a la distancia en el tiempo entre el magnífico trabajo de Duda Teixeira y la declaración de Cardona (aun cuando se haya retractado quedan cosas que deben ser abordadas y que se detallan más adelante) hay un nombre que permanece: el nombre del Ministro Secretario de Evo Morales (Ministro de la Presidencia es el más cercano al Presidente) Juan Ramón Quintana Taborga, quien además de ejercer el Ministerio citado, fue el “encargado” del control de la extensa frontera con Brasil, país receptor del 80% de la cocaína boliviana.
El Gobierno boliviano reaccionó “airado” ante la publicación y, nombró hasta un Embajador para que, una vez en Brasil “siente la mano a VEJA”, cosa que no ocurrió nunca y, VEJA nunca jamás se ha retractado de tal denuncia.
Pues, la cosa es que Cardona dijo: “Usan aviones militares Hércules que vienen desde Venezuela y se van cargados de cocaína. Mis fuentes me decían que el Gobierno de Maduro maneja a nivel mundial la exportación de cocaína. Yo reporté esa información el pasado febrero para que se investigara”.
Entonces, es claro que, el nuevo Gobierno de Brasil sabe de los aviones venezolanos con probables cargas de cocaína salida desde Bolivia y, eso va a pesar para cuando deban sentarse entre Presidentes y Cancilleres a discutir y a ver cómo se arreglan las deterioradas relaciones entre vecinos y, seguramente pedirán explicaciones sobre los vuelos que violaban el espacio brasileño, cosa que, se sabe, fue reclamado por Brasil a los venezolanos.
Temer no es Lula; Serra peor, ambos tienen una visión del Gobierno de Bolivia muy diferente a la que tenía Lula (que en cierta forma “disculpaba a Morales sus travesuras y exabruptos) y tampoco son doña Dilma, quien, si bien no demostró mucho apego por Morales, tuvo una mirada contemplativa y paciente con el “hermano Presidente”.
Esto es claro: la denuncia de Cardona (al menos la de los vuelos venezolanos) se puede probar y, don Evo tendrá que cambiar de actitud si no quiere tener malas relaciones por el vecindario que, cambió de inquilinos y estos actuales llegan a “hacerse respetar”.
Cardona pensó que su denuncia quedaría en una retractación? Pues, cumplo con informar que recién ahora el tema va a cobrar importancia.

jueves, 1 de septiembre de 2016

contundente. Erika a Evo "no se derrotó a nadie". persiste el Estado que violenta los derechos fundamentales. el bloqueo sigue siendo el ingrediente de toda reivindicación. error celebrar victoria sobre la derecha, el imperio y las cooperativas. no se derrotó a nadie. gana el capitalismo salvaje, el imperio de lo informal. se pierde el sentido común.

Presidente, se equivoca al celebrar una victoria sobre la derecha, el imperio y los cooperativistas mineros que osaron confrontarlo. El Gobierno no derrotó a nadie en el manejo de un conflicto que escaló al extremo de segar la vida del viceministro Rodolfo Illanes y de cuatro cooperativistas por el impacto de balas certeras de origen “desconocido”. Bajo su Gobierno gana día a día el capitalismo salvaje, el imperio de la informalidad y sus demandas particularistas, y pierde el sentido común.

La evolución de este y otros conflictos da cuenta de que poco cambió la Bolivia del cambio. Interpela a todos, especialmente a quienes a nombre de los excluidos prometieron sentar las bases de un pacto social de convivencia respetuoso de una nueva Constitución, en su criterio legal y legítima, a diferencia del pasado. Ello significaba que usted y sus aliados ‘C’ (cocaleros, campesinos, cooperativistas, colonizadores –hoy interculturales–, comerciantes populares) pondrían punto final al recurso del bloqueo y la dinamita libertaria de la que muchos se preciaban ser vanguardia. Eso no ocurrió. Persiste el Estado que violenta con más eficacia los derechos fundamentales y se exacerbaron prácticas sociales a las que les vale el derecho de terceros y del vecino.

El bloqueo sigue siendo un ingrediente imprescindible de toda reivindicación que se precie de heroica. Y lo peor, la convocatoria de la muerte termina siendo condición para sellar el ritual que desemboca en un recurrente empate catastrófico. No terminamos de legitimar una institucionalidad estatal capaz de canalizar y resolver los conflictos al margen de la ritualidad anotada. Las demandas e incumplibles pliegos petitorios terminan doblándole el brazo a la autoridad estatal a fuerza de bloqueo y de confrontación violenta de la que usted fue emblema y hoy es detractor al sentarse al otro lado de la mesa. Compulsión a la repetición, dirían los sicólogos. Fatalidad que alimentamos. El del ‘lamento boliviano’, del homenaje de guerras ganadas y perdidas en el discurso demagógico, en la improvisación e ineficiencia.

Hay variantes. Hoy, el conflicto es ‘plurimulti’. Se induce o mira de palco la confrontación social, se divide y ‘prebendaliza’ a dirigencias sociales, se siembra el miedo y acalla transitoriamente las protestas engrosando la lista de tensiones irresueltas. La tragedia representa la impotencia de quienes proclamaron la erradicación del Estado ‘aparente’, es reflejo de la persistencia de la Bolivia con huecos, de territorios vacíos de Estado o favorecidos por la permisividad gubernamental. Lamentablemente, las ‘C’ del MAS encarnan esta realidad y su liderazgo de una década no sirvió para instalar una nueva pedagogía para manejar conflictos, sincerarnos y desmontar nuestros mitos

martes, 30 de agosto de 2016

Los Tiempos hace notar que el Gobierno de Evo Morales actuó, actúa si se quiere frente al problema de los Cooperativistas Mineros en forma desorientada. es más, EVO se conduce desorientado, decimos nosotros desde la derrota que sufriera en el referendo del 21F. veamos:


La forma en que las autoridades han actuado frente a los cooperativistas mineros es una muestra más de la desorientación en que se encuentran desde su derrota en el referendo del pasado 21 de febrero

Probablemente los momentos más complejos y difíciles por los que atraviesa un mandatario o un dirigente son cuando entre las probables consecuencias de una decisión que asuman una sea la muerte de personas. Es que de concretarse se empaña el juramento que hicieron al asumir la responsabilidad de servir a quienes representan; por tanto, que haya la posibilidad de eliminar a alguien contradice radicalmente el propósito.
La política, que tiene mucho de cínica, ha buscado explicaciones a ese trascendental momento: el imperio de la “Realpolitik”, los intereses del Estado, nuestra seguridad o la del otro… Lo que no encuentra explicación alguna es que una vez adoptada la decisión se busque culpables para explicarla. Esa actitud quita todo valor humano al que la asume porque implica desprecio a quienes mueren y a quienes pretende representar.
De una u otra manera, esto es lo que está sucediendo en el proceso de confrontación entre los mineros cooperativistas y las fuerzas policiales que ya ha cobrado cuatro vidas, con la agravante de que se trata de un proceso que además de ser similar a otros registrados desde 2006, resalta la incapacidad gubernamental de gestionar conflictos en un marco de paz. Más bien, parecería que —siguiendo algunas corrientes foráneas— se busca premeditadamente la radicalización de la confrontación precisamente buscando la derrota del bando contrario.
Ello, mientras en un país como Colombia, con más de 60 años en guerra, el Estado pacta un acuerdo de paz con el grupo guerrillero más importante de la región y lo hace no sólo por la capacidad de las actuales interlocutores de dar prioridad al bien común, sino porque, como muestra la historia, en este tipo de enfrentamientos es poco menos que improbable que un bando u otro sean absolutamente victorioso o absolutamente derrotado.
Para evitar esa predisposición a la radicalización no sólo se requiere vocación democrática y profundo respeto a la vida humana, sino una mirada de largo aliento dentro de una visión de país, que permite desplegar esfuerzos para crear condiciones que generen mutuas confianzas y eliminen los obstáculos que separan.
Bajo esa convicción, el camino que están siguiendo las autoridades gubernamentales es errado y mantenerse en él sólo seguirá crispando al país, afectando al propio Gobierno. Es decir, si éste no cambia la actitud de justificar siempre en los otros su incapacidad de solucionar los problemas que debe enfrentar, de privilegiar la confrontación antes que el diálogo y no explica con transparencia su actuación, no sólo aumentará la desconfianza ciudadana, sino que provocará mayores heridas que cada vez serán más difíciles de restañar.
En todo caso, la forma en que las autoridades han actuado frente a los cooperativistas mineros es una muestra más de la desorientación en que se encuentran desde su derrota en el referendo constitucional del pasado 21 de febrero, desorientación que se traduce en una reducción de su base de sustentación, y en que se refugie en círculos cada vez más íntimos del poder y las aparatos militares y policiales.
En ese escenario, bien harían las autoridades en revisar críticamente su actuación, reorientar su camino y ayudar a que el país ya no viva más momentos de violencia y luto.

sábado, 27 de agosto de 2016

es que el Jefe del Estado puede ser tan irresponsable?

 

 

indignado por la forma simple e irresponsable de Evo Morales de culpar de la muerte de Illanes a la oposición. es que no se da cuenta que "los cooperativistas" se sintieron privilegiados y que al tener lo que pedían a cambio de "votos para el MAS" estaba siendo socabana la autoridad del Gobierno? y que declarar "patrimonio" a la dinamita y levantan la prohibición del uso por los mineros, les estaban concediendo una especie de "permiso para matar?". es tan serio esto que terminará con la irresponsable conducta de EMA.