BIOGRAFÍA. PERSONALIDAD. CARRERA PUBLICA DE JOSE MARIA BAKOVIC
José María Bakovic Turigas nació en la ciudad de Cochabamba, República de
Bolivia, el 17 de diciembre de 1938. Su padre fue un inmigrante croata quien
había llegado a Bolivia en 1900, a los 14 años, huyendo de la crisis económica y
la permanente amenaza de guerra en Europa, para buscar nuevos horizontes en este
país de esperanza; empezó a trabajar en Uyuni para después de algún tiempo irse
a radicar a Oruro, donde un tío suyo había sido el primero en iniciar la
corriente de inmigrantes de la familia a esta población, en el siglo XIX. La
madre de José María, 14 años más joven que el padre, era paceña de nacimiento de
padres catalanes, del grupo de constructores que vino a ayudar en el desarrollo
urbano del país.
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| texto y composición que aparecen en Sol de Pando y que reproducimos aquí |
Lucio Bakovic, el padre, se dedicó al comercio de la minas
en Oruro y tuvo éxito que le llevó, en un momento, a tener agencias en La Paz y
Cochabamba. Después de un tiempo trasladó su base de operaciones a esta última
ciudad, donde radicó con su familia y donde nació José María. Ángela Turigas, la
madre, era una digna esposa y madre, dedicada a su hogar y familia, bajo sólidos
principios cristianos. La influencia de la abuelita materna, María Ramis, fue
muy grande en José María pues ella se dedicó a su cuidado al tener la madre que
dedicar atención a la hermana menor, Núria, quien llegó al mundo año y medio
después de José María. El abuelo materno, José Turigas, fue un gran constructor
que dejó sus huellas en todo el país con edificios tales como el Colegio
Ayacucho y el Parlamento en La Paz, los bancos Mercantil en varias ciudades del
país, y los palacios de Portales y Villa Albina de la familia Patiño en
Cochabamba.
José María se educó en las aulas del colegio La Salle de
Cochabamba, donde cursó la primaria y la secundaria. Se lució como un
estudiante, generalmente en los primeros puestos del curso, y como un gran
deportista, siempre como titular en los equipo de futbol y basket. Salió
bachiller el año 1956, por lo que en este año de 2006 su promoción cumple bodas
de oro que se festejarán el mes de mayo, fiesta del colegio. A José María se le
ha encomendado el discurso inaugural del evento de celebración.
El año 1957,
José María fue a estudiar física a California, a la Universidad de San
Francisco. El año 1960, su padre falleció y tuvo que retornar a Bolivia e
interrumpir sus estudios pues tuvo que trabajar con su hermano mayor, Armando,
en el negocio comercial que su padre había dejado al fallecer. También en EE.
UU., José María siguió la tradición de estudiante y deportista que había tenido
en Bolivia. El equipo de fútbol de la Universidad de San Francisco fue varias
veces campeón de California y una vez vice campeón de EE.UU. En el equipo,
constituido por estudiantes de varios continentes, estuvieron también otros
bolivianos como Francisco Javier (Paco) Palazuelos quien traía un gran currículo
en el deporte boliviano, Marcelo Gumucio, Boris Yaksic e Ivo Bakovic.
Tanto
en Bolivia como en EE.UU., José María siempre fue consecuente con los principios
cristianos que su familia le había inculcado, habiendo pertenecido a la Acción
Católica, a la Congregación Mariana y a los Cursillos de Cristiandad. Esta
escuela moral y religiosa la había recibido especialmente de su madre, con una
característica muy particular: que la cristiandad se realiza en todas las
actividades de la vida. Doña Angela Turigas, además de ser santa, era una mujer
muy alegre y sociable, la reina de las fiestas. Asistía todas las mañanas a la
Santa Eucaristía, y durante el resto del día era la vida de la familia y la
sociedad. De ella, José María aprendió a ser consecuente entre vida y
principios. Pero también le enseñó cosas muy sabias para la vida ordinaria, por
ejemplo: hay que saber beber, pero nunca “beberse”; el juego es el peor vicio,
pues con él vienen todos los otros, pero hay que saber jugar porque en la vida
siempre se asumen riesgos y en el juego se conoce a la gente. Para ser cristiano
íntegro, se tiene que ser humano en todas sus facetas, y la predicación se hace
con los hechos más que con las palabras.
Su militancia en la “Congre”, antes,
durante y después de su estadía en los EE.UU. lo acercó a los jesuitas, a tal
grado de querer alistarse en la Compañía de Jesús, pero la oposición de su padre
lo impidió. Vino el viaje a EE. UU. y el retorno a Bolivia, habiendo dejado de
lado la vocación religiosa nunca dejó la de militancia cristiana, católica en su
sentido universal. En esa ensalada bien sazonada, la “Congre” tenía también el
mejor equipo de volley ball de Cochabamba en el que se lució junto a amigos
cuyos senderos se cruzarían en el futuro tales como Alfonso Ferrufino, Alfonso
Camacho y Carlos Loma.
Encontró también al amor de su vida: Marcia Saavedra
con la que pololeó y contrajo matrimonio en 1961, con un noviazgo relativamente
corto. Y vinieron los hijos, a toda velocidad: Katica en 1962, Tonci en 1963 y
Jordi en 1964. Angelita llegaría recién en 1972. En el año 1964, decide entrar a
la Universidad Mayor de San Simón, a estudiar ciencias económicas. Lo hace en
una época en que el PIR (Partido de la Izquierda Revolucionaria) dominaba la
facultad de economía. Se convierte en líder estudiantil y entra en la lucha
política universitaria. En los primeros años, enfrentando la división propia de
esos tiempos pero en el quinto año todos juntos, votando en consenso, el curso
unido en el mismo propósito. Se había formado un equipo de estudio, de lucha y
de diversión: el equipo Bakovic. Había empezado un patrón que se repetiría en
ENDE, el Banco Mundial, Servicio Nacional de Caminos. Los enemigos lo llamarían
“círculo”.
En la lucha universitaria se forja una amistad entrañable que
duraría por vida, con amigos que empezaron en la “Congre” como los “Alfonsos”,
Chichi Rios, Toño Aranibar, Mario Mercado, Jorge Agreda, y muchos otros. La
mayoría de ellos entraría a corrientes político partidistas, pero no así José
María que siempre se mantuvo alejado de ellas. Vio cómo sus amigos se movían en
los extremos de derecha e izquierda, con los que no estaba de acuerdo, pero
nunca dejaron de ser “amigos”. Una de las razones para este “divorcio” en dos
fuentes de los compañeros de lucha fue la presencia de la guerrilla en Bolivia a
fines de los años 60 y la posterior guerrilla de Teoponte donde fallecen
compañeros de la dirigencia universitaria.
Como en esa época en la Facultad
de Economía se graduaba un universitario cada dos años, siempre que estuviera
afiliado al PIR, una oportunidad de realizar un curso patrocinado por la OEA en
la Universidad de Sucre (Mayor Real y Pontificia de San Francisco Xavier) le
permitió obtener el grado en dicha universidad.
Acabada la formación
académica, dejó la actividad privada y postuló como funcionario de la Empresa
Nacional de Electricidad, donde adquirió una experiencia invalorable en esta
empresa estatal, modelo en todo el continente americano. Llegó a ser Gerente
Financiero y mostrar en su gestión un desempeño excelente, cuyo record le
abriría después las puertas del Banco Mundial. También en su trabajo en ENDE,
José María mostró la consecuencia entre ideales y realidades, es decir, que
empresas del Estado pueden ser bien manejadas, como cualquier empresa privada, y
que de este modo se hace el mayor beneficio para el país y su población. Este es
el cristianismo realista en que él cree.
El año 1973, con el tercio que le
correspondía de la venta de un bien inmueble decidió adquirir una granja lechera
en el Valle de Cochabamba, actividad a la que dedicó sus inversiones desde
entonces. José María considera que a la “pachamama”, como obra del Creador, hay
que venerarla tratándola bien, cultivándola, como la mejor forma de cuidado al
medio ambiente, y no ser únicamente “verde” de teoría. También en esta actividad
mostró ser consecuente entre ideas y realidades. En tal actividad, fue el primer
dirigente de la Confederación de Productores de Leche de Bolivia. Hoy día, sus
hijos continúan esta noble tarea, compitiendo con una pequeña planta
industrializadora de lácteos a una gran multinacional. Al monopolio se lo
combate compitiendo con él, no con manifestaciones callejeras, opina José
María.
Después de dejar ENDE a fines del año 1978, el año 1979 José María se
dedica a la granja y a la consultoría; su lema era vivir en el campo y trabajar
en el mundo. Después de unos primeros trabajos de consultoría con el Banco
Mundial, fue luego invitado a enrolarse en esta entidad a la que se entró en
abril de 1980. Una de las razones para aceptar esta oferta fue la difícil
situación que habían creado en el país los gobiernos militares, y las
dificultades que enfrentaban las universidades para la formación de los hijos
mayores que ya estaban por requerir de este nivel de formación.
La
experiencia en el Banco Mundial fue invalorable. Le tocó trabajar con la mayoría
de los países de Latinoamérica y El Caribe, empezando con seis años en el
Brasil. El sector en el que trabajó fue el de energía, en un período de reforma
y transformación. Fue responsable de organizar, en Cocoyoc, México, el Primer
Congreso de Ministros de Energía y Finanzas de la región para ayudar a diseñar
la nueva política del sector. En los últimos años de su estadía en el Banco
Mundial fue asignado a países de la ex Unión Soviética y del Asia,
complementando así una rica experiencia profesional.
El año 1996, cuando
todos sus hijos ya habían retornado al país, decide tomar una jubilación
adelantada y regresar también al país junto a su esposa, con el objeto de
brindar a su Bolivia querida la rica experiencia acumulada en el exterior.
Comienza como consultor del Vice Ministerio de Energía y del Sistema de
Regulación Sectorial, entidades a las que sirve por cerca de cinco años, siempre
dentro del área estatal, para así evitar cualquier conflicto de intereses con al
área privada.
En septiembre del año 2001, recibe una invitación para ser
parte de la terna que la Cámara de Diputados enviaría al Ejecutivo, y en la cual
es elegido por más del 90%. En base a dicha terna, el Presidente de la República
lo designa Presidente Ejecutivo del Servicio Nacional de Caminos (SNC), junto a
un Directorio compuesto por él y por cuatro miembros adicionales, bajo el mismo
procedimiento. De este modo se inicia la institucionalización del SNC, entidad
que hasta entonces había estado sujeta a la rapiña de los partidos políticos y,
que ante tal realidad, había sufrido la paralización de las operaciones de
financiamiento de los organismos internacionales. Con esta acción del gobierno,
se abrieron las compuertas que permitieron un programa ambicioso de obras,
haciéndose en 4 y medio años más que en los 40 anteriores. El país cambió
gracias a Caminos.
Sin embargo, en la lucha por manejar la institución
honestamente, José María Bakovic se ganó muchos enemigos: dueños de empresas
constructoras que no podían ganar licitaciones limpias, empresas encargadas del
peaje, políticos tradicionales que estaban acostumbrados a vivir del SNC, ex
ejecutivos destituidos por el proceso de institucionalización o, después de
éste, por corruptos e ineptos. Estos enemigos comenzaron una guerra sucia
concertada en el último trimestre de 2005, la cual produjo un gran desgaste en
la imagen de JMB a tal extremo que anunció poner su cargo a disposición del
nuevo gobierno que asumiría funciones el 22 de enero de 2006. El objetivo, sin
embargo, era la destitución antes del fin de año, y la única explicación lógica
era la firma de contratos por más de 200 millones de dólares que dichos enemigos
querían realizar, retornando a las prácticas del pasado.
Estos enemigos que
antiguamente era parte de los partidos tradicionales se subieron al tren de la
nueva fuerza política que tomó el gobierno el 22 de enero, y el nuevo Presidente
pareció convencido de rumores y calumnias que le llevaron pues no cesó de atacar
de corrupción a Caminos hasta provocar la renuncia de JMB. Coincidentemente, se
iniciaron adjudicaciones directas de proyectos con significativos sobreprecios y
se espera suceda lo mismo con contratos de peaje. En otras palabras, JMB era un
estorbo, pues sabían que se opondría a éstas acciones, y para acallarlo se
inició una serie de injustas acusaciones y una ilegal detención para usarlo como
bandera política de lucha “anticorrupción”. JMB es vulnerable porque éste ex
funcionario no tiene el apoyo de partido político, gremio, logia o el dinero que
los grandes corruptos que gozan de libertad tienen. Su único soporte es la
verdad y la honestidad de su gestión. Guarda prisión ilegal desde el día 31 de
marzo de 2006 en un proceso colmado de irregularidades, con clara injerencia del
Ejecutivo sobre el Ministerio Público y el Poder Judicial, patrones de inicio de
un proceso dictatorial.