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sábado, 16 de mayo de 2015

que Evo haga del ataque a Chile algo personal, que se estrella con asuntos internos de Chile, cuando en verdad la delegación en La Haya cumplió bien "los republicanísimos, excancilleres y hasta los masistas" "ASÌ NO!" repite Carlos Valverde en texto valiente y sincero

Claro que me gustó ver a los republicanísimos expresidentes Eduardo Rodríguez Veltzé y Carlos Diego Mesa encabezando el equipo jurídico en La Haya; ¡cómo no! Me agradó ver y saber que los excancilleres Murillo de la Rocha, Toto Fernández y Loayza reforzaron con presencia, sapiencia y conocimiento al buen equipo contratado por el Estado para hacer la defensa argumental del justo reclamo de nuestro país.
Cómo no me va a gustar… la verdad es que desde que se instaló la Audiencia, leí casi todo lo que salió sobre el tema y en mi buen ánimo, “hasta me hice el opa”  cuando vi a Sacha Llorenti acompañando a la delegación gubernamental que, no desentonó.
En efecto, el Canciller Choquehuanca (reconozco que me dio miedo que se declare el último Inca vivo “y en vivo”) y los ministros que, como es de rigor, debían estar ahí y fueron discretos, dejando el protagonismo a los que correspondía. Bueno, hasta no me estorbó (yo que soy quisquilloso) ver a los parlamentarios… ya está… lo hicimos bien… todos.
Casi todos, en realidad, porque aquí, en nuestro país la cosa no salió igual: don Evo lo hizo muy mal metiéndose en asuntos internos de Chile (esto lo van a festejar cuando les toque cobrarlo, los trasandinos) con su Constitución, con su sistema político/económico interno, con el asunto de los Mapuche encarcelados en el vecino país…
¡¡¡Por favor!!! ¿Evo Morales viene a hablar de irrespeto a los Derechos Humanos Indígenas? Él, cuyo Gobierno no termina de esclarecer lo ocurrido en Chaparina y que insulta a los indígenas del Oriente llevando a Sacha Llorenti a la mismísima La  Haya, ¿reclama por indígenas ajenos? ¡Trate bien a los propios, señor Presidente y listo!
Apoyo, por supuesto, la participación nacional en La Haya pero, no soy de los corifeos acríticos que asumen, por miedo o por convencimiento, que es ser antipatria quejarse o ser crítico con los desaciertos internos cuando estamos en un acto de importancia nacional como el ocurrido en La Haya (por eso los trapitos sucios se lavan en casa).
¡Me niego! no quiero callarme por los desaciertos del Presidente en sus conferencias de prensa referentes al tema marítimo y su arremetida personal  contra Chile; lo que los chilenos hagan con su Constitución (aprobada en Plebiscito, por si acaso), con su organización económica, con la administración de su Estado, es asunto de ellos y de sus pueblos y eso se llama “intromisión”, cosa que el presidente Morales exige permanentemente que no se haga con el país; se predica con el ejemplo… digo.
El autor es comunicador.

miércoles, 13 de mayo de 2015

Lizandro nos ofrece una visión completa del actual conflicto universitario que se prolonga ya por cinco, seis semana en San Simón. en el conflicto están mezclados diversos ingredientes, política, dinero, violencia, el uso de hampones y el interés de ciertos docentes que se oponen a la calificación de méritos para la cátedra.

La Universidad Mayor de San Simón está en manos de impostores y descarados. No soy capaz de llegar a otra conclusión cada vez que me informo sobre declaraciones de docentes y estudiantes que representan a sus respectivos estamentos.

Los dirigentes docentes nos quieren hacer creer que todos los casos son iguales y que esto se trataría de una gloriosa lucha por su dignidad y sus derechos, lo cual es mentira. 

Cerca de un cuarto del estamento docente es titular, lo que implica que tuvo que pasar por un proceso de evaluación muy exhaustivo, compuesto de tres etapas, a saber: calificación de méritos, calificación de currículum realizada en cogobierno por consejeros docentes y estudiantes en base a una tabla de evaluación; microenseñanza, breve clase magistral en que estudiantes que hayan aprobado la materia a la que se postula califican claridad, didáctica, dinamismo, etcétera; y examen de conocimientos, que es una evaluación escrita calificada por docentes titulares de la materia en cuestión junto a profesionales externos invitados para el efecto.

Para este proceso se realiza una convocatoria pública y puede ser más o menos transparente dependiendo de la voluntad y correlación de fuerzas políticas, pero es absurdo decir que porque no hay garantías de absoluta transparencia es mejor no aplicarlo.

Otros docentes ingresaron a través de un mecanismo más rápido y menos exhaustivo llamado “examen de suficiencia”, cuyas convocatorias a veces son públicas y a veces no, y que generalmente omite la etapa de examen de conocimientos, limitándose a méritos y microenseñanza. Aunque no se trate de un proceso de titularización, debe reconocerse que estos docentes hicieron algún esfuerzo para conseguir una cátedra.

No obstante, hay otro gran grupo de docentes que ingresó por el favor político de las corruptelas universitarias y que ahora pretende beneficiarse de una resolución rectoral evidentemente concebida para ganar votos para las próximas elecciones al rectorado. Son éstos los sinvergüenzas que inspiran indignación, porque se escudan detrás de los que se han sometido a algún tipo de evaluación, o simplemente acuden a las leyes laborales. 

En otras palabras nos dicen: “Aunque no haya dado examen, aunque sea un mediocre, la ley laboral me protege” Pero para colmo de males, quienes encabezan la lucha porque los docentes rindan exámenes son un grupículo de estudiantes eternos, dirigentes crónicos y vándalos consuetudinarios, que ambicionan gobernar la universidad, ser rectores (o co-rectores) y administrar sus recursos. Es decir que su lucha no apunta a la excelencia académica, sino a incrementar su poder y su acceso al presupuesto universitario.

Se creen revolucionarios porque predican la dialéctica marxista como fanáticos religiosos, y se miran a sí mismos como unos héroes por saber usar dinamita, destruir y golpear en nombre de la revolución socialista (nunca voy a olvidar cuando me dijeron que la “violencia revolucionaria” era buena, a diferencia de la “violencia reaccionaria”), pero en realidad, si tienen que refugiarse en la universidad, es porque son unos mediocres, incapaces o vividores.

La crisis de la universidad es cada vez más profunda y en lugar de plantear soluciones aquí estamos, entre la espada y la pared, entre el cáncer y el sida, a punto de ser asesinados por alien o por depredador…  es decir, sin salida.

El autor es politólogo.

domingo, 10 de mayo de 2015

valiente y directo Los Tiempos anticipa que el fraude electoral socava el poder de Evo y que "esa obsesión tendrá el costo de su derrota". nada más claro y concreto. se refiere a los casos de Chuquisaca y Beni. resultados manipuladoshacen perder toda confianza y pide echar a la calle a los vocales del Organo Electoral, incapaces, amorales sin equidad ni legalidad

Los sectores lúcidos y democráticos del MAS deberían esforzarse por convencer al Primer Mandatario de que el fraude electoral socava su poder y de que esa obsesión hegemónica a cualquier costo tendrá a la larga el costo de su derrota
Cada nueva actuación de los vocales del Órgano Electoral Plurinacional (OEP), salvando contadas excepciones, sólo aumenta su desprestigio y es una demostración más de que principios morales o éticos, ni qué decir democráticos, son absolutamente desconocidos por sus miembros.
La gota que rebalsó el vaso es lo hecho por los vocales del Tribunal Electoral Departamental (TDE) de Chuquisaca que no difundieron una resolución aprobada presuntamente antes de la elección para gobernador del 29 de marzo y por la que anularon miles de votos obtenidos por un partido, cuyo candidato renunció. Ese virtual timo de votos definió la elección a favor del candidato del MAS. Este ilegal e inconstitucional procedimiento, no condenado por el Tribunal Supremo Electoral (TSE) traspasó todo límite tolerable.
Y resulta que ahora, uno de los dos vocales del TSE que se pronunció por sancionar la actuación en Chuquisaca, había sido fotografiado en un festejo masista y la fotografía ha comenzado a circular profusamente en redes sociales y medios de comunicación. Incluso el presidente del Estado y legisladores oficialistas y de oposición condenan esa asistencia y, los últimos, piden su renuncia.
Sin embargo, en las cortes del poder hay algarabía. Con sus “vivezas” han robado la Gobernación de Chuquisaca y con sus maniobras buscan legitimar otro fraude en el Beni. Empero, se trata, si nos atenemos a la historia del país, de victorias pírricas. La tarea de deslegitimar el Órgano Electoral responde a visiones de corto plazo, porque, en el mediano y largo plazo, esta actitud termina por afectar los intereses de quienes la impulsan. La ciudadanía, al observar que los resultados electorales son manipulados, pierde confianza en quienes salen elegidos y comienza a gestarse un proceso de deslegitimación que no podrá ser detenido si no se logra que quienes dirigen las elecciones recuperen su confianza.
Por esa razón, los sectores lúcidos y democráticos del MAS deberían esforzarse por convencer al Primer Mandatario de que el fraude electoral socava su poder y que, como ha ocurrido con otros procesos políticos en el país, esa obsesión hegemónica a cualquier costo tendrá a la larga el costo de su derrota.
En este sentido, es necesario, primero, echar a los vocales del actual Órgano Electoral porque han demostrado incapacidad y absoluta carencia de principios morales para guiar sus actos, pues han vulnerado elementales normas de transparencia, pluralismo, equidad y legalidad para, de esa manera, acatar intromisiones foráneas. Las autoridades deben convencerse de que sólo con personalidades de reconocido prestigio profesional y moral se podrá reconducir este vital órgano del sistema democrático.
Segundo, abrir la reforma de las dos normas electorales vigentes para convertirlas en instrumentos que garanticen pluralismo, aplicar las reglas en forma igual a los contendientes en las elecciones y libertad de información.
Sólo de esa manera se podrá relegitimar el Órgano Electoral.

miércoles, 6 de mayo de 2015

OPINION titula "estafas a la orden del dia" si bien puede mostrar exageraciones, el texto es una prevención para no dejarse sorprender por estafadores sin escrúpulo

Unas 800 personas de todo el país se ilusionaron con la producción de estevia, una hoja que sirve para endulzar bebidas y producir endulzantes.

La empresa Tierra Dulce logró que personas particulares inviertan en esos cultivos entre 20.000 a 30.000 dólares, con la promesa de pagos mensuales durante siete años y la posterior devolución del capital. Los inversores aguardaron por más de un año que la empresa les entregue lo prometido y, al no lograrlo, iniciaron una demanda penal contra los responsables.

El caso está en investigación en el Ministerio Público. Hubo una primera audiencia de la demanda, pero luego los afectados ya no encontraron a los responsables, porque las oficinas de la empresa fueron cerradas. Los inversores defraudados temen la fuga de los encargados de la empresa.

La Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen y la Fiscalía están plagadas de denuncias de estafas de diversa índole.

Entre los casos más llamativos está el caso de una pareja que se alquilaba viviendas para luego darlas en anticrético con papeles falsos. Se descubrió el caso antes de que dos familias pierdan 100.000 dólares.

En enero pasado, se denunció a la Fundación Camino Verde, por estafa a unas 200 personas en el Valle Alto de Cochabamba y 100 familias en Beni. Los encargados de Camino Verde ofrecían financiar el 70 por ciento de proyectos, a partir del aporte del 30 por ciento del interesado. Está, por ejemplo, una víctima que aportó 9.000 dólares con el deseo de recibir 21.000 dólares de financiamiento para un tractor, pero no obtuvo nada. Una asociación de apicultores figura entre las víctimas de Camino Verde, ya que entregó 74.000 bolivianos para un proyecto de 174.000 bolivianos y también fue engañada por el responsable de la Fundación que está prófugo.

En Sucre, la coordinadora de la entidad financiera Diaconía fue encarcelada por timar a más de 400 personas que le entregaron diferentes cantidades de dinero a cambio de un interés mensual de entre 10 y 15 por ciento . La encargada de la entidad financiera ilegal pagó por unos meses y no devolvió el capital.

Las múltiples víctimas de estafas enfrentan serias dificultades para recuperar sus ahorros, pues recurren al pesado y lento sistema judicial que les demanda más gastos para seguir el juicio.

A partir de estos casos, es urgente que las autoridades y la sociedad en general encuentren formas de evitar que las estafas múltiples se repitan.

martes, 5 de mayo de 2015

excelente crónica de Carlos Antonio Carrasco, diplomático y escritor enviado desde La Razón. el autor lee y escribe en francés e inglés, además del castellano. muy sabrosa.

(foto y texto de La Razón, LP, edición impresa) Choquehuanca  y Rodríguez Canciller y Agente en la CI)

La Razón (Edición Impresa) / Carlos Carrasco / La Haya
03:51 / 05 de mayo de 2015
Como estaba previsto, a las tres en punto de la tarde del lunes, entraron los 14 jueces (uno desistió) en la magna Sala de la Corte Internacional de Justicia para proceder con la fase oral del pleito entre Bolivia y Chile. Antes, el presidente Ronny Abraham (Francia) tomó juramento a los dos jueces ad hoc, Ives Daudet (Francia) y Louise Arbour (Canadá), nombrados por Bolivia y Chile, respectivamente.
SECUENCIA. Las 15.15, fue el turno del agente chileno Felipe Bulnes, quien recitó un introito de la defensa de su país ante la demanda de Bolivia. En buen inglés y correcta dicción resumió la secuencia de su alegato, repetido luego ad- nauseam por sus abogados: que el Tratado de Paz y Amistad de 1904 tiene una vigencia de más de 111 años y que en virtud del artículo 6 del Pacto de Bogotá, adoptado el 30 de abril de 1948, la CIJ debería declararse incompetente para considerar la demanda. De lo contrario, sostuvo, “se destrozaría  la razón de ser de dicho pacto, comprometiendo la paz de América”. Confió a la CIJ actuar como guardián de dicho instrumento jurídico. Otro punto repetitivo fue denunciar la “verdadera naturaleza oculta” de la demanda boliviana: revisar el Tratado de 1904, para satisfacer la “aspiración” largamente acariciada, contar con una salida soberana al mar.
Bulnes distribuyó por segmentos la intervención de sus abogados: Mónica Pinto (Argentina) se ocuparía del artículo 6 del Pacto de Bogotá; Daniel Bethlehem (Reino Unido) de interpretar el Tratado de 1904; Samuel Wordsworth (Reino Unido) de los motivos por los que la CIJ se declararía incompetente; y, finalmente, Pierre Marie Dupuy (Francia), fundamentaría la excepción preliminar de Santiago.
Mónica Pinto, la septuagenaria jurista, en francés impecable, se apoyó con reiteradas invocaciones a los dictámenes de la CIJ en ocasión del  litigio entre Nicaragua y Colombia, para restar competencia a ese estrado. El plato fuerte de su intervención fue que al tratar aquel caso, “la CIJ ya había adoptado una interpretación del artículo 6 del Pacto de Bogotá”. Se refirió luego a la actitud aparentemente ambigua de Bolivia con respecto a dicho Pacto.
Daniel Bethlehem, conocido abogado británico, desmenuzó el Tratado de 1904, deseando probar que la salida al mar para Bolivia tiene una vida centenaria, que asegura el libre tránsito a perpetuidad. Su mensaje fue que Bolivia tiene todo, menos soberanía y que sin ella podría seguir viviendo tranquilamente otros cien años.
Samuel Wordsworth, otro abogado londinense, de Essex Street Chambers, dedicó su verba a argumentar porqué la causa boliviana escapaba a la jurisdicción de la CIJ. Dijo que “obligación de negociar” era una argucia boliviana que pedía una negociación que no era abierta, sino que tenía a priori una conclusión satisfactoria a la aspiración nacional de contar “con una salida soberana y útil al océano Pacífico” y que la tal negociación no serviría para otra cosa que para fijar detalles. Situación inaceptable para Chile. Citó, por añadidura el artículo 267 y el noveno transitorio de la Constitución boliviana, alarmado por su contenido reivindicacionista. Hizo énfasis en la traducción de la palabra “reivindicación” que en lengua inglesa lleva a error, porque “vindication” es sinónimo de venganza, revancha, términos que a los jueces podría haber molestado. Wordsworth asumió el rol de cumplido y articulado operador que resumió la argumentación chilena, con cierto énfasis histriónico y claridad en su exposición.
Chile finalizó con la disertación del profesor francés Pierre-Marie Dupuy, que luego de argumentos ya escuchados rechazó la noción de “obligación a negociar”, invocando la continuada vigencia del Tratado de 1904, pero sin aportar novedad de valor a las contribuciones explicadas por sus colegas. Pena para un catedrático de su talla.
ESTRATEGIA. En suma, la estrategia chilena descansa en inducir a Bolivia a debatir la vigencia del Tratado de 1904, sin dar mayor importancia a la noción de los “actos unilaterales de los Estados” y aferrarse con insistencia al artículo 6 del Pacto de Bogotá.
Para ello, empleó una artillería de argumentos bien apuntalados y, en la forma, presentó a sus dos adláteres británicos ataviados con el uniforme de reglamento y sus cabezas encasquetadas con blancas pelucas de albos rizos, esparciendo el escenario judicial con un aire medieval.
Se espera, no sin impaciencia, la réplica de Bolivia el miércoles 6 de mayo, para lo cual se ha programado para hoy martes una reunión de trabajo del equipo de abogados internacionales, encargados de rebatir la plataforma chilena, bajo la égida del agente Eduardo Rodríguez Veltzé.
Previas a la audiencia de la corte
Encuentro
La comitiva chilena llegó al hall del Palacio de la Paz para ingresar al Gran Salón de la Justicia. Mientras eran fotografiados arribó la delegación boliviana, según El Mercurio. La incomodidad se hizo evidente.
Saludo
La delegación de Bolivia ingresó al escenario del juicio y allí se encontró justo con el secretario de la Corte, Philippe Couvreur, quien saludó a buena parte de la delegación y les dijo entre risas “y bueno, aquí     estamos”.

jueves, 30 de abril de 2015

acepta el reto de Los Tiempos y participa con palabra encendida. Erika Brockmann argumenta con solidez y pone en claro que el mastodóntico proyecto de El Batán ya triplicado en el cálculo del costo inicial no es ningún regalo de Evo, será cargado a los ingresos de la región.Y sobre la "dictadura del sindicalismo en el Chapare", sabroso

“Cochabamba, va a ser el epicentro del despliegue de la sociedad del conocimiento (…) es el lugar ideal para arrancar esta nueva fase de la economía boliviana que tiene que regir los destinos de Bolivia los siguientes 100 años” con estas palabras el Vicepresidente del Estado Plurinacional dio por inaugurada la XXXII versión de la Feria Internacional de Cochabamba.
Aludió a la necesidad de invertir y consolidar alianzas entre empresarios, Estado y las universidades públicas y privadas del departamento. Frente a tan promisorio mensaje, imaginaba a nuestra Cochabamba convertida en el centro de la excelencia de servicios de educación y de salud, además de la pequeña y mediana industria, sectores asociados a la vocación regional y a la capacidad de generación de conocimiento y tecnología.
Sin embargo, más temprano que tarde, llegó la hora del desencanto ante el anuncio de la construcción inminente de “el Batán”, megaestadio con una capacidad de 60.000 espectadores para una sola disciplina deportiva –fútbol– como si se tratara de un regalo presidencial a financiarse con recursos del Estado central y no con los de la región. La noticia, lejos de atenuar las razonables críticas técnicas, jurídicas, financieras e inclusive deportivas que ha merecido tan elefantiásica obra, intensificó el clamor de quienes demandamos debatir en torno a la  pertinencia de tan costoso presente. ¿Sabía usted que la comisión de organizadores de los juegos Odesur 2010, que arribó a la Llajta para intercambiar experiencias, comentó que en el Club Hípico –predios donde se emplazaría “El Batán”–  podría caber un complejo para hasta 25 disciplinas deportivas –incluido el deporte de multitudes– similar al construido en Medellín para tal ocasión?
Y es que, “El Batan” además de no ser condición necesaria para la realización de los juegos Odesur no se compadece de sempiternas necesidades de una región metropolitana donde el agua es cara, se dosifica y se distribuye en cisternas. De una ciudad envuelta en una nube de contaminación, con basura mal manejada y con proyectos inconclusos y postergados.
¿No estamos a tiempo de evaluar seriamente una política deportiva que por años improvisa y prioriza lo accesorio para después abandonarlo?”
Un segundo hecho amargo tiene que ver con las sanciones anunciadas por la dirigencia del sector cocalero en contra de aquellos también campesinos del trópico que osaron inscribirse como candidatos de organizaciones políticas distintas a las del hegemónico MAS. Se trata de una práctica punitiva de larga data pero que hoy se devela descarnada e impune. Estamos ante un sindicalismo antidemocrático y violatorio de los derechos políticos, civiles y económicos castigando con el despojo del cato y  las  tierras a sus afiliados librepensantes. ¿Acaso no se dan cuenta de que los estatutos de las federaciones no están por encima de la constitución y las leyes? ¿O es que el trópico cochabambino confirma ser el agujero negro donde impera la ley del más fuerte, siendo el reino del despotismo sindical y del capitalismo salvaje? ¡Desafortunada la actitud del sector que se asume la vanguardia emancipadora del proceso de cambio en Cochabamba y el país!
Paradójicamente, nos encontramos frente a comportamientos conservadores y autoritarios con discursos revolucionarios y antiimperialistas que suenan desgastados, vacíos y estridentemente contradictorios.  Por las razones aquí expuestas y otras más pareciera que “El Batán” llega a tiempo; lo suficiente como para malograr y abatanarnos el conocimiento, la capacidad de asombro y de discernimiento. ¡Lamentable!
La autora es psicóloga, cientista política, exparlamentaria.

domingo, 26 de abril de 2015

repite y refuerza Los Tiempos los argumentos que se oponen a la construcción de "un elefante blanco" estadio mastodóntico para la vanidad de Evo, con el nombre de"El Batán". ahora se sabe que Juegos Odesur no han condicionado la obra a la realización de su evento en 2018. pide y se aplaude la continuación "del debate" bajo el patrocinio de LTD

Puesto que “El Batán” no es una condición para que Cochabamba sea sede de los Juegos Odesur, lo más razonable es hacer una pausa y dar lugar a un debate sereno y desapasionado
Hace casi tres meses, el 31 de enero de este año, bajo el título “El Batán, un proyecto inaceptable”, expusimos en este espacio editorial, y posteriormente en otros similares, nuestros reparos ante la decisión presidencial de “regalar” a Cochabamba un estadio con capacidad de 60.000 personas para que sea la sede principal los Juegos Sudamericanos Odesur 2018.
Los argumentos que expusimos para respaldar nuestro cuestionamiento a la necesidad y conveniencia de ejecutar ese proyecto contemplaban cuatro aspectos: legales, técnicos, financieros y deportivos.
Desde el punto legal, cuestionamos la manera arbitraria, improvisada y contraria a las normas constitucionales y legales vigentes como se está procediendo. Pusimos en duda la viabilidad los diferentes caminos explorados para expropiar los terrenos necesarios y advertimos que se ponía en grave riesgo uno de los fundamentos básicos de un Estado de Derecho como es el respeto a la propiedad privada. La aprobación de Ley N° 668, cuyos cinco artículos son otros tantos atentados contra los mandatos constitucionales que protegen los derechos de las personas confirmó la validez de nuestros temores.
Desde el punto de vista técnico, cuestionamos la ligereza con que se había elegido el proyecto ganador a través de un muy dudoso concurso avalado por el Colegio de Arquitectos, sin que se hubiera hecho ni siquiera un estudio de suelos ni de impacto ambiental y urbanístico de la obra.
Al referirnos al aspecto financiero del proyecto, expresamos nuestros reparos a la decisión de invertir 60 millones de dólares siendo tantas y tan apremiantes las carencias que sufre nuestro departamento. Pusimos en duda la seriedad de los cálculos que fijaban en ese monto el costo de la obra y advertimos sobre la posibilidad de que ese presupuesto se multiplicara a medida que pase el tiempo, tal como ocurre con Misicuni. El cálculo ya se ha triplicado en sólo tres meses sin que se conozca algún estudio que lo respalde, lo que confirma la falta de rigor con que se está procediendo.
En lo relativo a los beneficios que el proyecto tendría para la actividad deportiva, calificamos como un despropósito el afán de destinar tan enorme suma de dinero sólo para construir “una cancha de fútbol techada y rodeada de 60.000 butacas”. “Al no tener ni una pista atlética (…) ni siquiera serviría para los actos de inauguración y clausura de los juegos deportivos”, decíamos.
Ninguno de esos argumentos ha sido rebatido. Por el contrario, se ha puesto en evidencia la falsedad de la relación entre “El Batán” y los Juegos Odesur 2018, el principal argumento esgrimido para justificar los apresuramientos e improvisaciones.
Todo lo ocurrido durante los últimos meses no ha hecho más que confirmar la validez de las dudas y las expresiones de “defensa incondicional” del proyecto, expuestas en un tono innecesariamente agresivo por dirigentes de algunas instituciones futbolísticas, que no han sido suficientes para despejarlas. En tales circunstancias, y puesto que no es verdad que “El Batán” es una condición para que Cochabamba sea sede de los Juegos Odesur, lo más razonable es hacer una pausa y dar lugar a un debate sereno y desapasionado, única manera de evitar que el proyecto se constituya en otro motivo de frustración regional.